Liberan a tres de los diez plagiados en Ajuchitlán del Progreso

lunes, 21 de noviembre de 2016
CHILPANCINGO, Gro. (apro).- Al menos tres de los diez hombres que fueron plagiados en el municipio de Ajuchitlán del Progreso, el pasado jueves 17, quedaron libres la tarde de ayer en la misma zona de la región de Tierra Caliente. Un escueto reporte oficial indica que agentes de la Policía Ministerial Estatal (PME) localizaron ayer a las víctimas sobre el tramo Arcelia-Ajuchitlán de la carretera federal Iguala-Ciudad Altamirano. Se trata de tres hombres, entre ellos un menor de edad, quienes fueron privados de su libertad la semana pasada, junto con otras siete personas en el poblado de San Jerónimo, perteneciente al municipio de Ajuchitlán del progreso. Las personas liberadas fueron trasladadas por la policía a la cabecera municipal de Argelia, donde recibieron atención médica y rindieron su declaración ministerial para determinar si escaparon o fueron liberados tras el pago de un rescate. El viernes 18 Apro dio a conocer que sujetos armados habían levantado un día antes a por lo menos diez personas en el poblado de San Jerónimo. Extraoficialmente se dio a conocer que las víctimas –todos miembros de una familia– acudieron esa noche a una fiesta en la población serrana, donde el narco controla territorios completos. De acuerdo con el mismo reporte, aproximadamente 20 hombres armados que circulaban en cuatro camionetas irrumpieron en la comunidad y de manera violenta se llevaron a la familia. Ajuchitlán del Progreso, administrado por el alcalde priista Onofre Santana Ramírez, es uno de los 81 municipios de la entidad donde la policía municipal simplemente no existe, además de que se ha incumplido con la certificación y depuración de las corporaciones policiacas, lo que ha provocado que la delincuencia opere de manera impune. Hasta el momento ninguna autoridad gubernamental ha fijado una postura sobre la privación de la libertad de las diez personas en el municipio de la región de Tierra Caliente, donde las historias de desaparición forzada de personas, así como secuestros, homicidios y extorsiones se han vuelto comunes. En junio pasado, alrededor de 30 sujetos armados irrumpieron en tres poblados de Ajuchitlán y ejecutaron a un hombre, incendiaron vehículos y se llevaron por la fuerza a diez personas, una de las cuales fue asesinada y su cuerpo localizado días después. El resto continúan desparecidas hasta el momento. Tres años antes, en agosto de 2013, un comando ingresó a la cabecera municipal y plagió a siete comerciantes y tres profesores. Pero a pesar de que el plagio masivo de personas se ha convertido en una práctica sistemática de los grupos armados, ninguna autoridad ha implementado hasta ahora un mecanismo para revertir los efectos de la violencia en este lugar controlado por el narcotráfico.

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