Pese a 'quiebra técnica”, directora de Fiestas de Octubre en Jalisco se niega a sancionar a su antecesor

martes, 29 de mayo de 2018
GUADALAJARA, Jal. (apro).- Martha Irene Venegas Trujillo, directora del Patronato de las Fiestas de Octubre, se negó a sancionar a su antecesor, Luis Fernando Favela Camarena, por dejar en “quiebra técnica” al organismo, como lo ordenó la Contraloría estatal. A través del oficio DGP/653/2018, el pasado 2 de febrero la Contraloría del estado informó a Venegas Trujillo que había concluido el proceso de auditoría al Patronato sobre el presupuesto ejercido en 2015 y 2016, y detectó que quedaron sin solventar 15 observaciones. En ese sentido, pidió a la directora general iniciar los procedimientos “sancionatorios en contra de los posibles responsables”. A la fecha, Venegas Trujillo no ha acatado la resolución. “La actual administración deja al Patronato en quiebra técnica, debido a que al 31 de diciembre de 2016 sus pasivos fueron por 23 millones 578 mil 665 pesos, que son 57.7% mayores a su activo por un valor de 13 millones 604 mil 796 pesos, manifestando en consecuencia que sólo podría pagar 57.7 centavos por cada peso de deuda”, destacó la Contraloría en una de las observaciones que hizo al Patronato de las Fiestas de Octubre. Sin embargo, Venegas Trujillo, quien asumió la dirección en mayo de 2017, presumió en entrevista con el diario El Informador, el 23 de noviembre pasado, que el Patronato trabaja en “números negros” para comenzar “su programación en el primer trimestre de 2018”. Un detalle más que comprueba la quiebra del Patronato es que dentro del portal de transparencia se informa que hasta marzo de 2018, los pasivos suman 33 millones 810 mil 909 pesos, cuando sus ingresos en febrero fueron de sólo 15.8 millones de pesos. Observaciones sin solventar El 2 de febrero pasado, la Contraloría estatal recordó a Venegas Trujillo que el 3 de mayo de 2017, mediante el oficio DGP/2683/2017, se le remitió un informe de observaciones “preliminares de la revisión especial con carácter de auditoría practicada al Patronato”, por los ejercicios 2015 y 2016 que debían ser aclaradas. Pero a pesar de que se le concedió una prórroga de 15 días hábiles, “no se recibió respuesta, quedando en consecuencia 15 observaciones sin solventar”, por lo que la dependencia estatal dio por concluido el proceso de auditoría. En el rubro de estados financieros, la Contraloría señaló: “No obstante que la organización y realización del evento fue autosuficiente en 48 años, periodo en el que obtuvo siempre utilidades”, la administración en el ejercicio 2013 “recibió apoyo gubernamental por 12 millones 900 mil pesos y obtuvo un empréstito de la Secretaría de Planeación, Administración y Finanzas (Sepaf)” por 16 millones de pesos. “Ante una inadecuada planeación financiera del evento y la errónea administración, generó una pérdida por 7 millones 208 mil 993 pesos afectando patrimonialmente al Patronato”, puntualizó. El 17 de julio de 2013, Favela Camarena, mediante el oficio PFO/DG/220/13, pidió al entonces titular de la Sepaf, Ricardo Villanueva Lomelí, un empréstito por 16 millones de pesos, “el cual es requerido para la debida planeación, operatividad y ejecución de las Fiestas de Octubre en su edición 2013, mismo que se pagará con los ingresos que genere el Patronato de las Fiestas de Octubre”. La Contraloría apuntó que el director general indebidamente dispuso de los 16 millones de pesos otorgados en préstamo por la Sepaf, ya que a esa fecha no se contaba con la autorización de su Junta de Gobierno. Fue hasta agosto de 2013 cuando Favela puso a consideración del Patronato su pretensión de endeudamiento. Luis Fernando Favela explicó a los integrantes de la Junta del Patronato que los 16 millones de pesos se gastarían “prácticamente en adecuaciones al espacio que no estaban presupuestadas y en los contenidos artísticos” (a esto último se destinarían 12 millones). Según el planteamiento, el crédito se liquidaría en un plazo de seis meses, por lo que únicamente de intereses se pagaría un total de 480 mil pesos. La realidad es que, de acuerdo con la Contraloría, por el empréstito de la Sepaf se generaron, hasta el 31 de diciembre de 2016, intereses por 2 millones 224 mil 153 pesos. Favala justificó en esa ocasión el endeudamiento al decir que “con los nuevos ingresos que tenemos, nosotros creemos que vamos a llegar a 25 millones de pesos más en ingresos en taquillas y en la venta regulada de bebidas. Creemos que tenemos la posibilidad de poder pagar este empréstito en diciembre de inmediato y no generarle ningún gasto extra al Patronato”. Otra observación que la Contraloría le hizo al Patronato es que en el ejercicio presupuestal de 2014 se generó una pérdida por 35 millones 641 mil 969 pesos, mientras que en 2016 arrojó un capital negativo por 23 millones 485 mil 952 pesos. Pagos indebidos La Contraloría también señaló que el Patronato indebidamente liquidó a los directores administrativo, Luis Joel Torres Arriola, y operativo, Carlos Eduardo Preciado Ledezma, quienes presentaron su renuncia voluntaria, pero aun así se les pagó un total de casi 300 mil pesos por conceptos de gratificación, prima de antigüedad y separación única. A Luis Joel Torres se le entregó la cantidad de 166 mil 952 pesos, el resto fue para Preciado. Según la Contraloría, otro pago indebido fue por asesorías por “diversos conceptos”, que sumaron 1 millón 171 mil 630 pesos, puesto que se cuenta con una “estructura organizacional y funcional que debió hacer el trabajo que se contrató”. También se hicieron pagos injustificados por concepto de viáticos, que dan un total de 71 mil 594 pesos, y se entregó un cheque por 86 mil 250 pesos a nombre de un particular, cuando debió ser a una asociación civil. Austeridad ficticia Con fecha 26 de febrero de 2014, el entonces director general de las Fiestas de Octubre, Luis Fernando Favela Camarena, envió un oficio (PFO/DG/027/14) al gobernador del estado, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, para recordarle que luego “del acuerdo emitido el 12 de marzo de 2013”, en el que se establecieron “medidas inmediatas de austeridad que representen ajustes al gasto corriente de las dependencias (...), este Patronato, como parte de estas medidas, tiene programada la reducción de 29 personas de su plantilla, lo cual representará un ahorro de cerca de 400 mil pesos mensuales en su gasto corriente”. Para tal efecto, al mandatario estatal un apoyo de medio millón de pesos para el pago de finiquitos de “una primera etapa del total de liquidaciones de personal”. Dicha cantidad se entregó a Favela, quien lejos de cumplir su compromiso de austeridad, incrementó la nómina en 52.28%, ya que al cierre del ejercicio 2016 cerró con un monto de poco más de 37 millones de pesos, cuando la anterior administración concluyó el ejercicio 2012 con una nómina de 24.3 millones de pesos, “generando un daño patrimonial al Patronato” arriba de 12.7 millones, según otra de las observaciones que realizó la Contraloría del estado. Además, con los despidos que hizo Favela se originaron demandas laborales que hasta el 31 de marzo pasado sumaban pasivos por 4 millones 589 mil pesos.

Comentarios