Activista denuncia a policías estatales por abuso sexual de dos mujeres de EU

miércoles, 9 de noviembre de 2016
TIJUANA, BC (apro).- “No defendemos ni nos subsidian criminales”, afirmó la activista Vianney Parra, directora de la asociación Asistencia Legal en la Defensa de tus Derechos, quien acusa a agentes de la Policía Estatal Preventiva de Baja California de amenazarla y presionarla para que abandone la lucha en favor de víctimas de abusos policiacos. Esta asociación civil convocó a una marcha de protesta contra agentes de la Policía Estatal Preventiva de Baja California que son investigados por tortura, violación, abuso sexual, abuso de autoridad y robo calificado. Entre los casos de defensa que realiza esta organización civil destaca la denuncia por violación contra una mujer estadunidense y abuso sexual contra su hija en abril de este año y que está por resolverse en el Juzgado Quinto de lo Penal del Poder Judicial de Baja California. El expediente 464/16 señala a seis agentes de la PEP, incluida una mujer policía, por abuso de autoridad y robo domiciliario calificado. La mitad de ellos participaron en la agresión sexual de Sonia, de 47 años de edad, quien trabaja en la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos. La noche del 15 de abril, un grupo de agentes estatales con el rostro cubierto irrumpieron en la casa de la víctima que treparon los muros en un supuesto operativo para cumplir una orden de aprehensión por delincuencia organizada. Interrumpieron el servicio de energía eléctrica hasta encañonar a su hija Natalia y a un amigo que se encontraba en la sala, mientras que a Sonia la llevaron a su recámara donde fue violada por tres policías estatales luego de exigirle dinero y joyas, además de sufrir tres desmayos pues padece del corazón. Ante la curiosidad de los vecinos y la llegada de policías auxiliares, los policías encapuchados se identificaron como agentes estatales. Las víctimas quedaron sometidas durante tres horas, desde las 21:00 horas hasta la medianoche; en ese lapso permanecieron con esposas metálicas y en ocasiones les pusieron bolsas de plástico en el rostro. Luego de interponer la denuncia penal, por seguridad la familia se mudó a California, toda vez que son ciudadanos de Estados Unidos. El asunto quedó guardado durante meses en el Ministerio Público y la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Baja California pero se reactivó con el apoyo de la organización que dirige Parra Aledo, ya que Natalia identificó a los policías agresores en un video transmitido en televisión durante el arresto a supuestos integrantes de un cártel de la droga. Asuntos Internos de la PEP suspendió a seis estatales que solicitaron un amparo contra la orden de aprehensión y los resultados de la averiguación previa, la cual fue desechada por un juez federal. Ese recurso permitió identificar a los seis agentes, ya que solo habían sido reconocidos los tres agresores sexuales pues durante el ataque se quitaron la capucha y el cuarto elemento, la mujer policía, fue reconocida por un lunar que tiene en el cuello. Primero negaron los hechos, señaló la activista, luego dijeron que "la pusieron" en una investigación iniciada en Mexicali y después que tenía antecedentes de distribución de droga y que eran falsas las imputaciones de violación, pero no existe antecedente alguno en la Secretaria de Seguridad Pública, entidad a la que pertenece la PEP. Otros asuntos cuya defensa ha emprendido esta organización es la violación de un pastor cristiano por agentes municipales de Tijuana que fue arrestado en 2011 por un supuesto delito de fraude en una transacción de paneles solares y de un comerciante, originario de Zacatecas, que fue torturado por agentes de la PEP para presionarlo a inculparse de pertenecer al crimen organizado por lo que llamaron una inexplicable adquisición de bienes en esta frontera. Parra explicó que las víctimas de los agentes policiacos se aprovechan del temor que les infunden para que dejen de denunciar, bajo la advertencia de que regresan a ajustar cuentas y fabrican pruebas de delitos federales. Sobre la corona de flores mortuoria que le pusieron en su parabrisas cuando se encontraba dentro de su vehículo y los mensajes de advertencia para que se dejara "de mamadas" pues la tenían "bien ubicada", Vianney Parra dijo tener un temor fundado porque las amenazas "son muy claras de parte de quien proviene, me confirmaron de dónde vienen". Señaló que es claro que trabajan solos, por su cuenta, y por supuesto que no obedecen al gobernador para quién trabajan ni a su partido pues la agresión se hizo frente a las instalaciones municipales de Acción Nacional. "Claro que me asusté, por muy valiente que uno sea que te pongan una corona en tu propia cara por supuesto que te causa miedo. Me asusté porque también estaba frente al partido que gobierna y pues ni siquiera eso respetaron", advirtió al tiempo de comentar que pensó en desaparecer, en irse "a China, a donde fuera, pero después pensé que si alguien te va a hacer algo pues termina por hacerlo donde te encuentres". La activista aseguró que lejos de desatenderse de la defensa de víctimas de abuso policiaco le da coraje y, al igual que las víctima que denuncian, no se someterá a las presiones y no caerá en el juego de quienes la amenazaron, los cuales consideró que actúan solos pues "es claro el mensaje" por lo que presentó una denuncia de hechos por amenazas contenida en el Número Único de Caso 20691 del Sistema Oral Acusatorio.