Empleados y derechohabientes denuncian 'pésimo servicio” en el ISSTECH

jueves, 3 de mayo de 2018
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- Empleados del gobierno y derechohabientes del Instituto de Seguridad Social para los Trabajadores del Estado de Chiapas (ISSTECH) denunciaron que en ese sistema de salud pública se da un “pésimo servicio”, además de que no hay medicinas y urge darle mantenimiento a toda la infraestructura, tanto a edificios como al equipo médico. Según diversos testimonios, el ISSTECH está colapsado y la deficiente atención pone en riesgo la vida de miles de personas. Heriberto Velasco Castañeda, derechohabiente, asegura que el Instituto vive una profunda crisis económica que lo tiene al borde de la quiebra. Por ejemplo, subraya, es preocupante que desde hace más de un mes no se han proporcionado recursos suficientes a la Unidad de Oncología. Esta situación pone en peligro la vida de muchos pacientes, y lo mismo sucede en las unidades médicas, clínicas y hospitales que existen en la entidad, añade Velasco, maestro y periodista en San Cristóbal de Las Casas. “Este 2 de mayo acudí a consulta a la unidad de San Cristóbal de Las Casas y el médico que me atendió me dijo: ‘antes que muera el ISSTECH hay que aprovechar lo que hay, profesor’, y me confirmó que muchos han optado por ya no asistir a consulta externa porque no hay medicamentos, ni siquiera de primer nivel”. Tras destacar la indignación que provocó que en Veracruz se proporcionara agua destilada a niños con cáncer, sostiene que en Chiapas prácticamente está sucediendo lo mismo, pues no hay medicamentos “y también causa mucha indignación cuando se entera uno que a los partidos políticos se les ha asignado millones de pesos para las campañas”. Prosigue: “Yo soy paciente de la unidad de Oncología, el año pasado se me diagnosticó cáncer de próstata. Voy bien con mi tratamiento, pero hace mes y medio no me lo han dado porque ‘no se ha pagado a proveedores’, y literalmente me han dicho que hay que presionar para que la dirección del ISSTECH autorice la compra”. Por su parte, el maestro de música Daniel Villalobos resalta que el pasado 27 de abril llegó al ISSTECH de esta ciudad para internarse por una litiasis renal. Llevaba un dolor muy agudo del lado derecho a la altura de la cintura, detalla. Tras su ingreso, el pasado fin de semana, tuvo muchas complicaciones para ser atendido porque no había especialistas, no había medicinas, no servían los aparatos, hasta que por fin se dio de alta ayer, “enojado y peleando con los directivos del hospital”. De acuerdo con Villalobos, lleva 15 años trabajando como maestro y le descuentan mil 47 pesos con 36 centavos mensuales, pero sólo dos veces ha tenido necesidad de internarse, y las dos veces “han sido pésimas” las atenciones que ha recibido. Marta Yolanda “N” relata que a un familiar le han pedido medicamentos de mil 600 pesos, y debe comprar siete u ocho ampolletas, aparte de antibióticos muy caros, además de pañales y agujas. “El piso de internos no tiene clima, a médicos y enfermos les escurre el sudor. Los guardias son abusivos y déspotas. Es una mentada de madre lo que estamos viviendo. ¿A dónde se van las cuotas? Pero nosotros somos responsables por permitir que gobiernos corruptos”, suelta. Otro derechohabiente, Ricardo Nadayapa, la secunda: “No hay cuidado en el servicio, dejan varios puntos de sutura porque los practicantes hacen lo que quieren sin ninguna observación de los médicos titulares, además que no hay medicinas. A mí me tenían que administrar una medicina que costaba 12 pesos en farmacias similares y ni así tenían, y todo se tiene que comprar si quieres, si no hazle como quieras. Han perdido la decencia del servicio médico. El juramento hipocrático ya no existe para los médicos del instituto”. Por su parte, Iván Ríos manifiesta que su madre estuvo internada como 15 días, pero ante la mala atención decidieron sacarla y llevarla con un médico particular. Y Max Jiménez añade: “No hay medicamentos, las citas médicas para pasar con un especialista son entre tres y cuatro meses. Los días sábados y domingos no permiten entrar, pasando de donde está el vigilante, así que tenemos que quedarnos afuera en el patio con este calor, cuando a través del cristal miramos un gran espacio vacío, pero no se puede entrar”. Esmeralda Concepcion Molina Yamamoto añade: “En el ISSTECH de Tapachula no tienen ni aire acondicionado los pacientes, imagínese con camas de hule calientes y sin clima, además de que no hay medicamentos”. Otros pacientes se quejan de que no hay vacunas para la osteoporosis, los citan para que vayan a recoger sus medicamentos en una determinada fecha, pero cuando llegan les vuelven a dar otra cita porque la medicina no ha llegado. “Sólo va uno por las consultas médicas porque las medicinas las compramos. Sería mejor que ya no les descuenten tanto a los maestros porque no hay buen servicio y esto se debe de solucionar ya. El gobernador dice que ya mejoró el aspecto de salud, pero no es así”, dice Blanca Morales. “Quisieron quitar los líquidos para diálisis con máquinas, pero nos unimos los familiares y volvieron a contratar con la empresa Baxter, pero nunca hay insulina, Eritropoyetina, y muchos medicamentos más. Las cirugías de angiología las estaban haciendo en el hospital privado San Lucas, hoy ya ni eso, cada día peor”, sostiene Socorro Mijangos. Finalmente, Elizabeth Noriega Arévalo lanza: “En el ISSTECH existe la junta de gobierno integrada por el gobierno y los líderes sindicales, en donde se autorizan los gastos del Instituto y la comprobación de los mismos. Deben exigir a sus representantes sindicales supervisar los gastos del Instituto”.

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