Renuncia secretario de Seguridad Pública de Morelos

lunes, 12 de diciembre de 2016
CUERNAVACA, Mor. (apro).- Después de “un acto de profunda reflexión y conciencia”, el titular de la Comisión Estatal de Seguridad Pública, Jesús Alberto Capella Ibarra, renunció al cargo que ejerció desde el 6 de enero de 2014. En una carta dirigida al gobernador perredista Graco Luis Ramírez Garrido Abreu, habló de “enormes enemistades y ánimos de revancha”, tanto de delincuentes como de “malos servidores públicos acostumbrados a la corrupción y a la delincuencia”. Capella Ibarra dijo haber cumplido con su deber al ejercer el cargo, mismo que le dejó “grandes satisfacciones” al “devolverle la tranquilada” y “salvaguardar la vida y el patrimonio de los ciudadanos”. No obstante, aseguró que el puesto también le provocó “enormes enemistades y ánimos de revancha especialmente de aquellos dedicados a actividades ilícitas o aquellos malos servidores públicos acostumbrados a la corrupción y a la ineficiencia. Esas amenazas nunca nos han detenido para cumplir con nuestra labor”. El ahora exfuncionario agregó que, al ocupar el cargo hizo frente a estos retos “con compromiso, valentía y mucha convicción en su liderazgo como Ejecutivo Estatal, por lo que hemos logrado darle la vuelta de forma positiva a esa lamentable realidad de violencia que hace unos años, con mucha gravedad, vivía el estado”. Luego, agradeció al gobernador “la gran oportunidad y apoyo que me ha dado al sumarme a su equipo de gobierno y romper añejos paradigmas institucionales a través de la implementación del Mando Único”. El abogado tijuanense aseguró que el cargo “ha sido una gran experiencia que le ha aportado a mi crecimiento personal y profesional”. Reconoció que durante su paso por la dependencia incluyó a 20 personas “que desde el norte del país, me han acompañado para hacerle frente a esta responsabilidad”. Y aunque admitió que “falta mucho por hacer”, dijo que el Mando Único y la estrategia de seguridad pública implementados por Graco Ramírez “es la correcta”. “Estoy seguro que falta mucho por hacer pero el camino que con su visión hemos emprendido en el estado es el correcto”, insistió. Sin embargo, Jesús Alberto Capella Ibarra dijo que “todo tiene un ciclo” y que “el desgaste personal y familiar” del cargo lo llevó a considerar la renuncia, no sin antes asegurar: “hemos construido una institución sólida con una estructura con liderazgos en cada una de sus partes, más profesional y comprometida, por lo que la salida del titular no tiene por qué trastornar los trabajos, objetivos y metas a corto y mediano plazo”. Graco, “visión de estadista” Con esta decisión, Capella Ibarra abrió la puerta a que su renuncia sea efectiva a partir de este lunes o dentro de 45 días, según lo decida el gobernador, a quien le dejó la posibilidad de “si considera usted necesaria mi presencia para que la transición con la persona que usted designe se pueda poner en sintonía con relación a las responsabilidades de esta institución”. Antes de concluir, dijo que “la gran mayoría del personal que me acompaña continuará de manera responsable y cabal con la encomienda con la que cuenta esta institución que usted o a quien designe determine otra cosa”. Luego, agradeció “esta gran oportunidad y le ratifico mi gran aprecio, mi admiración por su liderazgo, compromiso y esa gran visión de estadista que lo caracteriza”. Jesús Alberto Capella Ibarra nunca pudo revertir las cifras oficiales de incremento en los índices delictivos de la entidad. A pesar de la Alerta de Violencia de Género, decretada en agosto de 2015, el año que está por concluir se convirtió en el más violento de la gestión de Graco Ramírez, con 54 feminicidios. Además, las cifras de ejecuciones y asesinatos dolosos podrían alcanzar los niveles de 2012, al acercarse a las 500 en todo el año.

Comentarios