Familiares de víctimas alistan búsqueda de desaparecidos de Chilapa y Zitlala

miércoles, 11 de mayo de 2016
CHILAPA, Gro. (apro).- Funcionarios de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) imparten un taller a familiares de desaparecidos, previo a una búsqueda ciudadana de víctimas ante la ausencia de justicia a un año de que un grupo armado vinculado a la banda de Los Ardillos irrumpió en este lugar y se llevó por la fuerza a 16 jóvenes. La capacitación se realiza en un salón ubicado en el centro de la ciudad, donde los representantes de la CNDH señalaron que a pesar de que la historia de Guerrero está marcada por la tragedia, “lo que sucedió en Chilapa hace un año nunca se había visto”. Ello debido a que el Ejército y las policías Federal y estatal asumieron una actitud pasiva frente al grupo armado que sitió durante cinco días este lugar y se llevó por la fuerza a 16 jóvenes que siguen desaparecidos, indicaron los funcionarios de la CNDH. Al respecto, reprocharon la actitud asumida por el exgobernador interino Rogelio Ortega Martínez, quien negoció en ese entonces con el grupo armado la liberación de la ciudad, pero no de las personas retenidas y hasta el momento el gobierno federal no ha cumplido su promesa de restablecer el orden en Chilapa y sus alrededores. Por su parte, los representantes de los desaparecidos de Chilapa y Zitlala advirtieron que mañana van a emprender una búsqueda ciudadana de víctimas en zonas donde tienen indicios de que sus familiares están “vivos o muertos”. “El gobierno y las autoridades nunca van a buscar a nuestros familiares como lo vamos a hacer nosotros”, expresó un joven. En el encuentro, además de funcionarios de la CNDH, participan familiares de desaparecidos de Iguala que compartieron sus experiencias con las víctimas de Chilapa y Zitlala. Apenas este lunes 9 familiares de personas desaparecidas y padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa marcharon juntos en este lugar para exigir justicia y castigo para los responsables de la barbarie que se vive en esta zona de la Montaña baja y el resto de la entidad. Lo anterior a un año de la irrupción violenta de un grupo armado vinculado a la banda criminal de Los Ardillos que lidera la familia del dirigente perredista Bernardo Ortega Jiménez, acusados de privar de la libertad a 16 jóvenes, quienes hasta el momento están en calidad de desaparecidos, aunque algunos de ellos han sido vistos trabajando en campos de amapola resguardados por hombres armados. Los manifestantes denunciaron que después de que el brazo armado de Los Ardillos sitió durante cinco días la cabecera municipal y se llevaron por la fuerza a los jóvenes frente a la mirada complaciente de soldados y policías federales y estatales, el gobierno en sus tres niveles no ha hecho nada para buscar a los desaparecidos y restablecer el orden en esta franja disputada por grupos criminales. “A un año de la tragedia, andamos como limosneros tras la justicia sin tener respuesta alguna”, expresó el profesor José Díaz Navarro, integrante de la asociación Siempre Vivos que, en un año, documentó al menos 61 casos de desaparición de personas en Chilapa. Los familiares de desaparecidos de Chilapa y padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa participaron en el tradicional festejo que se realiza desde hace 89 años en este lugar en la víspera del Día de la Madres, donde alumnos de planteles escolares portaron farolas elaboradas artesanalmente. El año pasado esta celebración fue suspendida ante la irrupción del grupo armado encabezado por el comisario del poblado de Xiloxuchicán, José Apolonio Villanueva Jiménez, quienes desarmaron a policías municipales y sitiaron el poblado durante una semana, periodo en que catearon domicilios y se llevaron por la fuerza a más de una decena de jóvenes a pesar de la presencia del Ejército y policías federales. Al respecto, Díaz Navarro señaló que las madres y familiares de los desaparecidos, que suman más de 60 en un año, no tienen nada que celebrar en esta fecha, y exigió que el exgobernador interino Rogelio Ortega Martínez sea castigado, al argumentar que durante su administración firmó un pacto de impunidad con los líderes del brazo armado de Los Ardillos. También reprochó la indolencia del gobierno federal porque no han hecho nada a pesar de las denuncias que los familiares de las víctimas han realizado en contra del dirigente perredista y expresidente del Congreso local, Bernardo Ortega Jiménez, por sus presuntos nexos con el narco. Bernardo Ortega es hermano de Celso La Vela y Antonio Ortega Jiménez, líderes del grupo delictivo afincado en el poblado de Tlanicuilulco, del municipio de Quechultenango, quienes mantienen no sólo el control delincuencial en varios municipios de la región Centro, sino también político como en Tixtla, Mochitlán y el Congreso local a través de la coordinadora de la fracción perredista, la diputada local Erika Alcaraz, indican reportes oficiales. Tras la desaparición de los 16 jóvenes durante el sitio que mantuvo el grupo armado en Chilapa del 9 al 14 de mayo de 2015, y ante la presión ejercida por los familiares que denunciaron públicamente los nexos de políticos y autoridades civiles y militares con la delincuencia, se implementó un operativo policiaco militar donde participan las mismas instituciones y corporaciones cuestionadas que simplemente no han logrado revertir los efectos de la narcoviolencia. Incluso, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, encabezó una sesión del gabinete de Seguridad Nacional en Chilapa a finales de enero donde, no dijo nada sobre la confrontación que mantienen las bandas de Los Rojos, que encabeza un delincuente identificado como Zenén Nava Sánchez, El Chaparro, con la gavilla de Los Ardillos. Osorio se limitó decir que van a construir un cuartel militar en esta franja de la entidad donde el Ejército ha sido acusado de proteger a la banda de Los Ardillos. Después se reunió en privado con familiares de los desaparecidos en Chilapa, a quienes les prometió seguir trabajando para determinar las causas de la irrupción del brazo armado de Los Ardillos y esclarecer el caso de los jóvenes que fueron privados de su libertad. A la fecha, la situación de tensión y violencia prevalece en la zona y apenas la semana pasada el grupo armado ligado a Los Ardillos irrumpió en Zitlala, otro municipio cercano a Chilapa, donde permanecieron un día y denunciaron que se llevaron al menos a dos personas nuevamente frente a la mirada de soldados y policías federales. La organización Siempre Vivos dio a conocer que hasta la fecha tienen un registro de 61 casos de desaparición en Chilapa durante un año, y 40 casos más sin denuncia formal. Durante esa semana, familiares de desaparecidos anunciaron una serie de actividades enfocadas en la búsqueda de víctimas en zonas específicas de esta zona, donde tienen indicios de cementerios clandestinos utilizados por la delincuencia. Al respecto, el vocero de los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala en septiembre de 2014, Felipe de la Cruz, dijo que decidieron sumarse al movimiento para unificar la lucha por la presentación de las víctimas y exigir justicia para evitar que esta situación siga ocurriendo.

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