Congreso niega a Yunes reestructuración de deuda pública

martes, 14 de marzo de 2017
XALAPA, Ver. (apro).- El pleno del Congreso local echó abajo el dictamen que envió el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares para reestructurar 45 mil millones de pesos de la deuda pública bancaria de Veracruz. De acuerdo con el coordinador de la bancada panista, Sergio Hernández Hernández, con esa negativa la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) entrará en un severo problema para cubrir nóminas y salarios, incluso de los empleados del Poder Ejecutivo, por la severa crisis financiera por la que atraviesa el estado. En el cabildeo previo, la fracción de Morena siempre se manifestó en contra de la reestructuración de la deuda, en tanto que la bancada mixta (Alternativa Veracruzana (AVE), PVEM y Nueva Alianza) y el PRI hicieron modificaciones al dictamen. En días pasados los priistas habrían dado su voto a favor, pero el encarcelamiento del exgobernador interino Flavino Ríos Alvarado modificó su decisión. En el Congreso local, el líder de la bancada de Morena Amado Cruz Malpica justificó su voto en contra al señalar que la reestructuración que pretendía el gobierno de Yunes Linares daba “carta abierta” a la Tesorería de Veracruz para la contratación de nuevos créditos. “El dictamen señala que las operaciones de contratación, reestructura o refinanciamiento que no sean concretadas en el presente decreto podrían realizarse en el ejercicio fiscal de 2018. Es una sumisión del Congreso ante el Ejecutivo, pues se prevé derogar en el marco local cualquier disposición que se oponga al mismo de igual o menor jerarquía”, puntualizó. Y acusó que desde la iniciativa original había “trampas legales” creadas por quienes aprobaron el dictamen. La bancada priista se negó a revelar su voto ante la prensa y optó por abandonar el recinto legislativo. Fuera de grabadoras, algunos priistas comentaron que hubo “fuertes presiones” del gobierno de Yunes para votar a favor del dictamen, pero también “línea” del gobierno federal para no aprobar la reestructuración de la deuda pública. A decir del panista Sergio Hernández, este martes el Congreso local fue rehén de “caprichos” de la bancada de Morena y del PRI, por lo que ahora los veracruzanos serán quienes paguen 900 millones de pesos mensuales por concepto de deuda. “Las crisis financiera y social se incrementarán en Veracruz por consecuencia del rechazo a la reestructura de la deuda pública, provocada por los intereses políticos de la alianza entre los diputados de Morena y el PRI. Era (la reestructuración) la única medida para lograr la estabilidad financiera de Veracruz y evitar un estallido social”, subrayó. Según Hernández, los 25 diputados que votaron en contra sólo quieren hacer “tropezar” al actual gobierno de Yunes Linares en detrimento de condenar a los veracruzanos a vivir una crisis sin precedente. “Es lamentable la posición de Morena y del PRI: tener de rehén al Poder Legislativo que busca el beneficio de Veracruz. Hoy el caos financiero y social que está por venir es total responsabilidad de ellos por no pensar en favor de los veracruzanos y pensar sólo a favor de sus partidos”, dijo. Luego detalló que Miguel Alemán Velasco dejó al gobierno de Fidel Herrera 3 mil 528 millones de pesos de deuda pública y éste la incrementó a 21 mil 499 millones, cantidad recibida por el gobierno de Javier Duarte que –sostuvo– la llevó a más de 42 mil millones de pesos. “Incluso diputados de esta legislatura trabajaron en la administración de Javier Duarte, y en su momento los ahora diputados de Morena nunca levantaron la voz durante el desfalco financiero. Hoy que tenían la oportunidad de revertir su omisión, no lo hicieron”, concluyó. En vísperas de las elecciones municipales del próximo 4 de junio en la entidad, cuando se renovarán 212 alcaldías, la efervescencia política ha empezado a subir de tono, y en el Congreso local los yunistas ya hacen lo propio.