La CNTE marcha contra la agresión a normalistas en Michoacán

viernes, 23 de junio de 2017
MORELIA, Mich. (apro).- Integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) realizaron una marcha en la capital michoacana, en protesta por las agresiones a cuatro estudiantes normalistas de Tiripetío el pasado miércoles. En su manifestación, los profesores exigieron una explicación convincente a las autoridades estatales, por los hechos violentos por parte de los grupos de antimotines, que dejaron a uno de los jóvenes en coma inducido. La marcha de la CNTE, a la que acudieron estudiantes normalistas, partió del Monumento a Lázaro Cárdenas a Palacio de Gobierno. Durante su caminata por la principal avenida de Morelia, los inconformes gritaban consignas contra la represión y lo que denominan presos políticos. En la marcha participaron también miembros del Frente Cívico Social (FCS) y la Organización de Normales Oficiales del Estado de Michoacán (ONOEM), quienes portaron pancartas con frases como “Tiri vive” y “Represión en Tiri, ni perdón ni olvido”. A su paso, los docentes también exigían justicia y sanción a los responsables de la gresca registrada el pasado miércoles en las inmediaciones de la normal de dicha tenencia. En la trifulca hubo dos jóvenes lesionados, uno de ellos por arma de fuego y otro más, menor de edad, por una bala de goma, mismo que fue dado de alta este jueves, según informes de egresados normalistas. La marcha se convocó de manera urgente apenas este jueves, tras una reunión entre los representantes magisteriales y en coordinación con los estudiantes de dicho plantel normalista. De manera incesante, los mentores lanzaban frases contra el gobernador Silvano Aureoles Conejo y la Secretaría de Seguridad Pública, pues los acusan de ser los culpables de la situación que se salió de control en Tiripetío. Los manifestantes esperan que la autoridad responda por lo sucedido, aunque este jueves el secretario de Educación en el Estado, Alberto Frutis Solís, refirió que se estaba dando atención al caso y monitoreando el estado de salud del normalista hospitalizado. “Hasta el momento no se ha dicho como se va a castigar a los responsables y ya queremos saberlo pues tenemos al compañero Gael en terapia intensiva y su vida está en peligro”, afirmó el secretario general de la sección 18, Víctor Manuel Zavala Hurtado. En entrevista, dijo que las organizaciones de derechos humanos han sentenciado el uso de la fuerza y más aún de las armas en controles de manifestación “y aquí parece el mecanismo de actuación normal y eso no lo podemos permitir”, dijo. El dirigente sindical justificó el actuar de los normalistas al señalar que “todas las manifestaciones que se hacen son por falta de atención de las autoridades, si no hay un adecuado, tratamiento a las demandas, las cosas se complican y ellos solo estaban pidiendo que se les pagará las becas y Por su parte las autoridades del estado respondieron: “El movimiento de estudiantes normalistas se ha caracterizado por una estrategia de presión, de choque y de chantaje, como medio para exigir atención a sus demandas de tipo económico”. Asimismo, advirtieron que “suelen recurrir a métodos como el bloqueo de carreteras o vías ferroviarias; el secuestro de autobuses y vehículos de empresas comerciales, quema de las unidades retenidas, marchas y actos vandálicos. “Cuentan con adiestramiento para fabricar bombas caseras y petardos, como armas para contrarrestar a los operativos policiacos y algunas investigaciones han llegado a vincular a algunos integrantes del movimiento estudiantil con células delincuenciales”. La autoridad mencionó que, pese a que la Secretaría de Educación en el Estado destina recursos para costear las becas de estos estudiantes, a quienes se les brinda alojamiento y alimentación, los estudiantes “suelen manifestarse para exigir recursos adicionales para organizar festejos al interior de sus planteles, en donde han llegado a contratar cotizadas bandas como El Recodo”. Y agrega: “Cuando el gobierno hace uso de la fuerza pública para recuperar vehículos secuestrados por normalistas, el movimiento estudiantil acusa represión y al año siguiente sale a las calles a protestar para recordar a los “mártires” de esa intervención policial. “Esa estrategia les ha permitido ir ampliando cada año su calendario de protestas, lo que hace que su presencia en las calles siga escalando e incrementándose así sus acciones de presión y chantaje”.