Bloquean Congreso e instalaciones portuarias por gasolinazo en Colima

jueves, 5 de enero de 2017
COLIMA, Col. (apro).- En el cuarto día de protestas contra el gasolinazo, decenas de camiones de carga bloquearon durante diez horas los accesos a las instalaciones portuarias de Manzanillo, impidiendo la entrada o salida de mercancías de ese lugar. Asimismo, organizaciones sociales bloquearon este día el edificio del Congreso local, donde pretendían cuestionar a los diputados en el transcurso de la sesión que regularmente se realiza los jueves, pero sin mayores explicaciones los legisladores cancelaron la reunión. La manifestación del puerto, realizada de las ocho de la mañana a las seis de la tarde, fue organizada por la Unión Transportista de Carga de Manzanillo (UTCM), con la participación de operadores a bordo de sus unidades y ciudadanos que se sumaron a la protesta. Mediante una fila de tráileres y dobles remolques, los transportistas bloquearon la entrada denominada Puerto Jalipa, el principal acceso al puerto, a la vez que ciudadanos cerraron con vehículos particulares el crucero de Tapeixtles, otra vía para la entrada y salida de mercancías que se movilizan a través de la terminal marítima. Con tráfico superior a dos millones de contenedores anuales, que tienen como origen o destino distintos puntos de Asia y Sudamérica, el puerto de Manzanillo ocupa el primer lugar nacional en el movimiento de carga, con un volumen que asciende a 46 por ciento de la de todo el país. La protesta frente a la entrada principal del Congreso fue convocada, entre otras organizaciones, por el Frente Colimense en Defensa de la Tierra, el Agua y la Vida, y sirvió de marco para un pronunciamiento en el que se solicitó a los diputados locales emitir un exhorto al Congreso de la Unión para tomar medidas contra el alza de los combustibles. Entre otros puntos, pidieron a los representantes colimenses demandar la derogación de la reforma energética, con la que “se privatiza o abre a la participación privada la explotación de los recursos energéticos nacional y se provoca la reducción del presupuesto de ingresos federal”. Así también, exigieron la derogación de la reforma fiscal, la modificación de la Ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2017 y renunciar “al ofensivo bono mensual de 10 mil pesos que cada uno de los miembros de este Congreso percibe para gastos de gasolina”. Los inconformes puntualizaron que después de tres años de la aplicación de “las modificaciones legislativas aprobadas por PRI, PAN y PRD, que prometían el desarrollo económico de México y la mejora de la economía de los mexicanos, y a pesar de las promesas del presidente Enrique Peña Nieto durante su campaña de terminar con los gasolinazos que el expresidente Felipe Calderón había comenzado, es evidente su rotundo fracaso, observándose ya aumentos desproporcionados al gas, canasta básica, luz y otros servicios”. Casi al final del acto de protesta se generó un incidente, luego de que un sector de los manifestantes, entre ellos militantes de Morena, increpó a la delegada estatal del PRD, Martha Zepeda del Toro, quien se encontraba entre el público, a la que exigían a gritos que se retirara del lugar. Con lágrimas en los ojos, la excandidata del PRD a la gubernatura que un día antes había encabezado la liberación de la caseta de cobro de la autopista Colima-Manzanillo, permaneció en el lugar, pero lamentó el incidente “que me parece sumamente penoso y un desgaste innecesario para el movimiento”. También dijo que el objetivo no es ella ni el PRD, sino echar abajo los gasolinazos, “a mí me duele la gente como les duele a todos ustedes, y cada vez que me he sumado lo he hecho con humildad, nunca con una camiseta de partido, ni lo haré porque los respeto a todos ustedes; los respeto a cada uno mucho más de lo que me doy cuenta que ustedes me respetan”.

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