Empresarios piden a Blanco nuevo censo de damnificados en Morelos; acusan rezago de 80%

lunes, 22 de octubre de 2018
CUERNAVACA, Mor. (apro).- A 13 meses del sismo del 19 de septiembre de 2017 y casi uno después de la salida de Graco Ramírez del gobierno de Morelos, la reconstrucción del estado sigue como un espejismo en el que algunas empresas se han visto beneficiadas, marcadas por la corrupción de la administración saliente, y miles de familias siguen a la intemperie. Por ejemplo, empresarios de la construcción, de plano, han demandado al nuevo gobierno que se elabore un nuevo censo de afectados por los sismos, ya que la anterior administración dejó un rezago de aproximadamente 80%. Ese porcentaje es sólo de viviendas afectadas, según advierte Miguel Ángel Rojas Esquivel, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción. El problema es que el gobierno de Graco Ramírez dejó también inconclusos proyectos de hospitales y carreteras afectados por los terremotos. En particular, olvidó escuelas, cuyos alumnos, particularmente de educación básica, toman clases en condiciones de incomodidad e insalubridad que imposibilitan su educación. Rojas Esquivel aseguró que el mayor rezago se encuentra en el municipio de Jojutla, aunque también advirtió que la zona oriente fue abandonada: “particularmente en los municipios de Tepalcingo, Jonacatepec, Jantetelco, Tetela del Volcán y Ocuituco, que fueron olvidados”. Según el empresario, “mucha gente quedó desilusionada de los apoyos que se tenían que manejar por el gobierno federal a través del Fonden (Fondo Nacional de Desastres Naturales) y en la parte estatal con el Fondo Unidos por Morelos. Quedaron muchos pendientes, los motivos siempre fueron recursos; sabemos que sólo se atendió el 20% de los afectados”. Y es que, con el final del anterior gobierno, también se extinguió el local, creado exprofeso para la reconstrucción de la entidad tras los sismos. La medida dejó a miles de familias en la indefensión pues, aunque fueron incluidas en el censo en cuestión, nunca recibieron los apoyos destinados para ello. “Ya despareció el fondo Unidos por Morelos, pero ahora habrá un área que tendrá recursos para apoyar a las personas que resultaron afectadas y que podrán ser beneficiadas ahora con el nuevo gobierno”, dijo, esperanzado. Aunque el reto es grande, pues el gobierno de Cuauhtémoc Blanco ya informó que existe una deuda de 15 mil millones de pesos y que, aunque su predecesor aseguró que había cinco mil millones de pesos para culminar el año, en realidad no hay más que deudas. Las escuelas abandonadas Además de las viviendas y los hospitales, las escuelas siguen siendo la infraestructura más dañada de la entidad a 13 meses del sismo. La presidenta de la Comisión de Educación y Cultura del Congreso local, Blanca Nieves Sánchez Arano, aseguró que la autoridad educativa del anterior gobierno “abandonó” el proceso de reconstrucción de las escuelas y que la única forma de sacar el ciclo escolar fue por la labor de la ciudadanía, los padres de familia y los maestros. “Los maestros hemos demostrado ser gente profesional y responsable que le da respuesta a la sociedad morelense. La problemática en torno a la infraestructura la ha ido solventando la sociedad civil a través de las organizaciones que nos apoyaron con aulas móviles, cuando era una responsabilidad de la autoridad educativa”, sostuvo. La legisladora, antigua dirigente del movimiento magisterial de bases hace 10 años y representante de Nueva Alianza hoy, asegura que a ella le tocó enfrentar las adversidades luego del sismo. “Nadie me va a contar desde un escritorio que las cosas estuvieron bien, una cosa es lo que se declara y otra cosa es lo que vivimos. Durante cinco meses estuvimos dando clases en unas canchas de futbol ahí en (la colonia) La Joya (de Yautepec), que fue la primera escuela que se demolió”, explicó. Y siguió: “Cuando nos reintegramos después de cinco meses al ámbito educativo fue en aulas móviles para las que nos apoyaron desde las asociaciones civiles, la Unicef. Y la autoridad educativa, bien gracias. Yo creo que si alguien tiene la calidad moral para hacer los señalamientos correspondientes es una servidora, por lo que nos tocó vivir”, añadió. Por su parte, el nuevo director de Planeación Educativa del Instituto de Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), Rosalío Marcos Quintero Rosas, aseguró que al menos 100 escuelas aún trabajan de manera parcial en carpas o aulas provisionales. Agregó que unas 400 están en proceso de reconstrucción y llevan un avance representativo de entre 25% y 70%. Acongojado, el funcionario pidió “comprensión” a las familias: “Pedimos la comprensión de los padres de familia para restituir estas aulas temporales, a la mayor brevedad posible las cambiaremos. Tenemos un poco más de 100 escuelas que están en carpas, pero de manera parcial, no en su totalidad, sino más bien acorde al número de aulas que se vieron afectadas por el sismo. En algunas hay tres o seis y, en otras, que son las de reconstrucción total que son las menos”. Sin embargo, la reconstrucción sigue detenida por la falta de recursos, pues aun cuando se destinaron más de tres mil millones de pesos para dicha situación, sólo se atendió 20% de las casas afectadas y las escuelas apenas están en remodelación. Ello, a 22 días de que Graco Ramírez culminó oficialmente el gobierno.