Gobierno de Graco evidencia torpeza y negligencia en exhumación en Tetelcingo

lunes, 23 de mayo de 2016
TETELCINGO, Mor. (apro).- En el primer día de la apertura de las fosas clandestinas de la Fiscalía General de Morelos (FGE), localizadas en el predio El Maguey de la comunidad de Tetelcingo, en Cuautla, se registraron dilaciones, equivocaciones e incumplimientos por parte de las autoridades estatales. En un hecho que provocó incredulidad, justo cuando la máquina llevaba tres metros de profundidad en su trabajo de apertura de las fosas, el personal de la Fiscalía se dio cuenta que los cuerpos no estaban ahí, sino a los lados, en dos fosas. A las 4 de la tarde Roberto Villanueva Guzmán, del Programa de Atención a Víctimas de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), informó que la Fiscalía “se equivocó, pues ni siquiera sabe dónde se encuentran las fosas”. Molesto, Javier Sicilia, integrante del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), sostuvo que esto demuestra “que tenemos una Fiscalía de mierda, no puede ser. Y todavía se atreven a decir que todo está en orden”. Así que los propios trabajadores de la Fiscalía tuvieron que abrir el primer perímetro, pues la máquina excavadora había colocado la tierra extraída de la fosa fallida sobre el lugar donde realmente se encuentran los cuerpos. Por esa razón el operario de la máquina debió hacer trabajo doble para finalmente comenzar a cavar en los lugares que, ahora sí, contendrían los más de 100 cuerpos inhumados ilegalmente en 2014. Y a las 5 de la tarde la máquina por fin dio con los primeros cuerpos. El hallazgo ocurrió 11 horas después de haber iniciado el procedimiento, cuando los equipos técnicos de peritos de las cuatro instituciones involucradas tuvieron a la vista los restos. Sin embargo, debido a la hora y las condiciones climáticas, pues una ligera lluvia cubría la zona de Cuautla, se acordó cubrir los cuerpos con 30 centímetros de tierra para comenzar con el procedimiento de exhumación hasta este martes a partir de las 6 de la mañana. El fiscal de Morelos, Javier Pérez Durón, informó directamente al rector de la UAEM, Jesús Alejandro Vera Jiménez, que ya habían sido encontrados los cuerpos, pero que se había acordado retomar los trabajos para este martes desde temprano. Luego se despidió y no quiso dar ninguna declaración a los medios de comunicación. Por la mañana, luego de un ritual religioso con el que las familias de las víctimas decidieron homenajear a todas las personas que han desaparecido en los últimos 10 años, el personal de la Fiscalía y del gobierno del estado comenzó un estira y afloja con las familias y con los medios de comunicación. A lo largo de prácticamente todo el día reporteros, y sobre todo fotógrafos y camarógrafos, tuvieron una serie de roces y tensiones con elementos de la Policía del Mando Único, así como del personal de la Fiscalía. Así, los representantes de los medios buscaron todo el día el mejor lugar para hacer tomas o realizar fotografías, mientras que los funcionarios obstaculizaron lo más que pudieron esa labor. Además, los incumplimientos de la Fiscalía fueron evidentes. No hubo ni agua potable, usaron la de una pipa que proporcionó la UAEM. Tampoco construyeron canaletas para desalojar el agua que se utilizará para lavar los cuerpos. Menos aún instalaron una carpa para circundar la fosa; en su lugar, colocaron sólo una lona que luego intentaron recubrir con plástico negro. Por ello las familias reclamaron al fiscal esas irregularidades en una reunión pública que celebraron al mediodía. En rueda de prensa Abimelec Morales, coordinador del equipo pericial de la UAEM, informó que a las 5 de la tarde fue encontrado el primer cuerpo, localizado a una profundidad de 3 metros con 26 centímetros, aunque en la fosa donde se ubican los cuerpos correspondientes a la Fiscalía Regional Oriente. “Es inquietante que la Fiscalía no supiera dónde estaban las fosas”, deploró. Después de un largo día de trabajo, el especialista de la UAEM acotó: “La verdad, varias veces pensamos que no había cuerpos. Parece una broma, pero después de cavar y cavar y darse cuenta de que no estaban ahí (en la fosa fallida), comenzamos a pensar con inquietud que ya no estaban ahí”. Valentina Peralta, de la Red Eslabones por los Derechos Humanos, denunció que la Fiscalía elaboró una relatoría de lo que ocurrió a lo largo del día, en la que establecía que comenzaron a trabajar a las 5:50 horas y que los retrasos fueron culpa “de nosotros”, es decir, de las víctimas, pues “activistas de organizaciones civiles invadieron la zona de trabajo”. A las 18:00 prácticamente se concluyeron los trabajos de exhumación de este día, mientras que un rito funerario, con mariachi y cohetones, enmarcó las últimas actividades de levantamiento de aparatos y maquinaria puesta para la diligencia. Así, con las notas de El rey y Las golondrinas las autoridades y los equipos periciales, acompañados de los familiares de víctimas, se retiraron del lugar.

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