Indígenas de Chiapas honran legado de Samuel Ruiz García a seis años de su muerte

miércoles, 25 de enero de 2017
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chis. (apro).- A seis años del fallecimiento del obispo Samuel Ruiz García, alrededor de cinco mil hombres y mujeres de diferentes comunidades arribaron hoy a esta ciudad para participar en una procesión y una misa junto a la Catedral en la que por 40 años ofició jTatik, como llamaban al cura. Desde las más de 40 parroquias de la circunscripción que abarca la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas llegaron choles, tzotziles, tzeltales y tojolabales, principalmente, y se concentraron en la plaza central. Con música, cantos, consignas, flores e imágenes religiosas –entre ellas las de jTatik–, los indígenas chiapanecos recordaron el legado de Samuel Ruiz García. Con la danza de la pluma en el altar maya, se pronunciaron “en contra de los proyectos de muerte”. Es decir, contra la violencia y el despojo de la tierra, el territorio y los recursos naturales, la tala de árboles, los megaproyectos, la súper carretera, proyectos ecoturísticos y la destrucción de ecosistemas, además de la privatización de recursos y contra los altos precios de la electricidad y la gasolina. Asimismo, rechazaron el uso de los agroquímicos que esteriliza sus tierras, la contaminación del agua, la introducción de semillas transgénicas, las afectaciones que trajo consigo la reforma del campo y los monocultivos. “Denunciamos los engaños de los partidos políticos y sus líderes enfermos de poder. Rechazamos los proyectos del gobierno, sus reformas estructurales, su corrupción e impunidad”, destacaron en un comunicado que fue leído por uno de los asistentes a la ceremonia. “Falta que el gobierno escuche las demandas sociales del pueblo que sólo ha recibido opresión y represión por parte de las autoridades”, añadieron. Tras criticar la elaboración de leyes, las reformas estructurales, el Tratado de Libre Comercio y la legalización del despojo, así como la violencia e impunidad, se manifestaron preocupados por el machismo, la violencia y la explotación de la mujer. También por el mal uso de internet y la venta y consumo de alcohol y de drogas. Los indígenas aseguraron que les preocupa de igual manera la militarización de sus territorios, la infiltración de grupos de poder, la delincuencia organizada, la falta de empleo y servicios públicos, el desmantelamiento en los servicios de salud y el desabasto de medicamentos en los hospitales. Y, como lo hubiera querido jTatik, se propusieron construir la autonomía en sus comunidades, y recuperar su estructura ancestral y tradicional de gobierno. Remataron: “Necesitamos mantener nuestra resistencia a los proyectos de muerte y recuperar nuestros gobiernos autónomos, comunitarios. Frente a las elecciones de 2018, los partidos políticos andan ya controlando y organizando a su gente en las comunidades, (por lo que) exhortamos a la sociedad a que no se venda. Luchemos por nuestra dignidad y por la verdad, no nos vendamos. El ejemplo es Oxchuc en este proceso”.

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