Javier Calzada afirma: Demostraré que fui víctima de abuso sexual del padre Meño

martes, 22 de agosto de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).— Valiéndose principalmente de testigos y pruebas sicológicas, el joven Javier Calzada Tamez demostrará que fue abusado sexualmente por el sacerdote Juan Manuel Riojas Martínez, conocido como el padre Meño y quien fue arrestado el pasado viernes, después de andar prófugo durante seis meses. En entrevista para Apro, dice el joven Calzada: “Demostraré que fui víctima del padre Meño a través de las pruebas sicológicas que ya me han aplicado, y también de las que me puedan realizar a futuro. Asimismo, recurriré a algunos testigos que supieron de los actos de pederastia del sacerdote”. Entre estos testigos –refiere la víctima—se encuentra el joven Ignacio Martínez, otro de los abusados por el padre Meño. En 2015, el padre Meño, entonces rector del seminario de la diócesis de Piedras Negras, estuvo abusando sexualmente de Javier Calzada, quien entonces era menor de edad y estudiaba en ese seminario. En marzo pasado, Calzada denunció penalmente al sacerdote por estos actos de pederastia, ante la Procuraduría de Justicia de Coahuila, la cual ordenó su arresto. Pero el padre Meño inmediatamente se dio a la fuga, protegido por el obispo de Piedras Negras, Alonso Gerardo Garza Treviño, quien a su vez contó con la complicidad del arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera, y del nuncio apostólico en México, Franco Coppola, en un entramado de encubrimiento eclesiástico de alto nivel, según se detalló en un reportaje del semanario Proceso publicado el pasado domingo 13 de agosto (número 2128). El viernes 18 –cinco días después de publicado el reportaje--, el padre Meño fue a entregarse personalmente a la procuraduría de Coahuila, argumentando que no estaba escondido, sino que simplemente estaba preparando su defensa. Y se declaró inocente. Actualmente el sacerdote está preso en el Centro de Reinserción Social (CERESO) de Piedras Negras, en espera de que se le lleve a cabo la llamada “audiencia de vinculación”, programada para mañana miércoles y en la que se determinará si continúa su causa penal en prisión o en libertad. La víctima denunciante, Calzada Tamez, señala: “Yo también estaré en esa audiencia. Será prácticamente un careo entre el sacerdote y yo. Y se efectuará mañana miércoles en la procuraduría de Coahuila. Ahí seguiré argumentando que fui abusado sexualmente por él”. --El padre Meño, sin embargo, alega que es inocente. --Sí. Eso ha venido diciendo. Pero no ha aportado ningún dato de prueba. Es solo una estrategia para intimidar. En cambio, yo sí cuento con testigos y pruebas. Por su lado, Joaquín Aguilar, dirigente en México de la Red de Sobrevivientes de Abusos Sexuales de Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés) y quien asesora legalmente a la víctima, comenta: “El padre Meño y sus abogados están esperando que haya alguna falla en el proceso para poder zafarse. Y además se valen de estratagemas muy absurdas, como esa de que el sacerdote no estuvo prófugo durante seis meses, evadiendo incluso a la Interpol, sino que más bien se estaba preparando para su defensa legal. Eso nadie se lo cree”. Joaquín Aguilar considera que “serán determinantes los peritajes sicológicos a la víctima, así como el analizar muy bien las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que se dieron los abusos del padre Meño”.

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