Atacan a reportera de Celaya que cubría partido de futbolistas deportados

viernes, 21 de abril de 2017
GUANAJUATO, Gto, (apro).- La periodista y escritora celayense Juana Macaria España García interpuso una denuncia penal ante la Agencia del Ministerio Público en Valle de Santiago, luego de haber sido atacada y asaltada por un hombre que la despojó de su mochila y su equipo fotográfico instantes después de haber acudido a realizar la cobertura informativa de un partido de fútbol en una comunidad de ese municipio, el domingo 16 de abril. El Centro Las Libres acompañará a Macaria en este proceso en busca de justicia y una reparación integral del daño, informó su directora Verónica Cruz Sánchez. España García colabora en el portal El Informe Libre (www.informelibre.com), una página informativa en español para la comunidad guanajuatense radicada en Sacramento, California. También es estudiante en la Universidad de Guanajuato. Esa mañana se trasladó desde Celaya en autobús, hasta la entrada de la comunidad de Cerro Blanco, a unos 10 minutos de la cabecera, en el acceso a San Andrés o Puerto del Águila, según indicaban los señalamientos sobre la carretera Valle de Santiago-Huanímaro, para cubrir un partido de fútbol en el que participaría un equipo integrado por connacionales deportados. Macaria tomó numerosas fotografías del partido y al final, de los jugadores, a quienes pidió además algunos datos para el reportaje sobre los deportados. En cuanto concluyó su labor, aproximadamente a las 2:30 de la tarde, guardó su cámara en la mochila Caterpillar que llevaba, se retiró del campo y caminó rumbo a la carretera. Al llegar a la carretera se colocó en la orilla para esperar el autobús, cuando vio una camioneta azul marino, tipo Escape o Explorer que salió el mismo campo y se estacionó del otro lado de la carretera, de la que descendió un hombre con un tubo en la mano que caminó hacia ella mientras gritaba: “¡Ahorita vas a ver, hija de tu puta madre!”. Ella corrió algunos metros sobre la carretera hasta que alcanzada por su agresor, quien repetía la frase citada. Mientras la jaloneaba fuertemente, Macaria también escuchó que el hombre le dijo: “Te creías muy muy, allá arriba”, palabras que ella entendió como producto de un ataque directo de alguien que la había visto en el campo cuando hacía su trabajo. El hombre –al que describe como alto, delgado, moreno, con el cabello despeinado y una camiseta del equipo América sobre otra playera de manga larga de color claro- le quitó la mochila donde tenía la cámara fotográfica y su cartera, además de otros objetos, aunque no le quitó el teléfono celular que ella sostenía en la mano, que finalmente cayó al piso. El sujeto abordó la camioneta azul marino en la que lo esperaban el conductor y un tercer hombre en la parte trasera, quienes emprendieron camino rumbo a Huanímaro. Fue auxiliada por otras personas asistentes al juego y posteriormente por policías municipales que la trasladaron a la Agencia del Ministerio Público en Valle de Santiago para interponer su denuncia. Se inició la carpeta de investigación 38024/2017 en esta sede a cargo del agente José Julián Torres Luna, quien no se encontraba ese día, por lo que la declaración de Macaria fue tomada por una secretaria de guardia. “Me siento mal, vulnerable, tengo ataques de pánico, ganas de llorar, todavía a veces me siento en peligro, tengo un poco de paranoia, de que me pueden estar siguiendo o me quieran hacer más daño. Tengo ataques de ansiedad. También la recriminación: si hubiera hecho algo, si no hubiera ido…”. Según señaló, este es el segundo incidente en el que Macaria ve afectada su integridad física y emocional en el ejercicio periodístico. En julio del 2013 denunció que fue retenida ilegalmente durante una hora por agentes de la Policía Ministerial al salir de la sede de la Subprocuraduría de Celaya a donde acudió a solicitar información sobre mujeres desaparecidas. En esa ocasión, la reportera acudió a la oficina de la Procuraduría Estatal de los Derechos Humanos en Celaya, pero al ser entrevistada por la entonces subprocuradora, ésta le dijo al final de la reunión: “A ver si ya no te metes en problemas”, por lo que perdió la confianza en la institución y posteriormente se negó a darle seguimiento a la queja. Al respecto, la directora del Centro Las Libres, Verónica Cruz Sánchez, señaló: “La violencia contra las mujeres periodistas en este estado está en aumento, y esto lo debemos parar. Violentadas por alcaldes y funcionarios municipales, por diputados, por voceros de las administraciones públicas o por futbolistas, todos al final hombres machistas que se ven amenazados por la presencia y participación de las mujeres en espacios que ellos consideran suyos, donde las mujeres no deberíamos de estar porque sienten que invadimos sus espacios nada más por eso”. Subrayó que no hay violencia pequeña, “la violencia es violencia y contra las mujeres es extrema siempre, porque se trata de un abuso de poder”.