Toyota pidió a Márquez comprar y transmitir terreno para planta en Guanajuato

lunes, 5 de diciembre de 2016
LEÓN, Gto. (apro).- En un capítulo más sobre la compra de los terrenos para la instalación de la planta de Toyota en Apaseo El Grande por parte del gobierno estatal, hoy se divulgó una carta en la cual la empresa planteó al gobernador Miguel Márquez Márquez que se encargara directamente de hacer la adquisición de tierras y posteriormente la transmisión de la propiedad a la armadora japonesa. Firmada por Mike Bafan, director de Toyota México, la carta está dirigida al mandatario estatal. En ella, la empresa dice estar enterada de que este gobierno tiene como política no involucrarse en la compra de tierras de uso industrial, sino que otorga el apoyo financiero para que sea la misma empresa la que negocie de manera directa la adquisición de los terrenos para instalarse. Pero más adelante, el presidente de Toyota México pide al gobernador Márquez de manera específica que sea su gobierno el que adquiera un predio denominado La Mariscala y luego transmita la propiedad a la empresa de Toyota que se le indique “ya que esto es una condición necesaria para nuestro establecimiento en el estado de Guanajuato”. Sigue: “Nuestra petición no sólo obedece a políticas de nuestra empresa, sino a una práctica globalmente aceptada como condición indispensable para el establecimiento de la industria automotriz terminal”, refiere el documento enviado a medios por activistas por la transparencia de la asociación Ciudadanos Hartos. En junio, el gobierno estatal fue acusado por integrantes del Ejido de Caleras de Ameche, en Apaseo El Grande, de fomentar la compra especulativa de predios a los ejidatarios, quienes denunciaron que se habían pagado precios diferenciados y que una inmobiliaria intervino en una parte de la compraventa, obteniendo ganancias millonarias. Posteriormente, Mexicanos contra la Corrupción exhibió a la inmobiliaria JAOS & SGB, formada por dos exfuncionarios de la Procuraduría Agraria en el sexenio de Felipe Calderón, uno de los cuales se hizo pasar por ejidatario para comprar diversas extensiones, que luego el gobierno del estado le compró a precios más elevados. Los documentos del Registro Público de la Propiedad sobre las adquisiciones de la inmobiliaria de los exfuncionarios del sexenio calderonista y las hechas por el gobierno estatal indican que éste compró a un sobreprecio que rebasó los 270 millones de pesos. En respuesta, el gobernador Márquez negó estos señalamientos, calificó de normal la intervención de una empresa como JAOS en estos procesos y quiso dejar en claro que aunque su administración no compra tierras para este tipo de inversiones, lo hizo a petición de Toyota. A mediados de noviembre, al colocarse la primera piedra de la planta de la armadora, el propio Mike Bafan dijo a los medios que “no se forzó al gobierno de Guanajuato a hacer algo que no quisiera hacer” y que Toyota se mantuvo al margen “de un tema que era del estado” al referirse al proceso de compraventa. Este mismo lunes, el gobernador Márquez reconoció la existencia de esta misiva enviada por Toyota con la petición de comprar tierras, lo que calificó como “una práctica global”. “Sí nos señalaron en un oficio donde al final del día nos comentaban que la política de la empresa y a nivel global es que donde se instalan ellos, los gobiernos son los que les dan los terrenos, sí es eso y sí está en una carta”, señaló en entrevista en León. Agregó que no hizo público el documento porque Toyota le pidió que se manejara de manera reservada entre ambas partes. Márquez Márquez rechazó que esto pueda reabrir el expediente sobre la adquisición de las tierras por parte del gobierno estatal. “Ya estuvo bueno de especulaciones, ya se hizo una auditoría integral, yo mismo la solicité; dejemos que trabajen las empresas, que generen empleos”, pidió. Ratificó también que tiene “la conciencia tranquila” –en su momento su respuesta fue “a mí que me investiguen la CIA y el FBI”– y que en la adquisición de las 600 hectáreas para la planta japonesa se cumplió con la ley.