Familia de regidora del PRD, favorecida con empleos y contratos de gobierno municipal de Guanajuato

lunes, 9 de abril de 2018
GUANAJUATO, Gto. (apro).- Por medio de contratos por publicidad y servicios, empleos en la nómina, liquidaciones y hasta becas escolares, la familia de la regidora del PRD en el Ayuntamiento de la capital Silvia Rocha Miranda, el empresario televisivo Jorge Rodríguez Medrano, sus dos hijos y una nuera han cobrado del presupuesto de la administración pública municipal cerca de 8 millones de pesos en dos trienios, del 2012 al 2017. Esto sin contar el salario que percibe la regidora perredista, que fue integrada a la planilla de este partido en el 2015 por impulso de su esposo, el director de TV8 Jorge Rodríguez Medrano. Dos de sus hijos, Jorge Alberto y Héctor Alejandro Rodríguez Rocha, ingresaron en el 2010 y el 2012 –respectivamente- al gobierno municipal, los dos como coordinadores B en la Dirección de Desarrollo Económico municipal, en los trienios de Nicéforo Guerrero y Luis Fernando Gutiérrez Márquez, ambos priistas. Del 2013 al 2018, el propietario de TV8 ha recibido contratos publicitarios –que incluyen en varios rubros servicios iguales a los que prestan su hijo y nuera- por un monto aproximado a los 6 millones 900 mil pesos, según facturas y contratos obtenidos vía transparencia. De este total, en dos trienios Rodríguez Medrano ha cobrado del erario público casi 4 millones de pesos al gobierno municipal, y cerca de 2 millones 900 mil pesos al Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guanajuato (Simapag). La asignación publicitaria con la que estas dos administraciones han favorecido a Rodríguez Medrano también han aumentado exponencialmente. Por ejemplo, el Simapag registra un contrato publicitario correspondiente al 2012 por 350 mil pesos por “la transmisión de cápsulas informativas por televisión” en ese año, monto que para el contrato anual del 2015 subió a 550 mil pesos, y para el 2017 se elevó a 750 mil pesos por parte del organismo operador del agua potable, de acuerdo con el contrato SIMAPAG/PUBLICIDAD/2017-11 celebrado entre Juan Sebastián Ávila y Jorge Antonio Rodríguez Medrano. En el caso de su hijo Jorge Alberto Rodríguez Rocha, quien siendo funcionario de esa dependencia, en marzo de 2017 atropelló a un reportero y fue procesado judicialmente tras una denuncia penal –que concluyó con un acuerdo reparatorio-, fue despedido de su cargo por estos hechos, pero se le otorgó una liquidación y hasta una beca escolar en enero de este año. Pero además, datos oficiales obtenidos en respuesta a solicitudes de acceso a la información en el Municipio y Simapag reportan que mientras desempeñaba su cargo y cobraba en la nómina municipal, el Municipio le pagó adicionalmente a Jorge Alberto varias facturas por servicios que sumaron 143 mil 840 pesos, sólo en el 2016. De igual manera, en el 2016, siendo funcionario del gobierno municipal, Jorge Alberto cobró a Simapag 185 mil pesos por inserciones publicitarias, montaje de stand, renta de audio y videos. Al ser despedido el 8 de marzo de 2017, tras el incidente en el que atropelló al reportero Gilberto Navarro después de la publicación de una nota informativa en la que se le exhibía protagonizando una discusión con ciudadanos en la vía pública, Jorge Alberto Rodríguez recibió 36 mil 64 pesos como liquidación. Supuestamente, al funcionario se le siguió un proceso administrativo, como resultado de una recomendación emitida por la Procuraduría Estatal de los Derechos Humanos. Ello no impidió que en enero del 2018 el gobierno municipal le otorgara una beca educativa de mil pesos por estudios “a nivel licenciatura”. Algo similar ocurre con Héctor Alejandro Rodríguez Medrano, quien en 2016 salió de Desarrollo Económico –recibió una liquidación superior a 82 mil pesos- para incorporarse como jefe de proyectos al Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado con el mismo jefe que tuvo en el Municipio, Juan Sebastián Ávila Victoria, presidente del Consejo de Simapag. En el nivel de jefe de departamento A en Simapag, percibe un salario mensual bruto de 24 mil 744 pesos. A nombre de la esposa de Héctor, María Fernanda Denisse Uribe Ramos, tanto el Municipio como el propio Simapag han pagado diversas facturas por servicios de video, publicidad, pantallas, escenografías y renta de sillas para eventos. Así, en el gobierno municipal la nuera de la regidora Silvia Rocha Miranda recibió el año pasado pagos por cinco servicios por un total de 179 mil 639 pesos. Por ejemplo, la prestación por escenografía, megapantalla y micrófonos para escenario en el evento de la Carrera Nocturna “La gran fuerza de México” del Ejército se le pagó en el 2016 a Jorge Alberto Rodríguez Rocha por 78 mil 880 pesos. Al año siguiente (2017), el Municipio pagó una factura por el mismo servicio a la cuñada de Jorge Alberto, María Fernanda Denisse Uribe, por 78 mil pesos. En Simapag, mientras Héctor Alejandro Rodríguez labora como jefe de proyectos, a su esposa María Fernanda Denisse Uribe el organismo municipal le facturó servicios por poco más de 96 mil pesos por campañas publicitarias, lonas, montaje para un concurso infantil y una botarga entre marzo y agosto del 2017. Sobre esto, la regidora del PRD aseguró que no tiene nada qué ver con la asignación publicitaria a la empresa de su esposo o las actividades de sus hijos como empleados municipales o prestadores de servicios; “mi conciencia está tranquila, yo no tengo nada que esconder”. Silvia Rocha Miranda afirmó que la información se origina “por una guerra de medios” y que su familia trabaja y vende un servicio, mientras que ella se dedica a vender pasteles y “no les ando cuidando el bolsillo”. Dijo que solicitó al presidente municipal Edgar Castro Cerrillo que se le practique una auditoría, y negó enfáticamente que su hijo Jorge Alberto haya recibido una beca del gobierno municipal después de que fue despedido, aun cuando este dato se informó oficialmente vía la Unidad de acceso a la información. “A veces nada más es estar señalando, yo tengo aquí las puertas abiertas…A mí me están atacando, que se haga una auditoría, de las cuestiones personales, de los integrantes de la familia, cada chango a su mecate”, concluyó.