Por conflicto de tierras, ejidatarios de 21 comunidades de Chiapas se declaran en estado de 'alerta roja”

jueves, 7 de junio de 2018
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- Cientos de ejidatarios de 21 comunidades de Chiapas que colindan con Oaxaca se declararon en estado de “alerta roja” y advirtieron que no permitirán el ingreso de comuneros indígenas del estado vecino, con quienes mantienen una disputa de tierras desde hace más de 40 años. Asimismo, pidieron al presidente Enrique Peña Nieto y al gobernador Manuel Velasco Coello, así como al mandatario de Oaxaca, Alejandro Murat, intervenir de inmediato para evitar un “derramamiento de sangre” por un conflicto que provocó el mismo gobierno federal a través de la desaparecida Secretaría de la Reforma Agraria (SRA). Mario Hernández Hernández, comisariado ejidal de la comunidad Rafael Cal y Mayor, enclavada en la región noroeste del municipio de Cintalapa, señaló que una vez más todos los líderes de esas 21 comunidades se han reencontrado para unir esfuerzos y parar ya la ola de amenazas y acoso que viven por parte de comuneros de San Miguel y Santa María Chimalapa, congregaciones vecinas del estado de Oaxaca. Indicó que en días recientes comuneros de Santa María demandaron a los pobladores del ejido Rafael Cal y Mayor y a la comunidad indígena de Canán, conformadas por 220 y 50 ejidatarios, respectivamente. Por ello, acudieron al Tribunal Agrario de Tuxtepec, pero siempre fueron hostigados por los comuneros oaxaqueños, quienes les tomaban fotografías y los amenazaron. En un documento signado por los líderes de las 21 comunidades y dirigido al presidente Enrique Peña Nieto y al gobernador Manuel Velasco Coello, así como a los poderes Legislativos y Judicial, señalaron que tienen más de 70 años de ocupar las tierras de las que pretenden despojarlos. Los ejidatarios recordaron que el conflicto con los comuneros de Oaxaca data de una resolución presidencial de 1967, donde el gobierno federal, a través de la SRA, dotó de miles de hectáreas de tierras a dos centros poblacionales comunales indígenas zoques oaxaqueñas, y éstas abarcaron hasta el lado chiapaneco, donde ya había gente. Este “error” del gobierno federal al dar tierras chiapanecas a comuneros oaxaqueños con una resolución presidencial hecha desde un escritorio, sin antes recorrer el territorio físicamente, propició un conflicto en el que se han visto envueltos desde hace más de 40 años. “Nosotros los chiapanecos no tenemos la culpa del conflicto de límites territoriales. Fueron las dependencias agrarias del gobierno federal que no tuvieron el cuidado de respetar los verdaderos límites del estado de Chiapas. A esas dependencias las hacemos responsables de lo que pueda ocurrir y no a los ejidatarios y comuneros de ambos estados. No es posible que estemos peleando por un problema que no empezamos nosotros, y pedimos a nuestros hermanos oaxaqueños que no nos amenacen y nos confronten, que sea el gobierno federal y los otros poderes que den una solución definitiva a este conflicto”, soltó Mario Hernández Hernández al leer el documento. Indicó que las tierras que ocupan son de Chiapas desde que esta entidad decidió en 1824 separarse de la Capitanía General de Guatemala para anexarse a la Federación Mexicana por propia voluntad. En ese sentido, pidieron a Peña y a Velasco intervenir de forma urgente y evitar un “derramamiento de sangre entre campesinos de ambos estados”. También demandaron que se instale una mesa de diálogo con todos los actores implicados en el conflicto, para “apaciguar los ánimos, porque el problema está creciendo y puede estallar una violencia en cualquier momento”. “Decretamos en este momento que nos encontramos en ‘alerta roja’, que no permitiremos el paso de persona alguna que no sea de nuestros ejidos. Toda persona extraña será detenida. La alerta roja es por nuestras vidas, por nuestras familias y por la paz que queremos vivir”, expuso el líder campesino. Y lanzó: “Nadie nos va a amenazar, nadie nos va a quitar nuestras tierras, nadie nos va a impedir el derecho a trabajar nuestras tierras. Defenderemos nuestras tierras con nuestras vidas si es posible”. Además de Canán y Rafael Cal y Mayor, otras de las comunidades afectadas por este conflicto son: Felipe Ángeles, Constitución, Merceditas, Benito Juárez 1 y 2, Ramón E. Balboa, Francisco Sarabia, Gustavo Díaz Ordaz, Pilar Espinosa de León, San Juan del Río, Flor de Chiapas, Amatán, Rodulfo Figueroa, Nievo Tenochtitlan, Ranchería San Marcos y Ranchería Bethel.

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