Padres de desaparecidos, un sigiloso drama

viernes, 10 de junio de 2016
MONTERREY (apro).- Por motivos culturales, los hombres son educados para ocultar sus emociones, por lo que la mayoría sufre en silencio el drama de sus hijos desaparecidos, señaló hoy la Agrupación de Mujeres Organizadas por los Ejecutados, Secuestrados y Desaparecidos de Nuevo León (Amores). Antes de efectuar la reunión 26 con la Procuraduría de Justicia de Nuevo León, para la revisión de expedientes de personas sin localizar, el colectivo marchó por las calles del centro de la ciudad, con un contingente inusual de varones. Acompañados, como de costumbre, por su asociación hermana Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (Cadhac), las damas de Amores dedicaron la manifestación a los padres, debido a que ellos son celebrados durante el mes de junio, en México. Mediante un comunicado que circularon después de la junta de trabajo con los representantes de la Procuraduría, las mujeres que buscan a sus hijos remarcaron que los hombres también padecen por angustia e incertidumbre aunque son más reacios a externar sus emociones. “Hacemos visible que en nuestra lucha también hay padres. Ellos sufren la desaparición de sus hijos e hijas, aunque no lo demuestren. Lloran junto a nosotras. Sus sentimientos son contrariados y de desolación, igual que nos pasa a nosotras, aunque no lo hacen público” “Las mujeres de Amores somos testigos de ello, pues conocemos sus preocupaciones. Pero, culturalmente, los hombres fueron educados para no expresar sus emociones, por lo que reprimen sus sentimientos y viven de manera aislada ese dolor que a veces provoca enfermedades. Los padres fueron y están siendo privados de la posibilidad de convivir con sus hijos e hijas, de platicar, de reír, de ser padres”, expusieron las señoras de Amores. El futuro de los varones jóvenes desaparecidos fue truncado, pues les quitaron su derecho a terminar sus estudios, a casarse, ser padres, ver a sus hijos, ser felices y vivir en libertad, lamentaron. Pero también, con frecuencia, son estigmatizados, pues si son víctimas de secuestro, se les juzga anticipadamente, pues se supone que estaban involucrados en actividades ilícitas por las que merecían ser objeto de un delito. De igual manera, remarcaron las mujeres de Amores, los hijos resultan afectados, pues se les niega la posibilidad de crecer con un padre, conocerlo, convivir y contar con ese referente de vida, lo que les deja un vacío en el corazón. “Y aunque existen figuras que cubren ese rol de figura paterna, como es el caso de los abuelos o los tíos, a veces esos hijos o hijas nos preguntan por qué no están sus padres y, ¿qué decirles? Bebés, niños, niñas y jóvenes, se encuentran sin sus papás, por lo que nos preguntamos: ¿qué será de esa generación de hijos o hijas? ¿Cómo se va a restituir ese derecho? ¿Dónde están sus padres?”, cuestionaron. En la reunión de hoy de Amores, Cadhac y la Procuraduría, dedicada a los padres que tienen hijos desaparecidos, fueron revisados 31 expedientes, correspondientes a 74 víctimas de desaparición, de los cuáles 18 son mujeres y 56 hombres.

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