Graco Ramírez 'traicionó” a las víctimas: Javier Sicilia

martes, 31 de mayo de 2016
TETELCINGO, Mor. (apro).- El rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), Jesús Alejandro Vera Jiménez, pidió al gobierno de Enrique Peña Nieto que se deslinde del gobernador Graco Ramírez en el caso de las fosas clandestinas halladas en el municipio de Tetelcingo. “No queremos un pacto de impunidad, queremos castigo a los criminales, a los responsables de estos crímenes de lesa humanidad”, subrayó. A su vez, el poeta Javier Sicilia aseguró que el gobernador Graco Ramírez apoyó en un principio el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad y se solidarizó con las víctimas, es decir, “tomó el camino de las víctimas”, pero después, con sus hechos, “se convirtió en su principal victimario. Traicionó a las víctimas y traicionó su discurso”. Frente a las fosas, acompañado de los escritores Juan Villoro y Javier Sicilia, el rector de la UAEM recordó que en su momento el mandatario morelense convocó a la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) a cerrar filas en torno al exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, en el contexto de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. “Pero la Federación debe llamar a otra cosa, debe enviar un mensaje diferente y deslindarse (de los criminales), además de permitir que sean juzgados, porque de no ser así nos encontraremos frente a procesos de descomposición más acelerada”, destacó Vera Jiménez. Luego preguntó: “¿Quién puede demostrar que varios (cuerpos) de los que están ahí en las fosas no fueron muertos por la propia policía del Mando Único?”. Prosiguió: “Desacredito rotundamente todo lo que ha dicho el gobernador y sus cómplices, y lo culpo por todos los crímenes que aquí (en las fosas de Tetelcingo) se cometieron, y que ese Congreso ovino lo llame, lo juzgue políticamente por estos crímenes. No tienen información porque no han estado aquí en las fosas de Tetelcingo. Exigimos justicia para esos cuerpos que fueron tirados como basura y que seguramente a partir de esta exhumación, sus familias los van a encontrar, gracias a las víctimas, gracias a que un juez ordenó esto”. Juan Villoro, quien junto con Sicilia y el rector de la UAEM presentó el libro El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, comparó a Graco Ramírez con el “gesticulador de Rodolfo Usigli. Un personaje que, dijo, “se dedica a tratar de transformar la realidad a través de sus declaraciones, de lo que dice, y hacer justamente lo contrario. Creo que Rodolfo hizo un traje a la medida de muchos políticos mexicanos, y desgraciadamente Graco es uno de ellos. El saco le quedó muy bien”. Inmediatamente después, Villoro hizo un reconocimiento al trabajo realizado por las universidades. “Mucha gente piensa que las universidades deben ser claustros aislados de la sociedad y de la comunidad. Sin embargo, creo que la principal enseñanza que nos ha dejado la educación pública en México es que las buenas universidades y el conocimiento se dejan penetrar por la sociedad y ninguno de sus problemas les son ajenos”. Destacó que en el 68 el rector Barros Sierra supo entender que la Universidad pasaba por una afrenta nacional y que debía dar un ejemplo ético a todo el país. “Y cuando el gobierno empezó a reprimir a los estudiantes y a los maestros, el rector Barros Sierra encabezó la manifestación que luego se conoció como la manifestación del rector. Creo que el rector dejó un ejemplo muy elevado que hoy vemos repetirse en Morelos”, dijo. Por su parte, Javier Sicilia sostuvo que el libro El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad es una obra hecha por muchas plumas, entre ellas la de Villoro, quien escribió el epílogo, pero representa una recuperación crítica del movimiento que nació en Cuernavaca el 28 de marzo de 2011, cuando fue asesinado su hijo Juan Francisco, junto con otras siete personas. “Es un libro que tiene mucho que ver con esto que vivimos en Tetelcingo”, apuntó. Y dijo que la obra financiada en buena parte por la administración de Graco Ramírez, “ahora lo acusa frente a las fosas de Tetelcingo”. Este martes, al filo de las 6 de la tarde, concluyeron los trabajos en Tetelcingo con la exhumación de 16 cuerpos, lo que da una cifra total de 84 exhumados en los primeros nueve días de trabajo. Al respecto, el presidente del Consejo Consultivo del Mecanismo Federal de Protección a Defensores de Derechos Humanos y Periodistas, Pablo Romo, condenó que el propio Estado tenga sus fosas clandestinas, e hizo un llamado para castigar a los responsables “del horror de Tetelcingo” y para que se identifique a los más de 100 cuerpos que ahí se encuentran. Por otra parte, se informó que el secretario de Gobierno de la entidad, Matías Quiroz Medina, se reunió este martes con representantes de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas de Derechos Humanos para intercambiar puntos de vistas sobre el asunto de las fosas clandestinas de Tetelcingo. Sobre ese punto, el funcionario estatal declaró que el gobierno de Morelos fue el primero en “pedir” que Naciones Unidas interviniera en el asunto para transparentar y abrir el caso Tetelcingo.

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