Alcalde de Veracuz se beneficia de la privatización del agua, acusa sindicato

jueves, 14 de julio de 2016
XALAPA, Ver. (apro).- Ramón Poo Gil, alcalde priista del puerto de Veracruz promueve la extinción del Sindicato de Trabajadores del Sistema de Agua y Saneamiento (SAS), “Teniente José Azueta”, para que el organismo hidráulico pase a ser un ente privado, lo que dejaría en la incertidumbre laboral a mil 280 trabajadores sindicalizados y a 350 empleados de confianza. A cambio, acusa la líder sindical del SAS, Angélica Navarrete, el edil priista, Poo Gil viene facturando cerca de un millón de pesos mensuales al grupo MAS –el nuevo propietario de SAS, mediante una asociación mercantil mixta- a través de su empresa familiar Sistemas Contino. Navarrete entregó a Apro copias simples de algunas de las facturas con las que Ramón Poo y familia se benefician del Sistema de Agua y Saneamiento, como la factura FNA-117559 por 546 mil pesos (pago en una sola exhibición) por 117 computadoras HP All One 110b, más otros insumos electrónicos. O la factura FNA-1175568, correspondiente al pedido 532874, mediante el que se entregaron 20 piezas computacionales e insumos electrónicos por un monto de 132 mil 400 pesos. Otras facturas de Sistemas Contino también dotan de toner, papel y otros insumos de oficina. “Son facturas en las que siempre sale beneficiada la familia del alcalde priista, por eso él, junto con el alcalde de Medellín y a veces el de Boca del Río –el panista Miguel Ángel Yunes Márquez- apoya la extinción del SAS y la conversión del sindicato a una cooperativa, dejándonos en la incertidumbre laboral, pero ellos, garantizándose el negocio”, explica Angélica Navarrete en entrevista con Apro. En los próximos días, llegará al Congreso local un proyecto de decreto para declarar la extinción del Sistema de Agua y Saneamiento (SAS), en donde el sindicato perdería su antigüedad, prestaciones y sus fuentes de empleo. “Nosotros tenemos la mano de obra calificada, la capacitación, ellos están contratando gente de fuera, sin experiencia, pero con salarios más bajos y con ningún compromiso laboral”, lamenta. Desde 1993, explica Navarrete, el SAS fue autosustentable pues con los cobros de recibos de agua de los municipios de Veracruz, Boca del Río y Medellín, el organismo hidráulico se financiaba. El SAS, “caja chica” del PRI Sin embargo, la líder sindical, lamenta que desde la gestión del exdiputado local del PRI, José Ruiz Carmona, el SAS se convirtió en una “caja chica” de campañas electorales, en oficina de aviadores y en un organismo público descentralizado en donde se comenzaron a “inflar precios” en acciones de infraestructura, compra de insumos y en cosas tan básicas como un bulto de cemento. En junio de 2015, el Congreso local autorizó la concesión del organismo de agua al grupo MAS Sapi SA de CV, para que los municipios conurbados concesionen el servicio a empresas privadas, entre ellas, la española, “Aguas de Barcelona” y la brasileña, Odebretch. Con esta privatización, empleados con antigüedades de dos, una década o un lustro quedaran a la deriva. Poo Gil fue el artífice de que el extinto Sistema de Agua y Saneamiento (SAS) quedara desincorporado de los gobiernos municipales pese a que el organismo de agua tuviera una recaudación anual de 600 millones de pesos y una nómina de 200 millones. Sin embargo, a finales del 2014 el SAS quedó en una quiebra técnica y agonizando, por lo que el 15 de enero del año pasado, el SAS dejó de ser un Organismo Público Descentralizado (OPD) para convertirse en una “empresa mixta”. “Fue un quiebre amañado y una privatización sospechosa”, acusó en aquel entonces en el Congreso local, el diputado de Movimiento Ciudadano, Cuauhtémoc Pola. De acuerdo con el informe de resultados de la Cuenta Pública 2013 y la Gaceta Oficial del Estado (GOE), el SAS tuvo ingresos en el 2013 por 801 millones 27 mil 709 pesos, mientras que para el 2014, de acuerdo con la GOE –del 6 de febrero del 2015-, el organismo hidráulico solo registró ingresos por 604 millones 867 mil 861 pesos, es decir en solo un año, los ingresos del SAS cayó en más del 20%, con una disminución en sus entradas económicas de 196 millones, 159 mil 848 pesos. En 2013, el SAS tuvo inversión de obra pública por 17 millones 460 mil 361 pesos y un gasto de capital de bienes muebles por tres millones 64 mil pesos. Para 2014 la quiebra técnica obligó al SAS a no registrar ni un solo peso de inversión en obra pública y solo 56 mil 751 pesos de gastos de bienes muebles, señalan los documentos en poder del reportero. Para el próximo viernes, los empleados del SAS habían emplazado a huelga con un plantón indefinido en las instalaciones del organismo, sin embargo, el secretario del Trabajo y Previsión Social, Fernando Aguilera les pidió tiempo para poder establecer reuniones de trabajo con los nuevos empresarios y con las propias autoridades municipales, para poder atender su problema. En Veracruz, la concesión del SAS al emporio brasileño Odebrecht se tomó como un “premio de consolación”, luego de que la empresa carioca fallará en su intento de establecer una hidroeléctrica en la cuenca del río Los Pescados, en el municipio de Jalcomulco, proyecto hidráulico multimillonario que abastecería de agua a la capital del estado.

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