Marchan cientos en Morelos por caso Iguala

sábado, 26 de septiembre de 2015
CUERNAVACA, Mor. (proceso.com.mx).- Unas 500 personas marcharon en Morelos en dos manifestaciones distintas en el primer aniversario de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa hace un año en Iguala, Guerrero. Trescientas personas se movilizaron por la mañana en Ayala y 200 en Cuernavaca, que por la tarde tuvieron como hilo conductor el clamor por justicia: “¡Vivos de los llevaron, vivos los queremos!”. En la capital del estado, organizaciones sociales integrantes del Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética, acompañados de la Coordinadora Social Gustavo Salgado, marcharon de la iglesia del Calvario a la Plaza de Armas, a la que no pudieron llegar, pues el gobierno del estado decidió convertirla en un tianguis. El mitin debió celebrarse a un costado del Palacio de Cortés, hoy convertido en el Museo Regional Cuauhnáhuac. Los manifestantes portaron cartelones con las fotografías de los estudiantes desaparecidos. Mujeres, hombres, jóvenes, niños clamaron por justicia y calificaron la versión del gobierno sobre los trágicos hechos de Iguala como “una mentira histórica”. “Una vez que se ha demostrado que el gobierno miente abiertamente desde la presidencia y de la Procuraduría General de la República (PGR), la crisis política abierta por Ayotzinapa es de dimensiones históricas”, señaló José Martínez Cruz, vocero de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos (CIDHM). “Ante la barbarie cotidiana que estamos padeciendo es necesario elevar la voz de protesta en las calles y plazas. A un año de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa no callamos ni aceptamos lo inaceptable: vivos se los llevaron, vivos los queremos”, sostuvo. Por la mañana, hombres y mujeres realizaron en el zócalo una jornada de “Bordados por la Paz”, como una forma de “hilar en la memoria colectiva, los hechos que tanto han dañado a este país, para que no se nos olviden, quienes no están”. “El mayor enemigo de la justicia es el silencio y la indiferencia”, advirtieron. Por la tarde, en medio de una llovizna que no amainó los ánimos, representantes sindicales, defensores de los derechos humanos, comerciantes y amas de casa tomaron las calles para exigir justicia. “El gobierno de Peña Nieto está en el banquillo de los acusados por este delito de lesa humanidad, y ante los ojos del mundo se ha demostrado la responsabilidad del Estado al aplicar una estrategia de terrorismo militarista contra los movimientos sociales para imponer sus reformas neoliberales y terminar con las protestas que se expresan en todo el país”, decía el texto leído a un costado del Palacio de Cortés. “Los ojos del mundo están puestos en México y el pueblo puede mostrar la capacidad de indignación y organización mediante la lucha y la esperanza de que a un año Ayotzinapa no quede en el olvido”, concluyeron. Marcha en la Tierra del Jefe Por la mañana, integrantes del Frente Popular Revolucionario (FPR), marcharon por la carretera desde el poblado de Anenecuilco a la ciudad de Ayala, al cumplirse un año del campamento ubicado en la parte posterior del DIF municipal. En uno de sus mítines accidentalmente explotaron cohetones que ocasionaron daños a cristales de viviendas y un joven resultó lesionado. La marcha, en la que participaron cerca de 200 personas, cumplió con el objetivo de conmemorar el primer aniversario de la invasión de dichas tierras para demandar vivienda digna y exigir justicia por el asesinato de su líder Gustavo Salgado Delgado, acribillado a casi un año y cuyos restos fueron encontrados en campos de Moyotepec, así como la exigencia nacional de la presencia con vida de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa y castigo a los culpables del asesinato de sus compañeros y de los jugadores de futbol "Los Avispones". El profesor Ignacio Díaz Montes, dirigente del movimiento, comentó que se ha cumplido un año de su movimiento y siete meses del sacrificio de su compañero sin que las autoridades concluyan con la investigación y se castigue a los responsables intelectuales y materiales del asesinato. La marcha pudo terminar de forma trágica cuando a su paso por el poblado de Anenecuilco los manifestantes se instalaron en el zócalo para hacer un mitin, sin embargo, un descuido  de las personas encargadas de la pirotecnia generó la explosión de 24 cohetones que se encontraban amarrados en dos rollos. Como los cohetes estaban apuntando al piso todos explotaron prácticamente en el mismo lugar cerca de donde se encontraba la mayoría de las personas quienes al escuchar las detonaciones corrieron para tratar de ponerse a salvo, en medio de muestras de pánico y crisis nerviosas. La ola expansiva de la explosión alcanzó a un joven de 14 años quien mostraba una lesión en una de sus piernas, mientras que los ventanales de una de las casas resultaron dañados. Elementos de la Policía, del cuerpo de Bomberos y Protección Civil de Ayala llegaron al lugar para brindar apoyo a las personas que mostraban molestias en los oídos y el menor que fue trasladado a un hospital de la ciudad de Cuautla, donde se reporta estable. Ante los hechos la dirigencia del FPR suspendió la quema de cohetes y se responsabilizaron de los daños materiales, así como la atención al lesionado.

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