Astudillo llama a pacto contra el gasolinazo… pero viaja en helicópteros privados

domingo, 15 de enero de 2017
CHILPANCINGO, Gro. (proceso.com.mx).- El gobernador Héctor Astudillo Flores convocó a presidentes municipales y representantes de sectores productivos a suscribir un pacto social para enfrentar el gasolinazo en la entidad, argumentando que le preocupa la afectación a la economía familiar ante el incremento del precio de los combustibles y servicios básicos. Durante una reunión privada que sostuvo con 64 de los 81 alcaldes de la entidad, ayer en la residencia oficial Casa Guerrero, Astudillo planteó integrar propuestas para lo que denominó como “Acuerdo social y económico estatal” con el propósito de mantener “la estabilidad social y política, mitigando el alza en los precios”. “La convocatoria a los grupos organizados; económicos; sindicatos; organizaciones sociales y agrarias. De tal manera que el gobernador no camine solo en este asunto complejo, difícil porque no es agradable y a nadie le gusta pero al final de cuentas debemos enfrentarlo todas y todos”, expresó públicamente el mandatario estatal. En contraste con su discurso, Astudillo no ha hecho una propuesta específica para reducir el gasto corriente burocrático, revertir los efectos de la corrupción y opacidad que ha caracterizado su administración. Así como sancionar a los exservidores públicos que han sido acusados por su gobierno de desviar recursos millonarios del erario durante el periodo de sus antecesores Ángel Aguirre Rivero y Rogelio Ortega Martínez. Actualmente, el gobernador Héctor Astudillo tiene un salario que rebasa los 146 mil pesos mensuales, además de bonos, vales y seguro de gastos médicos privados. El mandatario y parte de su gabinete se desplazan en la entidad a bordo de una flotilla de helicópteros de una empresa privada, sin informar el procedimiento de adjudicación y monto del contrato, aunque compañías de este tipo ofrecen sus servicios en el mercado por 3 mil dólares la hora. Ello a pesar de que el gobierno de Guerrero tiene una flota oficial de aeronaves conformada por al menos tres helicópteros y tres aviones. Además, Astudillo cambió su residencia en Chilpancingo por un lujoso penthouse en el exclusivo condominio Torres Costa Victoria, ubicado frente a la bahía de Santa Lucía en el puerto de Acapulco sobre la avenida Costera Miguel Alemán y a un costado de la base de la VIII Zona Naval. En agosto pasado, Proceso dio a conocer que Astudillo afirmó que en los 23 años que lleva viviendo del servicio público, no posee bienes inmuebles. No obstante, la esposa del mandatario, Mercedes Calvo Elizundia, actual presidenta honoraria del DIF en la entidad, quien se desempeña como empresaria de la educación privada en Guerrero es propietaria de 12 inmuebles, entre casas, departamentos y edificios ubicados en la ciudad de México, Chilpancingo y el puerto de Acapulco. Lo anterior se encuentra registrado públicamente en la declaración patrimonial de Astudillo que fue difundida por la iniciativa ciudadana 3de3 en el portal de Transparencia Mexicana y del Instituto Mexicano de la Competitividad (Imco). El documento consultado indica que el patrimonio adquirido por el gobernador Astudillo durante los cargos de elección popular que ha ocupado desde 1994 a la fecha, se limitan a dos camionetas tipo Jeep modelo 2014 con un valor de 428 mil pesos cada una, así como dos cuentas de bancarias que en abril de 2015 tenía un saldo acumulado de 9 mil 300 pesos. En febrero pasado Proceso registró otro exceso de Astudillo, quien en medio  de la pobreza, marginación, inseguridad y violencia que azota a la entidad, aunado a la grave crisis financiera en la administración central, el mandatario presumía en actos públicos un reloj de la exclusiva marca suiza Omega, con un valor comercial de aproximadamente 88 mil pesos. Mientras que en junio, el gobernador Astudillo utilizó recursos públicos, aeronaves y vehículos oficiales para viajar al estado de Oaxaca, junto a miembros de su familia y gabinete, con el propósito de asistir a la boda del secretario de Obra Pública de Guerrero, Rafael Navarrete Quezada, personaje señalado por presuntos actos de corrupción. El mandatario, su familia y varios colaboradores del gabinete abandonaron la entidad sumida en la crisis de impunidad, inseguridad y violencia para divertirse en un festejo particular en la vecina entidad en el contexto del conflicto político social generado por la reforma educativa que se agudizó en ese entonces y desencadenó la matanza de Nochixtlán. Ahora, Astudillo está convocando a un pacto social para enfrentar la crisis económica generada por el gasolinazo pero sin especificar la forma como pretende revertir los efectos negativos del alza de precios que perjudican a los sectores más desprotegidos de la sociedad en la entidad. Mientras que las protestas ciudadanas contra la medida impuesta por el gobierno federal continúan en las principales regiones y ciudades de Guerrero donde la corrupción y el enriquecimiento inexplicable de la clase política contrasta con la pobreza y marginación en la que vive el grueso de la población.

Comentarios