Joven transgénero denuncia discriminación por parte de la directora de su escuela en Colima

martes, 27 de septiembre de 2016
COLIMA, Col. (apro).- A sus 17 años de edad, luego de un tiempo de permanecer sumido en fuertes deliberaciones internas motivadas por el temor a la discriminación y el rechazo social, Mario finalmente decidió cambiar de género para convertirse en Regina. Consecuente con esta determinación, el 23 de agosto pasado se presentó con un atuendo femenino a cursar el tercer semestre en la preparatoria 11 del sistema Educación Media Superior a Distancia (EMSAD), en la comunidad de Coalatilla, municipio de Armería, Colima. Esta osadía le provocó a Regina una serie de actos de hostigamiento, discriminación y acoso por parte de la directora de la institución, quien semanas después la expulsó del plantel. Acompañada por su madre y por el presidente de la organización Unidos por la Diversidad en el Valle de Tecomán AC, Ángel Chávez Novela, la joven transgénero pidió la intervención de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima (CDHEC), organismo ante el que se quejó de haber sufrido discriminación y afectaciones a su derecho a la educación. También acudió a la agencia del Ministerio Público de Armería a interponer una denuncia penal que fue registrada bajo el expediente 235/2016. En su queja ante el organismo humanitario, de la que el reportero posee copia, Regina señaló: “Si bien es verdad que biológicamente soy hombre, yo en mi rol social y actividades cotidianas me siento mujer, me visto como mujer y mi actitud, pensamiento y sentimientos son de una mujer (…), situación que me ha llevado a vivir con complicaciones ante algunas de las personas que me rodean o con las que me desenvuelvo”. En ese sentido, narró que hasta el semestre pasado vistió ropa masculina “debido a que la sociedad así lo marcaba y por mi miedo a ser señalada y humillada, sin embargo, ya a esta edad estoy perfectamente identificada con mi aspecto, preferencias y rol femenino, y he decidido hacer frente a la sociedad y estereotipos y valientemente decidí vestirme como yo siento, como una mujer con mis actitudes femeninas”. Destacó que al inicio del actual ciclo escolar, tras acudir a su plantel portando blusa y falda, fue increpada por la directora Lidia Hermelinda Cobián López, quien la llamó gritándole por su nombre masculino, le cuestionó las razones de su vestimenta, le dijo que no era mujer, por lo que no debía vestir así, y le exigió que acudiera a la escuela con pantalón y camisa. Al día siguiente la joven llegó a la escuela nuevamente con prendas femeninas y fue llamada por la directora a su oficina, donde le reclamó nuevamente y la expuso ante personas que entraban y salían cuestionándoles: “A ver, ¿qué es: hombre o mujer?”, para decirle finalmente que fuera por su mochila al salón de clases y se retirara. Cuando llegó al aula, el profesor que impartía la clase en ese momento le inquirió las razones por las que se iba. Ella le explicó lo ocurrido y el maestro le dijo que había un caso similar de una chica transgénero discriminada por autoridades educativas en Colombia. Buscaron la información en una tableta y la joven fue a mostrársela a la directora, quien leyó una parte y se la regresó diciendo que no tenía tiempo de ver eso. Regina retornó al salón de clases. Poco después la directora la mandó llamar nuevamente y le pidió una disculpa, diciéndole que ambas se habían exaltado, y le propuso que se realizara una junta con padres de familia para que fueran ellos quienes decidieran si les molestaba o no que se presentara a la escuela vestida de blusa y falda; también le dijo que iba a reportar el asunto a la Secretaría de Educación. Más tarde, la directora de la escuela comentó a Regina que ya había hablado con los profesores sobre el tema y “nadie estaba en contra de que yo me presentara así, y que también había hablado a la Secretaría de Educación y le habían dicho que no tenía que hacer ninguna reunión con los padres de familia, ya que de hacer eso me estaría exponiendo”, pero le pidió que mientras se resolvía el asunto asistiera a la escuela con atuendo masculino. Con el paso del tiempo, sin que hubiese una solución, Regina decidió llevar nuevamente ropa femenina a la escuela, lo que motivó una nueva reprimenda de parte de la directora, pero esta vez la expulsó del plantel con el argumento de que en el semestre anterior había reprobado algunas materias y había presentado exámenes extraordinarios. “Al verme vestida con la falda y blusa del uniforme, de la nada se le ocurrió decirme que ya estaba reprobada, que no los había pasado (los exámenes) y que tenía que retirarme de la escuela, aun así, sin darme resultados (…) De haber sido cierto que los reprobé, tengo derecho a presentar exámenes de regularización, y en última instancia los especiales, pero es claro que mi expulsión la hizo debido a que no me presenté como ella quería, sino como yo me siento, con falda y blusa”. En ese momento ya había pasado el camión que llevaría a Regina a su casa, por lo que de acuerdo con el texto de la queja ante la CDHEC, la directora le dijo: “Mejor te llevo yo a tu casa, no vaya a ser que te me suicides en la escuela y luego a mí se me arma un escándalo y me corren, luego quién le da de comer a mi hijo”. Sobre el caso, el presidente de la asociación Unidos por la Diversidad en el Valle de Tecomán, Ángel Chávez Novela, pidió la intervención del secretario de Educación, Óscar Javier Hernández Rosas, y del gobernador del estado, José Ignacio Peralta Sánchez, para hacer cumplir la Ley General de Educación y las obligaciones constitucionales en materia de igualdad. “Ya no estamos en el siglo pasado, las leyes han cambiado, creo que deben de leer y actualizarse sobre el tema y después juzgar a quienes han elegido su derecho humano de adoptar una vida femenina y su libre desarrollo de su personalidad asumiendo su identidad de género como mejor se sientan”, destacó en un comunicado. Asimismo, demandó que en el sistema de educación se capacite a todos los maestros y maestras en temas sobre discriminación, poniendo gran atención al tema de la homofobia y transfobia para evitar más casos, ya que no es el primero que se presenta en esos planteles. Recordó que desde la reforma constitucional de 2011 y la promulgación de la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación (LFPED), se prohibió de manera expresa todo trato desigual o discriminatorio por motivos de origen social, género o preferencia sexual, color de piel, apariencia física, lengua, edad o algún tipo de discapacidad. Concluyó: “Basta de depender de prejuicios no saludables y la doble moral que siguen oprimiendo a la mujer transgénero por su identidad; todo ser humano debe de tratarse con dignidad, tolerancia, respeto y dejar de marginar. Como personas tenemos igual valor y dignidad, independientemente de las diferencias e identidades personales que nos constituyen”.

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