Rodrigo Aguilar pide "superar rencores" al asumir como obispo de San Cristóbal de las Casas

miércoles, 3 de enero de 2018
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chis. (apro).- Luego de tomar posesión como obispo de San Cristóbal de Las Casas, en sustitución de Felipe Arizmendi Esquivel, Rodrigo Aguilar Martínez se comprometió a orar y ayudar para que en la relación con los demás se superen los rencores “y todo aquello que nos ha invadido y pretende enseñorearse y adueñarse del territorio, de nuestras comunidades y de nuestras vidas”. Acompañado del nuncio apostólico Franco Coppola y otros sacerdotes, Aguilar Martínez arrancó su caminata desde la parroquia de Guadalupe hacia la Plaza de la Paz, rodeado de miles de hombres y mujeres. Minutos antes, la secretaria canciller María del Refugio Esparza Macías pidió al nuevo obispo “caminar juntos hacia nuestro sueño de ser una Iglesia autóctona, liberadora, evangelizadora, servidora, en comunión y bajo la guía del Espíritu”. Al darle la bienvenida soltó: “Saludamos a su corazón monseñor Rodrigo y le decimos: Bienvenido a esta su casa, a esta hermosa tierra, donde Dios sembró con generosidad las semillas de su palabra que han producido frutos artísticos, científicos y religiosos”. Sin embargo, agregó, “esta tierra está siendo herida, contaminada y despojada de su manto de belleza por intereses que no toman en cuenta el plan de Dios”. Luego refirió que de acuerdo con sus culturas, el número 3 --a propósito de la fecha de su toma de posesión como obispo-- “significa servicio y mediación, es decir que una de las funciones del mediador o mediadora es dar el servicio de traer la palabra de Dios al corazón del pueblo y llevar la palabra del pueblo al corazón de Dios”. Esparza Macías puntualizó: “Monseñor Rodrigo, queremos caminar en un solo corazón, somos conscientes de que a veces el camino parece sencillo y llano, otras duro y difícil. Hay momentos de seguridad y gozo, también horas de cansancio y desaliento, pero caminar tras las huellas de Jesús implica superar obstáculos, abandonar caminos equivocados y descubrir nuevos horizontes… Todo es parte del camino”. Ya en la plaza, previo a una misa que se realizó tras la larga caminata, el obispo saliente, Felipe Arizmendi Esquivel, dio la también bienvenida a Aguilar Martínez porque “con mucha fe, con una gran disponibilidad y por amor al Señor y a su pueblo –dijo--, aceptaste venir a esta Iglesia local como cabeza y pastor, como siervo y esposo, como padre y hermano, para continuar, hoy y aquí, la misión de Jesús, encomendada a los apóstoles y a sus sucesores. Te recibimos con fe, con esperanza y con apertura del corazón”. En el acto se leyó la bula papal con el nombramiento de Rodrigo Aguilar Martínez como obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas. El Papa Francisco le pidió romper todo vínculo con lo que era su diócesis en Tehuacán, Puebla, y sustituir a Arizmendi Esquivel, quien presentó su renuncia al cumplir los 75 años de edad como lo establece el derecho canónico. Ese mismo documento fue mostrado a todos los asistentes a la misa donde se le confirió al prelado el báculo o bastón que lo acredita como nuevo obispo de esta diócesis. Aguilar Martínez se dijo comprometido con la “ecología”, con la defensa del medio ambiente y con la creación de Dios que es la tierra y todos sus recursos naturales, naturaleza de la cual forma parte también el ser humano, al ser creado como una maravilla a semejanza e imagen de Dios”. Subrayó: “Como obispo quiero orar y ayudar a que en la relación con los demás superemos la corrupción, los rencores, la violencia, todo aquello que nos invadido y pretende enseñorearse y adueñarse del territorio, de nuestras comunidades y de nuestras vidas y pretende someternos, con esperanza en el espíritu santo que nos conduce y sostiene”. Como obispo –añadió-- “quiero orar y ayudar en la relación de nosotros mismos y con los demás”. Y criticó el mal uso y abuso de la creación. “Es urgente reordenar y restablecer la maravilla de la creación”, sostuvo. Rodrigo Aguilar Martínez nació en Valle de Santiago, Guanajuato, el 13 de marzo de 1952. Ingresó al Seminario de Morelia, donde hizo los cursos de Humanidades, Filosofía y Teología, y recibió la ordenación sacerdotal en su ciudad natal el 25 de julio de 1975. Obtuvo la licenciatura en Ciencias de la Educación en la Pontificia Universidad Salesiana de Roma e hizo un diplomado en la Escuela de Verano para Formadores de Seminarios, en Toluca, Estado de México, y otro en Bioética en la Universidad Anáhuac México, Campus Norte. De acuerdo con su biografía, en su primera diócesis, Matehuala, trató con comunidades de ascendencia chichimeca, negros y pames. Y en Tehuacán, con gnihuas, mazatecos, mixtecos, zapotecos y, sobre todo, hablantes del náhuatl. El Papa Francisco lo nombró XXXIX obispo de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas el 3 de noviembre de 2017, donde hoy inicia su ministerio episcopal. El territorio de la diócesis comprende 36 mil 821 kilómetros cuadrados, con una población de 2 millones 039 mil 592 personas que viven en 2 mil 500 comunidades dispersas, en su mayoría rurales e indígenas. Comprende también siete zonas pastorales que corresponden a decanatos: ch’ol, chab, tzeltal, tzotzil, sur, sureste y centro. Y hay 55 parroquias en 48 municipios que se encuentran en tres regiones de las nueve que tiene Chiapas: Altos, Selva y Fronteriza.

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