Ortega vacaciona mientras burócratas paralizan gobierno en Guerrero

lunes, 28 de septiembre de 2015
CHILPANCINGO, Gro. (apro). El paro laboral de burócratas del gobierno estatal, quienes exigen se les conceda un bono de fin de administración, cumplió este lunes una semana y no se advierte solución al conflicto. Las autoridades, que califican de “ilegal” la medida, de plano han ignorado la protesta, pese a que tiene paralizada la administración pública en las principales ciudades de la entidad, entre ellas Iguala, Acapulco y esta capital. Los inconformes, cerca de 15 mil burócratas aglutinados en el Sindicato Único de Servidores Públicos del estado Guerrero (SUSPEG), mantienen tomados edificios públicos, y en esta ciudad han desquiciado la circulación vial por los bloqueos que realizan en las principales calles. Adolfo Calderón Nava, líder del SUSPEG, informó que el gobernador interino, Rogelio Ortega, se negó a pagar el bono de cinco mil pesos que exigen los trabajadores, bajo el argumento de que no hay dinero, y ahora les están ofreciendo mil pesos en dos exhibiciones. Dijo que el planteamiento realizado este fin de semana por el secretario de Gobierno, David Cienfuegos, fue rechazado por los burócratas, y advirtió que en caso de que las autoridades estatales no cumplan con su exigencia, el paro laboral, la toma de oficinas gubernamentales y el bloqueo de calles se extenderán hasta el 27 de octubre, cuando concluye el interinato de Ortega. Pasado el fin de semana, la obstrucción de las principales vías de circulación comenzó muy temprano este lunes en distintos puntos de la capital, provocando molestia entre los automovilistas que deben desplazarse a diferentes lugares para laborar, estudiar o realizar un trámite administrativo en dependencias gubernamentales. También la economía local ha resultado dañada con el cierre de establecimientos por la protesta, que se ha agudizado por la falta de operación política de la actual administración, caracterizada por la opacidad y los señalamientos de presuntos actos de corrupción. Y, mientras, Ortega ha preferido “esconderse” en la residencia oficial Casa Acapulco, ubicada en una zona exclusiva del puerto, y desde la semana pasada suspendió actos públicos en los lugares donde la burocracia está en paro.

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