Sacerdotes de Oaxaca califican de "inmoral" al gobierno de Peña y Cué

OAXACA, Oax. (apro).- Sacerdotes e integrantes de la Pastoral Social de la diócesis de Tehuantepec calificaron al gobierno de Enrique Peña Nieto y Gabino Cué de “ilógico, injusto, irracional e inmoral” por la “violencia encarnizada y brutal” que ha emprendido contra el magisterio “para imponer una reforma, sin resolver primero la escandalosa desigualdad económica que vivimos en el país”. Los presbíteros Benito Velasco Pardo, Pablo Andrés García, Francisco Ponce Salmorán, Erasmo Mendoza Jiménez, José Gerardo Lino Tenorio Cayetano, Gabriel Rodríguez Dosal, Héctor Correa Guzmán y Leónides Oliva Martínez exaltaron “la genialidad de nuestros maestros, el que hayan salido, sin miedo, aunque han sido golpeados, gaseados, criticados, maltratados”. Consideraron que “esto no es agresión alguna a la condición humana, sino todo lo contrario: es la puesta en práctica de las condiciones para que la situación de sufrimiento, que nos rompe y nos divide, pueda convertirse en una fuerza poderosa y palpable del proyecto de vida de Jesús de Nazaret y ahora proyecto de vida de este pueblo”. En una carta dirigida al gobernador Gabino Cué y al secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, les exigieron respeto a las comunidades indígenas de Oaxaca, cese la represión contra las poblaciones, la liberación de los profesores y profesoras presos de manera inmediata, tomar en cuenta la propuesta educativa que ya han presentado los maestros (PETEO), y no más derramamiento de sangre. De igual forma, resaltaron que “apoyamos las demandas de la sección 22, que son legítimas. Este gobierno no ve, ¡Son maestros, maestras!, comunidad académica, tienen derechos, el derecho a ser tratados como personas, son personas, tienen dignidad. Son hijos de Dios”. En el documento también denunciaron que “por parte del gobierno se ha enviado más de un centenar de policías. Estos han entrado a golpear, a gasear, los quieren desaparecer, llegan como fieras recorriendo toda las ciudades, buscando cómo desaparecer a los maestros, sin embargo, hay una gran solidaridad de la población apoyando a los maestros”. Y “nuestro pueblo no entiende las acciones del gobierno, es ilógico, injusto e irracional que un gobierno inmoral esté golpeando a sus maestros, ¿eso se puede llamar gobierno? No”, puntualizaron. En el caso del Istmo de Tehuantepec mencionaron que las protestas tienen como “contexto muchos paros: el magisterio, el sector salud, los obreros de Pemex; además, la población en general, la mayoría tiene contratos temporales y las pensiones son insuficientes para vivir dignamente como personas, mucho desempleo. “Estamos con una crisis causada por una desigualdad económica abismal, que agudiza la crisis educativa que vivimos en el país. Según el informe de Peña Nieto, de las ciento nueve mil escuelas 64% tiene problemas de mobiliario y sanitarios. En esas condiciones no se puede implementar una reforma educativa. Sin embargo, impone una reforma, sin resolver primero la escandalosa desigualdad económica que vivimos en el país”, añadieron. Luego mencionaron que los maestros han elegido para hacerse escuchar y poder dialogar con el gobierno un camino escabroso, que se agrava en nuestra región con la última determinación de instalar 11 bloqueos carreteros en Zanatepec, Juchitán, Matías Romero, Jalapa del Marqués, Tequisistlán, Huamelula, Morro Mazatán, Salina Cruz, Palomares e Ixtepec, hasta el día de hoy 14 días”. Sin embargo, ante la nula propuesta de diálogo por parte del gobierno, “sólo encontramos violencia, represión, este 17 y 18 de junio de 2016 quiso ser noche de cuchillos largos aquí en nuestra región”. Relataron que el pasado viernes 17 y sábado 18 “la policía llegó a golpear y con una avioneta lanzar gases lacrimógenos desde la medianoche, el ataque fue intensísimo contra los maestros de Salina Cruz y después con los de Tehuantepec, ya por la tarde habían atacado a los de Zanatepec”. Denunciaron que desalojaban a los inconformes, “a la vez que se desarrollaba un extenso operativo de búsqueda de dirigentes políticos, sindicales, de organizaciones populares, para asesinarlos. Según el cálculo de la policía con eso se terminaría la subversión. No obstante, la situación de injusticia es muy grave. Y hay demasiada corrupción y muy poca vergüenza (porque) los mismos policías municipales aprovecharon para hacer saqueos”. Compararon que “este proyecto de sufrimiento se hizo realidad en la vida pública de Jesús. El no quiso ser un hombre importante. Ni proteger su fama, su buen nombre o su seguridad personal. Vivió, habló y actuó de forma que dio motivos para ser espiado y acechado, ser tenido como el peor de todos los demonios, dar pie para que los teólogos de su tiempo pensaran de él que era un blasfemo, un escandaloso, en definitiva, un individuo que había que eliminar, ya que constituía un peligro para el templo, para la religión y para el pueblo”, tal como sucede en la actualidad con el magisterio. Finalmente, “enviamos, a través de este comunicado, un abrazo solidario a todas y todos los profesores presos y presas”.

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