Multa Profepa con 4.9 mdp a constructora por daño forestal en Chiapas

lunes, 7 de marzo de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Por segunda vez desde 2012, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) multó a la empresa constructora Génesis 2000 SA de CV por realizar obras en terrenos forestales del municipio de Berriozábal, Chiapas, sin contar con las autorizaciones de Impacto Ambiental y Cambio de Uso de Suelo necesarios. Dichos permisos son expedidos por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). La sanción en esta ocasión fue por 4.9 millones de pesos y además la Profepa ordenó la clausura y suspensión total temporal a las obras que la empresa lleva a cabo en 18.76 hectáreas de terreno forestal, donde se constató la remoción de vegetación forestal sin autorización. Esta vez se impuso a la empresa la multa más alta que permite la legislación forestal, consistente en 20 mil días de salario mínimo vigente al momento de cometerse la infracción. Como medida de compensación, la delegación federal de la Profepa en Chiapas ordenó además la reforestación de 45 hectáreas con árboles nativos de la región, a fin de restituir el daño causado por la empresa. No es la primera vez que Génesis es sancionada por la Profepa. Primero se le impuso una multa por 2.3 millones de pesos, por realizar actividades de cambio de uso de suelo en una área contigua a la hoy sancionada, donde afectó 6.5 y 21.66 hectáreas, respectivamente, de selva baja caducifolia, considerados terrenos forestales, en los años 2012 y 2014. En total, la empresa ha sido sancionada por un total de 7.2 millones de pesos. En otro caso, la Profepa clausuró también de manera total temporal obras y actividades comerciales en la zona federal marítimo terrestre, localizada en La Peñita, playa Olas Altas, municipio de Manzanillo, Colima, debido a que el inspeccionado no cuenta con la autorización oficial que expide la Semarnat en materia de impacto ambiental. La medida fue impuesta por personal de la Profepa al detectarse la falta de autorización oficial durante la visita de inspección de obras y actividades comerciales no autorizadas en la zona federal marítima terrestre, en una superficie superior a los 302 metros cuadrados. Una de las obras irregulares es la construcción de dos plantas, la primera de ellas a nivel de carretera, donde se encuentra un bar con madera de palma y fracciones de bardas de cemento y ladrillo. Para levantar la construcción se eliminó parte del litoral costero, en una zona de arribazón de la tortuga marina. Las obras y actividades del bar se ubican en la línea costera, mismas que implicaron la eliminación de una porción de la arena de mar, la reducción de la franja litoral y la modificación de la conformación natural del terreno con materiales distintos, indicó la Profepa. “Al colocarse estructuras permanentes en la zona costera, se estrecha la zona de amortiguamiento de oleaje, modificándose el patrón natural de energía y el flujo y reflujo de materiales y transporte litoral, entre otros aspectos”, abundó la dependencia. El organismo explicó que las playas son el elemento más frágil del litoral y las actividades humanas “ejercen una gran presión con afectación y contaminación ambiental” por la eliminación del hábitat de especies, descargas de aguas residuales, generación de basura y ruido entre otras variables.

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