Costea gobierno de Astudillo libro de historia que incurre en plagio

miércoles, 14 de septiembre de 2016
CHILPANCINGO, Gro. (apro).- Al ritmo de la voz de Susana Harp y la euforia provocada por el vino y mezcal, el gobernador Héctor Astudillo Flores celebró ayer por la noche el 203 aniversario de la proclamación de los Sentimientos de la Nación, en una fiesta privada con cargo al erario en la residencia oficial Casa Guerrero y con la clase política de la entidad como invitada. El mandatario estatal también presentó un libro que encargó al escritor Tomás Tenorio Galindo, titulado La Revolución de Morelos y el Congreso de Chilpancingo, que fue exhibido públicamente por incurrir en plagio al omitir el nombre del autor de un capítulo transcrito en el texto gubernamental. La pifia fue denunciada públicamente por María Teresa Pavía Miller en el acto oficial, realizado por la tarde en la sede del Ejecutivo. La historiadora guerrerense exigió añadir una fe de erratas al libro para “corregir esa pequeña, pero gran omisión”. En respuesta, Galindo dijo textual: “Se me cae la cara de vergüenza por esa omisión; será corregida”. El libro elaborado por el gobierno estatal tiene un tiraje de cinco mil ejemplares y se realizó en medio de la opacidad que ha caracterizado la administración de Astudillo, pues se desconoce el costo del texto que incluye un capítulo plagiado de la obra del ingeniero Alejandro Bladimir Pausi. Héctor Astudillo también acudió a la ceremonia organizada por el Congreso local, donde el historiador oficial Enrique Krauze fue galardonado con la presea Sentimientos de la Nación. Por la noche, el mandatario estatal organizó la fiesta denominada “Cena conmemorativa del 203 aniversario de los Sentimientos de la Nación”, realizada en la Sala de la República de la residencia oficial Casa Guerrero, al oriente de esta capital. La interprete oaxaqueña Susana Harp se presentó para el reducido grupo de políticos, jefes castrenses y amigos del gobernador que fueron atendidos con un banquete servido por la chef porteña Susana Palazuelos, informaron fuentes oficiales. Los invitados, en su mayoría políticos de todas las filiaciones partidistas, el gabinete estatal, alcaldes y autoridades militares, incluidas esposas y colaboradores, degustaron una cena gourmet, cuyo menú incluyó: Sopa de flor de calabaza con granos de elote y rajas de chile poblano; tamal de chipil con queso; mar y tierra de filete y como postre un pay de elote con rompope y un shot de chilate. También hubo vino y cocteles preparados a base de mezcal, indicaron las mismas fuentes. Los gobernantes en turno han convertido la conmemoración de los Sentimientos de la Nación en un festejo privado que exhibe el nivel de indiferencia de la clase política, autoridades de los tres niveles y el Ejército, frente a la crisis de inseguridad, violencia, marginación y pobreza que azota a la entidad. Hace tres años ocurrió un bacanal en Casa Guerrero por la tragedia provocada por el huracán Ingrid y Manuel durante la administración del exgobernador Ángel Aguirre Rivero, donde una foto con los principales caciques de la entidad sintetizó la frase “Llovía y llovía y el gobernador bebía y bebía”, del texto publicado en Proceso en septiembre de 2013. En ese entonces, el reportaje elaborado por la periodista Gloria Leticia Díaz indicó que el festejo organizado por Aguirre en la casa de Gobierno la noche del viernes 13 de septiembre, justo cuando la tormenta tropical Manuel entraba a Guerrero, fue un reflejo de la imprevisión y la falta de sensibilidad político-social de los gobernantes. Los festejos elitistas y las ceremonias oficiales subsidiadas con recursos públicos reflejan el contraste con decenas de familias encabezadas por los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa que convocaron a protestar este jueves 15 en la capital de la entidad para exigir un alto a la ola de violencia y justicia por el caso de los desaparecidos en Guerrero.

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