La Fundación Harp destinó 700 mdp para apoyar a damnificados por sismos de septiembre de 2017

jueves, 6 de septiembre de 2018
OAXACA, Oax. (apro).- “A mí se me cayó el corazón. Ese día me enferme. Me enferme de la tristeza que me dio ver que el pueblo estaba en escombros y que los escombros los fueron a tirar al río”, confesó María Isabel Grañén Porrúa, presidenta de la Fundación Alfredo Harp Helú, al recorrer el Istmo de Tehuantepec después del terremoto del 7 de septiembre de 2017. Durante el Informe anual de la Fundación donde dio a conocer que destinaron 700 millones de pesos para apoyar las zonas afectadas de México por los sismos de septiembre de 2017, lamentó que se hayan tirado o demolido casas y casonas con arquitectura vernácula a cambio de 120 mil pesos que les entregaba la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) mediante tarjetas de Bansefi. “Es durísimo ver como la fisonomía de tu pueblo se derrumbó”, como ocurrió en Asunción Ixtaltepec donde llegaron las maquinas a terminar con la arquitectura tradicional. En la visita que realizó con su esposo, el banquero Alfredo Harp Helú, a Ixtaltepec, hablaron con una señora que tenía “una casa divina como de siete metros de alto, espesor de dos metros de adobe con techo de madera y a la siguiente semana derrumbaron su casa. La señora no sabía que su casa valía entre 2 o 3 millones de pesos y le daban 120 mil si la tiraban y la tiró cuando pudo repararse con la ayuda de la fundación”. Al transparentar los recursos destinados a la reconstrucción, Grañén Porrúa dijo que del monto total aprobado, es decir 700 millones de pesos, 77 millones 778 mil 987 producto de donativos se destinaron a diversos proyectos; 87 millones 224 mil 760 al Istmo de Tehuantepec; 24 millones 190 mil 927 a la región Mixteca, 19 millones 336 mil 350 a la sierra mixe y un millón 622 mil 449 al estado de Puebla. Detalló que al día siguiente del sismo de 7 de septiembre de 2017 se abrió la cuenta bancaria 23 para que, por cada peso recaudado, la Fundación Harp y Citibanamex otorgaron otro peso más, con lo cual se duplicaron los donativos para los estados de Chiapas y Oaxaca. Mientras que después del terremoto del 19 de septiembre, se abrió la cuenta 120 con el mismo modelo para los estados de México, Puebla, Morelos y Ciudad de México. El total de los depósitos de ciudadanos y las aportaciones de otras instituciones fue de 241 millones 447 mil 830 pesos. Estos fondos, dijo, se han aplicado para reactivar la economía en las regiones (tres mercados, 474 hornos y 11 talleres de artesanos) y la construcción de más de mil viviendas, cuatro escuelas, un hospital y un asilo. Hasta el momento se han aplicado 172.5 millones de pesos en obras. Además, expuso Grañén Porrúa, la Sedatu y la fundación y Citibanamex aportaron fondos para 17 cocinas en beneficio de 125 mil personas que han sido surtidas mensualmente con despensas del DIF-Oaxaca para 17 poblaciones mixtecas. También han sido rehabilitados 10 campos de beisbol y se realizó un juego entre los Guerreros de Oaxaca con la selección de la liga del Istmo. La presidenta de la Fundación reconoció que los trabajos de reconstrucción avanzan lentamente porque antes de intervenir monumentos históricos, templos o casonas, han tenido que efectuarse proyectos de intervención. Entre los edificios que están en proceso de reconstrucción se encuentra el exconvento de Santo Domingo Tehuantepec, donde la fundación aportará 50 millones de pesos y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) 81 millones 288 mil 289 pesos. La fundación Harp también aprobó 7 millones 630 mil 393 pesos para rescatar la Casa del Pueblo de Asunción Ixtaltepec y otros seis millones 500 mil pesos para el Instituto de Artes y Oficios de Tehuantepec. En el caso del templo de San Vicente Ferrer de Juchitán, que data del Siglo XVII, la Fundación aportó 760 mil pesos para el proyecto ejecutivo y la supervisión de los trabajos de restauración, mientras que el INAH aportará otros 65 millones 323 mil 105 pesos. Para la restauración del Teatro Macedonio Alcalá aportó 500 mil pesos; 983 mil para el museo Regional de Huajuapan de León; y 366 mil pesos para restaurar la casa parroquial de Mariscala de Juárez. En cuanto a la reconstrucción de viviendas, la misma Fundación destinó 20 millones 163 mil 124 pesos para 8 casas de arquitectura tradicional; 13 millones 544 mil 235 pesos a nueve viviendas de Asunción Ixtaltepec; 11 millones 981 mil 229 pesos a 6 casas de Huajuapan de León; 10 millones 559 mil 698 pesos a 7 viviendas de Mariscala de Juárez; un millón 650 mil pesos a 5 casas de Tezoatlán de Segura y Luna; y 11 millones 366 mil 350 pesos a 12 casas de Zacatepec Mixe. “Sabemos que este proceso llevará varios años, pero nos sentimos satisfechos porque hemos aprendido a valorar la riqueza de la arquitectura ancestral de Oaxaca y estamos convencidos de que nuestra labor contribuye a mejorar la calidad de vida de las comunidades”, destacó María Isabel Grañén.

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