Cientos exigen justicia por asesinato de estudiantes de Morelos

jueves, 3 de noviembre de 2016
JOJUTLA, Mor. (apro).- “¡Justicia, justicia, justicia!” fue el clamor de los más de mil universitarios y sus familias que se reunieron este jueves para homenajear a los cuatro estudiantes de la Preparatoria de esta localidad, quienes fueron asesinados entre la noche del martes 1 y el miércoles 2 en un paraje en los límites entre Yautepec y Tlaltizapán. Alejandro Medina Juárez, Melesio Pizaña Flores, Alberto Emiliano Sánchez López y Francisco Emiliano Carmona Servín salieron el martes pasado a celebrar el cumpleaños de este último. “Salió a celebrar su cumpleaños y ya no regresó”, relató Francisco Carmona Zúñiga, su padre, en medio de lágrimas, dolor y rabia. Los cuatro ataúdes color blanco fueron colocados en medio de la cancha de basquetbol de la Preparatoria de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) que enseguida fueron adornados con flores, con sus retratos que dibujan unos rostros todavía con rasgos infantiles. Alegres se observan los preparatorianos en las fotos que contrastan con las lágrimas de sus jóvenes madres, de sus padres, de sus hermanas, hermanos, los de sangre y aquellos que los acompañaban en su corta carrera escolar. “Eran buenos muchachos. Tenían buenas calificaciones. No merecían que les privaran de la vida, que les negaran la posibilidad de cumplir sus sueños, sus anhelos. Exigimos castigo a los criminales que hicieron esto. Es inhumano. Tocaron a un universitario, nos tocaron a todos”, advierte Miguel Ángel Ibarra, director de la Preparatoria 4. El sacerdote compara a los jóvenes asesinados con el sacrificio del mesías nazareno, mientras una de las madres sufre un desmayo. Unos jóvenes, amigos de Francisco Carmona, exhiben un jersey azul metálico con el número 22, con el rótulo “Panters”, el nombre del equipo de futbol americano del que era liniero ofensivo. Al terminar la misa, las familias y amigos se arremolinan en torno a los ataúdes y lloran amargamente. El clamor va creciendo: “¡Justicia, justicia, justicia!”. En tanto, el rector de la UAEM, Jesús Alejandro Vera Jiménez, hace un llamado a los universitarios a hacer acopio de fuerza para organizarse y tomar las calles nuevamente para demandar el castigo a los criminales. No se ha oficializado, pero por la mañana el dirigente de la Federación de Estudiantes Universitarios de Morelos (FEUM), Israel Reyes Medina, ha dicho que se prepara una marcha multitudinaria que saldría desde Jojutla hasta Cuernavaca, misma que podría llevarse a cabo el lunes próximo. Son 40 kilómetros de camino durante el cual se demandará castigo a los responsables. Al mediodía, el fiscal general Javier Pérez Durón aseguró que “no existen indicios de que haya participado la delincuencia organizada porque no fueron ejecutados con armas de fuego”. Esta declaración indignó al rector, quien exigió que sea la PGR la instancia que atraiga el caso, “porque no creemos en sus investigaciones. El crimen organizado mata de muchas formas. El fiscal quiere proteger a su jefe, el gobernador Graco Ramírez, quien es responsable de este crimen”. El poeta Javier Sicilia, fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, con los ojos enrojecidos y llenos de lágrimas, afirma: “Hace poco más de cinco años mi hijo fue asesinado con otros tres jóvenes y dos adultos. Hoy ocurre lo mismo en Jojutla, este municipio es un bastión de la delincuencia organizada. Esta guerra absurda es contra los jóvenes. Tenemos que hacer algo. Graco es el principal responsable de esto”. --Javier, el fiscal dijo que no participó el crimen organizado --El fiscal es estúpido, que me perdone, pero es una declaración estúpida. Cuando nos reunimos con él para hablar de las fosas de Tetelcingo, el fiscal dijo que no permitiría que ocurrieran crímenes así. Que si lo permitía, se suicidaría. Yo invito al fiscal a que se suicide después de la pendejada que acaba de declarar. Mientras tanto, el gobernador perredista Graco Ramírez ofreció, en un mensaje por Twitter, que no habrá impunidad en el caso. En su cuarto día de gira por Europa, el mandatario, acompañado de su esposa Elena Cepeda, posteó: “Lamentable crimen contra 4 estudiantes de Jojutla. Sus familias saben @Fiscalia_Mor investiga para dar con responsables. No habrá impunidad”. Cepeda, exsecretaria de Cultura del Distrito Federal, no duda en culpar al rector de la UAEM: “si (Alejandro) Vera se dedicara a educar, no a provocar violencia. Educar con ejemplo”. Morelos sigue viviendo tiempos violentos. Hace poco más de un año, en marzo de 2015, dos estudiantes de la Preparatoria de Tlaltizapán, también de la UAEM, fueron levantados por un grupo de desconocidos y luego aparecieron en la comunidad de Jicarero, en Jojutla, desmembrados y sus restos arrojados en varias bolsas de plástico. Hasta el momento ese crimen sigue en la impunidad. “Son más de 4 mil los asesinados en el gobierno de Graco. La guerra sigue siendo contra los jóvenes, es de exterminio y las autoridades no hacen nada, son cómplices por acción u omisión”, dice Javier Sicilia, quien también sigue siendo vocero del Frente Amplio Morelense (FAM), una red de más de 100 organizaciones que desde el 16 de agosto pasado se mantienen en guerra contra el gobierno de Graco Ramírez. Por lo pronto, ahora se anuncia la posibilidad de entregar una nueva demanda de juicio político contra el perredista tabasqueño, por violación de derechos humanos. Graco ya libró una primera demanda, sin embargo, esta vez, el FAM confía en que podría proceder la nueva querella. La indignación se observa en los rostros de maestros, estudiantes, padres de familia presentes en la cancha de basquetbol de la Preparatoria de Jojutla. “Nosotros exigimos justicia. Hemos visto estos años en las noticias cómo la violencia va matando a los jóvenes. Ahora nos tocó en carne propia. Yo meto las manos a la lumbre por estos cuatro jóvenes, por mi hijo y los otros tres. Crecieron juntos. Mi hijo y otro compañero fueron amigos desde el cunero. Juntos llegaron y juntos se están yendo. Salieron a celebrar su cumpleaños y ya no regresaron. ¡Queremos justicia!”, suelta entre lágrimas Francisco Carmona, padre de una de las víctimas. Una banda de viento acompaña el cuerpo de su hijo rumbo al panteón al terminar la misa. Los otros jóvenes son llevados también por sus familias a sus respectivos funerales. Varones y mujeres adolescentes lloran desgarradoramente la muerte de sus compañeros. Contagian. Eran apenas unos niños y fueron asesinados brutalmente, en pleno Día de Muertos.

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