Les prometieron ayuda tras 'Earl”; dos meses después siguen igual

miércoles, 19 de octubre de 2016
PUEBLA, Pue. (apro).- A más de dos meses de que la tormenta Earl azotó la Sierra Norte de Puebla, representantes de 15 comunidades del municipio de Huauchinango denunciaron que sus localidades están en el abandono y que la ayuda no ha llegado, aun cuando en medios de comunicación informaron que se destinaron cientos de millones de pesos para reparar daños. En rueda de prensa, presidentes de Juntas Auxiliares y Jueces de Paz de comunidades y rancherías aseguraron que, a la fecha, muchas familias siguen sin tener un techo dónde vivir. Además, hay caminos destruidos, poblaciones incomunicadas y riesgos de que ocurran tragedias mayores por escurrimientos de agua y desgajamientos que no han sido atendidos. “Como todos recordarán, durante los primeros días hubo mucho alboroto y visitas constantes de funcionarios a las zonas afectadas”, señalaron las autoridades en un comunicado que leyeron ante los medios. “Sin embargo, en realidad  muchos sólo fueron a sacarse la foto para los medios y las redes sociales, pero nada más, pues hasta el momento, a más de dos meses del siniestro, no ha habido respuestas en los hechos. Por el contrario, hay caminos destruidos aún, intransitables”, agregaron. Los representantes de las localidades de Huauchinango, uno de los municipios que resultó más afectado por el paso del fenómeno meteorológico, aseguraron que casas, colonias y calles completas en zonas de riesgo ya no pueden ser habitadas y se mantienen sin ser atendidas. “(Hay) escurrimientos de agua y desgajamientos que pueden seguir generando problemas en el corto o mediano plazo y una serie de más problemas que lejos de comenzar a ser resueltos, los han dejado en el olvido”, denunciaron. Las autoridades de Cuacuila, Tenango de las Flores, Papatlatla, Cuautlita, Puga, Alsesecca, San Miguel Acuautla, Xilocuautla, Matlaluca, Papatlazolco, Ayohuixcuacutla, Michucca, Teopancingo Bajo, Ocpaco y El Mirador, añadieron que los pobladores de sus comunidades les exigieron que denunciaran la situación que viven tras el paso de Earl. [caption id="attachment_450155" align="alignnone" width="702"]El paso de "Earl" en Puebla. Foto: Protección Civil El paso de "Earl" en Puebla. Foto: Protección Civil[/caption] Zonas incomunicadas El fenómeno meteorológico azotó la Sierra Norte los pasados 6 y 7 de agosto. A su paso dejó el desgajamiento de cerros y el desbordamiento de ríos, viviendas, edificios públicos, carreteras y caminos destruidos, así como la muerte de al menos 41 personas. Entonces, autoridades estatales y federales anunciaron que la reparación de los daños en la zona requeriría la inversión de dos mil millones de pesos. De ese total, mil serían aportados por el Fondo Nacional para Desastres Naturales (Fonden) y el resto por el gobierno de Puebla. Sin embargo, los representantes aseguraron que a sus localidades esa ayuda no ha llegado. Incluso, Cuacuila y Ocpaco siguen incomunicadas, pues sus caminos están intransitables para vehículos. El juez de paz de Ocpaco, Manuel Cruz Cortez, dijo que a la fecha, cuando alguna persona de esa comunidad requiere atención médica, la tienen que sacar cargada entre varios y caminar por más de tres horas para que sea atendida en Huauchinango, cabecera municipal. Jorge Armando Hernández, integrante de la organización Sierra Norte Energía en Movimiento, advirtió que en muchas zonas los riesgos de que ocurra una tragedia mayor está presente, pues las lluvias siguen. Además, hay cerros donde la tierra está muy suelta y  las autoridades no han hecho el trabajo de prevención para evitar otra contingencia. Los centenares de familias que perdieron sus viviendas, indicó,  están desde agosto refugiadas en casas de familiares o vecinos, por lo que se encuentran en situaciones desesperantes y hasta infrahumanas, sin que se vea para cuando les llegará la ayuda. El representante afirmó que a la fecha no se ha realizado una evaluación seria de los daños que causó el paso de la tormenta. Tampoco se ha levantado un padrón de todos los afectados, pues muchas de las víctimas no fueron incluidas en los listados y ahora viven en la incertidumbre si les llegará algún apoyo. Hernández recordó que en esa región de la Sierra Norte ha sido sujeta a deforestación y se han hecho proyectos llamados “de muerte” como hidroeléctricas, minas y fracking, lo cual explica en parte los efectos de la tormenta. Los comunidades entregaron un listado de obras que consideran urgentes entre las que mencionan: rehabilitación de tramos carreteros y vialidades, reubicación y construcción de viviendas, así como construcción de muros de contención.