La UAEM es una "víctima" en la triangulación de recursos que ejerció la Sedesol: Sicilia

viernes, 8 de septiembre de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) es una "víctima" en la triangulación de recursos que ejerció la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) en el periodo 2013-2014, y de la cual dieron cuenta hace un par de días Animal Político y Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI). Así lo aseguró en entrevista el poeta y también coordinador general de comunicación de la UAEM, Javier Sicilia, al concluir su participación en el Encuentro Internacional por una Cultura de Paz efectuado en el Claustro de Sor Juana. De acuerdo con Sicilia, la universidad no está implicada en esta “gran estafa”, en la que 11 dependencias supuestamente desviaron al menos 3 mil 433 millones de pesos a 186 empresas fantasma por medio de ocho universidades, entre ellas la UAEM, según el reportaje. El poeta, quien en 2011 lideró el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, luego del asesinato de su hijo Juan Francisco, informó que al menos en el caso de la institución educativa de Morelos, cuyo rector es Jesús Alejandro Vera Jiménez, no hay complicidad por tres razones: La UAEM contrató a empresas que estaban avaladas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), y el dinero se entregó por órdenes de la Sedesol después de corroborar que ya se había cumplido con los insumos correspondientes. Además, los mil millones de pesos “de comisión” que obtuvo la universidad –dato que señala el reportaje de Animal Político y MCCI– se invirtieron en infraestructura, es decir, “se quedaron en la universidad”. El también colaborador de Proceso refirió que “(en la UAEM) somos víctimas de esa gran estafa. Las universidades tienen necesidad porque existe un modelo que le apuesta a la privatización; en una contratación de esta naturaleza –que iba acorde con el espíritu universitario, porque supuestamente era para la cruzada contra el hambre– se hacen los convenios y se firman de buena voluntad”. Añadió: “Las empresas venían con todos los papeles que se piden, con todos los criterios que se piden. La universidad no es fiscalizadora, venían avaladas por Hacienda, tenían sus domicilios fiscales, o sea todo lo que se pide. En la licitación ganaron y ahora resulta que no existen y culpan a la universidad”. Las universidades, dijo, son víctimas de una triangulación de cuyo dinero nadie sabe dónde está. “Hay que preguntarles, siempre está arriba. Nosotros ya entregamos los papeles, el juez declaró que la UAEM no tenía nada que ver en todo esto”. Cultura por la paz En su conferencia magistral, luego de tres días de charlas en la Universidad del Claustro de Sor Juana, el luchador social reflexionó sobre la importancia del lenguaje como el contenedor y creador de la violencia y la paz que se ven reflejados en el país. Durante su participación frente a estudiantes de esa casa de estudios, definió a la paz como “ese momento efímero, esos pequeños momentos en donde desde el vacío de la violencia surge un acto de amor”, mismos que fueron reflejados en el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. Sin embargo, refirió, fueron las propias víctimas –incapaces de reconocer el dolor de los otros, atrapadas en el “síndrome de las víctimas” – quienes acabaron con el movimiento. “Es muy fuerte lo que estoy diciendo, pero así es”, reflexionó. Prosiguió: “Llevó seis años desde el movimiento y lo que veo es más dolor, más coloquios, más movimientos que buscan justicia, y detrás más sufrimiento y más dolor. Yo no estoy en paz porque en este momento una mujer es violentada, una persona torturada o asesinada”. Sin embargo, pidió a los jóvenes universitarios seguir luchando por la paz, por esas “luces en la oscuridad” y esos instantes en los que se da la paz. “No logramos nada, siguen los muertos, la violencia, las víctimas. Sólo una cosa: ese momento en donde estábamos emergía el verdadero sentido de la paz”, concluyó el reconocido escritor.

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