'Que la sociedad levante la voz cuando un periodista es asesinado”: Karla Silva en protesta en Guanajuato

domingo, 2 de abril de 2017
GUANAJUATO, Gto. (proceso.com.mx).- “Que la sociedad levante la voz cuando un periodista es asesinado”, pidió la reportera Karla Silva, sobreviviente a la agresión física sufrida hace tres años por órdenes del expresidente municipal de Silao, el priista Enrique Solís Arzola, durante la protesta de periodistas guanajuatenses efectuada este mediodía en el exterior del Teatro Juárez de la capital. Comunicadores, fotógrafos, camarógrafos y reporteros se congregaron para participar en la protesta nacional escalonada por los asesinatos y las agresiones contra el gremio, convocadas a partir del homicidio de Miroslava Breach, corresponsal de periódico La Jornada en Chihuahua. Karla Silva, reportera del periódico El Heraldo que fue golpeada y amenazada para “bajarle a sus notas” en septiembre del 2014 en la oficina del diario junto con su compañera Adriana Palacios, habló durante esta protesta para demandar la actuación de las autoridades a fin de garantizar que no haya más impunidad, pero también pidió la participación y la reacción de la sociedad ante los delitos cometidos contra periodistas, “porque somos el medio para hacerles saber lo que está ocurriendo en el país”. [caption id="attachment_480614" align="alignnone" width="1200"]Karla Silva, reportera que fue golpeada en 2014 por encargo del alcalde de Silao, en la protesta de periodistas en Guanajuato. Fotos Cortesía Kuali News Karla Silva, reportera que fue golpeada en 2014 por encargo del alcalde de Silao, en la protesta de periodistas en Guanajuato. Fotos Cortesía Kuali News[/caption] En esta protesta se recordó que, si bien el exalcalde permanece encarcelado y sujeto a proceso, el juicio no ha concluido y no se ha dictado una sentencia para cerrar el asunto. Al frente se mostró una pancarta con las fotografías de Miroslava Breach, así como de Cecilio Pineda, asesinado en Guerrero y de Ricardo Monlui, acribillado afuera de su casa en Veracruz, cuyos homicidios se cometieron en marzo. Breach fue recordada por su trabajo periodístico, particularmente la documentación de la narcopolítica, por el corresponsal de La Jornada en Guanajuato, Carlos García. El reportero Alberto Martínez y el académico de la Universidad Iberoamericana Raymundo Sandoval expusieron el panorama estatal en materia de agresiones contra periodistas, mismas que se han incrementado del 2015 a la fecha, por lo que se ha demandado por parte del gremio y de activistas una Ley estatal de protección a personas defensoras de derechos humanos y periodistas que no se ha dictaminado por el Congreso, a pesar de varias iniciativas que se presentaron desde la Legislatura pasada. La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso, la diputada Irma Leticia Sánchez, dijo apenas el jueves que “sí se está trabajando en la ley, no la hemos dejado de lado; va a salir en un mecanismo simplificado”, sin que pudiera precisar en qué fase van los trabajos y qué quiere decir este último término. Alberto Martínez recordó el último caso de agresión ocurrido en contra del reportero de AM Gilberto Sandoval, que fue atropellado en su motocicleta por quien entonces era funcionario municipal, Jorge Alberto Rodríguez Rocha, el 7 de marzo. Rodríguez Rocha deberá comparecer ante un juez de control de oralidad por la denuncia interpuesta el martes próximo. El exfuncionario es hijo del dueño de la televisora TV8 de la capital, Jorge Rodríguez Medrano, y de la regidora del PRD Silvia Rocha Miranda. Previo a la protesta de este domingo, en noticieros y programas de su canal televisivo, Rodríguez Medrano emprendió una campaña difamatoria contra la corresponsal de Proceso en Guanajuato, Verónica Espinosa, y otros corresponsales y periodistas locales que también firmaron una carta exigiendo a las autoridades de procuración e impartición de justicia y derechos humanos a actuar y no dejar impune la embestida contra el reportero de AM. Rodríguez Medrano acusó a la corresponsal de “insidiosa” y de azuzar al gremio y” presionar indebidamente” a la Procuraduría de justicia para procesar a su hijo, supuestamente como parte de un complot en contra de su familia y la televisora “por envidia”.