Advierten riesgos por derrames de hierro molido de minera en Manzanillo

martes, 31 de mayo de 2016
COLIMA, Col., (apro).- Los habitantes de la comunidad Punta de Agua de Camotlán, en el municipio de Manzanillo, se encuentran en riesgo de sufrir daños en su persona o sus bienes por los derrames de hierro molido que transporta la minera Peña Colorada a través de ductos, desde Minatitlán hasta el puerto de Manzanillo, advirtió el director de Protección Civil del ayuntamiento, José Guadalupe Tene Rodríguez. Mediante el oficio DPC/0327/2016, fechado el 24 de mayo pasado, el funcionario municipal notificó al director de la empresa trasnacional Arturo Tronco Guadiana la necesidad de realizar el próximo jueves 2 de junio una reunión en la Casa Ejidal de la comunidad, así como un recorrido por la ruta de las tuberías que transportan el mineral. “Los motivos para hacerlo –explicó– son las múltiples molestias y riesgos que presentan a los vecinos por donde pasan sus ductos, ya que en ocasiones han sufrido roturas (…), es por ello necesario establecer medidas preventivas para evitar que el mineral molido pudiera invadir los hogares de esa comunidad por ese tipo de fallas”. Este llamado de la oficina de Protección Civil fue la respuesta del ayuntamiento de Manzanillo a las constantes quejas que durante los meses previos habían expresado habitantes de Punta de Agua de Camotlán, encabezados por el expresidente del Consejo de Vigilancia de ese ejido Fermán Martínez Ruiz. En entrevista, el representante campesino señaló que la población ha vivido con zozobra debido a una serie de explosiones ocurridas en los tramos de los ductos que cruzan por el subsuelo del poblado, pues las tuberías no han sido renovadas desde hace más de una década. De acuerdo con Fermán Martínez, hasta ahora los siniestros han provocado muertes de animales y daños en algunas viviendas, pero “pedimos la intervención de las autoridades porque queremos evitar que haya víctimas humanas”. Refirió que el paso de los ductos de Peña Colorada desde hace casi cuatro décadas no ha redituado ningún beneficio significativo para la comunidad, pues lo más importante que hasta ahora ha hecho la empresa es un pequeño jardín con bancas de cemento, pero en realidad los beneficiarios del paso de las tuberías han sido los directivos ejidales. “Los representantes del ejido hacen convenios con Peña Colorada y ellos son quienes han recibido los beneficios de manera personal; a ellos sí les ha ido bien, la minera les hace brechas para sus parcelas, les pone puertas de fierro… dinero no me consta que les dé, pero sí les hace obras en sus propiedades, y al ejido que somos todos no nos toca nada”, dijo. Fermán Martínez narró que hace más de cuatro años, cuando él presidía el Consejo de Vigilancia del ejido, un grupo de trabajadores de la empresa empezó a cavar zanjas en la zona de los ductos para “voltear” la tubería, que ya se encontraba desgastada de la parte de abajo. Inconforme con esta situación, les ordenó suspender los trabajos en el tramo correspondiente de Punta de Agua y les pidió informar a sus patrones que, para evitar riesgos a la población, deberían renovar completamente los tubos. “Ya no siguieron ‘volteando’ la tubería, pero hasta la fecha tampoco regresaron a cambiar los tubos, por lo que en este tiempo han aumentado las roturas y explosiones”, contó. Como resultado de las indagatorias que ha realizado, Martínez Ruiz se enteró de que existe un contrato del ejido con Peña Colorada, pero a pesar de que en las últimas cuatro asambleas ha pedido que se dé a conocer su contenido a los ejidatarios esto no ha ocurrido. A finales de julio de 2015, durante una visita que realizó a la comunidad la entonces alcaldesa electa Gabriela Benavides —que en ese momento era todavía diputada local por ese distrito—, recibió un escrito firmado por 87 ejidatarios y habitantes que le pedían intervenir ante la problemática de los ductos de la minera, que pasan al pie de las viviendas, en el área de las banquetas. Los afectados narraron que en menos de dos años se habían registrado tres explosiones de las tuberías, una de ellas en el cauce del río, por lo que el mineral contaminante se quedó en esa área hasta que fue arrastrado por la corriente en la temporada de lluvias. Posteriormente, hubo una explosión en una de las calles que dañó un muro de una vivienda y la última ocurrió frente a las instalaciones de la secundaria en momentos en que no había estudiantes. “Consideramos que es más que evidente la situación de riesgo en que la empresa minera Peña Colorada mantiene permanentemente a nuestras familias, ya que el nivel de presión que mantienen los tubos es muy alto y al estar enterrados al interior del pueblo y al pie de las casas resulta muy peligroso para la gente que aquí vivimos y para quienes visitan la comunidad”, expusieron. Por lo tanto, le pidieron su intervención en su carácter de representante popular para concertar una reunión de la comunidad con los directivos de Peña Colorada, con el propósito de lograr un acuerdo “en el cual se establezca fecha para el retiro de la tubería que cruza nuestra comunidad y que mantiene en riesgo grave la seguridad de nuestras familias y nuestro patrimonio”. Los manifestantes aclararon que la mayoría de los ejidatarios y las autoridades ejidales “no se niegan a dar paso a la tubería propiedad de la empresa minera Peña Colorada, lo que no queremos –por el riesgo que representa– es que pase por nuestra zona habitada”. Desde entonces, los habitantes continuaron insistiendo ante el ayuntamiento de Manzanillo, hasta que la comunidad fue visitada por personal de Protección Civil y este jueves se realizará la reunión, en la que participarán representantes del ejido, la comunidad, la empresa y autoridades de los tres niveles de gobierno. “Queremos ver a qué acuerdo llegamos —mencionó Fermán Martínez—, porque la verdad vivimos en una zozobra porque no han cambiado los tubos, el último tronó para abajo, pero la gente que estaba cerca sintió como que estaba temblando y hasta que empezó a brotar el líquido se dieron cuenta de qué se trataba. Qué bueno que se rompió para abajo porque es peligrosísimo, cuando un tubo se rompe hacia arriba destroza un árbol, no se imagina la presión que trae”. Como consecuencia de explosiones anteriores, dijo, murió una vaca propiedad de Miguel Guerrero y resultó dañada una barda de la casa de Luis Godínez, además de que algunas viviendas han sufrido inundaciones del lodo de mineral y a un lugareño se le ahogaron varios gallos. “Dicen que eso no contamina, pero huele a puro lodo acedo y después de que se ha ido por el cauce del río algunas personas que van a bañarse ahí han sufrido enfermedades de la piel; dicen que les pica el agua y les han brotado ronchas”, remató.

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