Exigen reabrir expediente de periodista desaparecido hace cuatro años en Veracruz

jueves, 17 de septiembre de 2015
XALAPA, Ver. (apro).- A cuatro años de la desaparición de Gabriel Fonseca Hernández, ‘Cuco’, reportero del ‘Diario de Acayucan’, integrantes de la Comisión Estatal de Protección a Periodistas (CEAPP) exigieron a la Fiscalía General del Estado (FGE) que reabra el expediente sobre los hechos ocurridos el 16 de septiembre de 2011. De acuerdo con miembros de la Asociación de Periodistas de Acayucan, la denuncia por la desaparición del reportero nunca presentó avances e incluso elementos de la extinta Procuraduría General de Justicia (PGJ) entorpecieron la aplicación de exámenes de genética a los padres de ‘Cuco’, Ricardo Fonseca y Candelaria Hernández, para saber si alguno de los cuerpos no identificados o exhumados en esa región pertenecía al periodista veracruzano. En junio pasado, a través del oficio CEAPP/SE/088/2015, la CEAPP solicitó se le hiciera saber si la FGE había realizado cotejos del perfil genético con las muestras recogidas a los familiares, en qué fechas lo había hecho y cuáles fueron los resultados que se obtuvieron. La diligencia fue realizada por la secretaria ejecutiva de la CEAPP, Namiko Matzumuto, y dirigida a la directora de Investigaciones Ministeriales de la FGE, María del Rosario Zamora González. Tres meses después del requerimiento no ha habido respuesta. Para los periodistas de Acayucan, el Ministerio Público local ha “entrampado” las investigaciones para dar con el paradero del periodista especializado en la nota roja y quien presuntamente fue ‘levantado’ por un comando el 16 de septiembre de 2011, aunque la querella penal por su desaparición fue interpuesta un día después. Jorge Morales, otro integrante de la CEAPP, recriminó en público el cúmulo de vicios que ha tenido la averiguación previa y las diligencias ministeriales para dar con el paradero de ‘Cuco’. “Ya estamos viendo otras vías legales y una revisión del expediente…Hay flagrantes omisiones de la Fiscalía en el caso”, dijo. En una entrevista anterior, el fiscal general del estado, Luis Ángel Bravo Contreras, negó que la dependencia a su cargo tuviera el propósito de ocultar una presunta muerte del reportero. Eso, subrayó, “sería como dispararse en el pie”. “Encontrar un cuerpo está fuera de lógica, no queremos poner estatus, lo que hay es lo que está en la investigación. Yo sé que es bien ganado por parte de algunos funcionarios que se hayan generado de manera negativa la omisión en el caso de personas desaparecidas, pero es algo que estamos combatiendo”, apuntó. Los primeros pasos de ‘Cuco’ en el periodista iniciaron como “repartidor” de la revista ‘Perfiles’, cuando apenas tenía 12 años de edad. A los 15 se convirtió en reportero de la nota roja y un año después ya era una fuente de información entre compañeros de otros periódicos. Sin una formación universitaria, gustaba de restregar en la cara a otros reporteros: “Traigo la exclusivita”. Aún sin cumplir la mayoría de edad, Gabriel auxiliaba en el sustento familiar a su padre, Juan Fonseca Aguirre, un vendedor de cinturones y accesorios en el centro histórico de esa región. Según compañeros del reportero del ‘Diario de Acayucan’, ‘Cuco’ se fogueó muy rápido “y llegó un momento en que lo utilizábamos para las notas que nadie quiere cubrir: las de madrugada, las que están más lejos. Era él quien corría a cualquier hora a la comandancia policíaca, al reclusorio, al Ministerio Público, a la delegación de la SSP, a la PGR, a todos lados”. Además, reporteros de la nota roja solían “gratificarlo” con el desayuno o “los tacos de la cena” por compartir “datos y fotografías”. La mayor satisfacción de “Cuco”, subrayaron, era alimentar su ego, porque él tenía la información que nadie más traía.

Comentarios