Líder panista en Mérida asegura que la demanda en su contra por extorsión es una 'cortina de humo”

viernes, 2 de junio de 2017
MÉRIDA, Yuc. (apro).- Jesús Pérez Ballote, presidente del PAN en este municipio, aseguró que la demanda promovida en su contra es “una cortina de humo para desviar la atención ciudadana de lo que realmente importa en este caso”, que es la presunta implicación de un alto funcionario del gobierno del estado en la destrucción dolosa de calles recién repavimentadas por el ayuntamiento. Pérez Ballote fue citado ayer por la Fiscalía General del estado (FGE) para declarar por una denuncia en su contra por extorsión y secuestro, en un caso relacionado con la destrucción de calles (con ácido industrial) que recientemente rehabilitó el ayuntamiento que preside su correligionario Mauricio Vila Dosal. Pérez Ballote pidió hoy a la corresponsal aclarar que la denuncia que promovió en contra suya un ciudadano identificado como Roger Moo fue sólo por extorsión y no por secuestro, y destacó la posibilidad de que el denunciante haya sido amenazado por el gobierno estatal para proceder de esa manera. Insistió en que Roger Moo acudió al PAN municipal el pasado 17 de mayo para aportar información sobre la destrucción de las calles, y dijo que el hombre temía ser visto ahí. En el vehículo de Pérez Ballote, el denunciante lo guío hacia los sitios donde presuntamente se compró el ácido, las bodegas de la empresa que lo compró y los vehículos que se habrían utilizado para verterlo en las calles. Aseguró que según la información que Moo les proporcionó, acompañada de fotografías, fue la empresa Alquisur la que vendió el corrosivo a OCME, una empresa propiedad de Raúl Sánchez, que presuntamente fue la que lo vertió en las calles “por orden de Sergio Vadillo, jefe de la oficina del gobernador Rolando Zapata Bello”. Comentó que OCME es una empresa dedicada a diversos giros, como un taller de estructuras metálicas, renta de maquinaria y hasta la edición de una revista. Coincidentemente, añadió, OCME tiene su domicilio en una calle aledaña a la 6 x 39 y 41 de la colonia Ávila Camacho, y en la que, según les dijo el informante, hace cinco semanas se hicieron las primeras pruebas de la corrosión que causaría el ácido al pavimento. Destacó que el 17 de mayo, cuando terminaron el recorrido, dejó a Moo en un parque. “Cuando descendía, un hombre identificado como empleado estatal nos tomó fotografías”, y desde entonces –agregó– no tuvo más contacto con el denunciante. “Le llamamos a su teléfono, pero nos mandaba a buzón. No dudo que lo hayan secuestrado y amenazado, pero no fui yo”, dijo. Añadió: “Sospecho que lo amenazaron para obligarlo a presentar la denuncia en mi contra por extorsión para crear una cortina de humo que desvíe la atención de lo verdaderamente importante en este caso, que es la presunta implicación de un alto funcionario del gobierno del estado en la destrucción de calles, porque esto va a generar una gran crisis”. Pérez Ballote proporcionó copias del audio de la conversación que tuvo el 17 de mayo con Moo y las presuntas revelaciones que éste les hizo, así como las fotografías de la bodega, los presuntos contenedores del ácido y las placas de los vehículos involucrados. Mientras tanto, Moo acudió hoy a la FGE para ratificar su denuncia en contra de Pérez Ballote, a quien acusó de extorsión con el argumento de que el panista lo amenazó para inculpara a OCME, empresa donde trabaja, y a funcionarios del gobierno del estado en el caso de la destrucción de calles.

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