Reporteros protestan en Chilpancingo tras amenazas de muerte del crimen

miércoles, 14 de octubre de 2020
CHILPANCINGO, Gro., (apro).- Trabajadores de medios de comunicación de la ciudad de Iguala denunciaron que nuevamente recibieron amenazas de muerte del grupo delictivo Los Tlacos, que dirige Onésimo Marquina Chapa El Necho y Humberto Moreno Catalán, primo del actual secretario de Desarrollo Social del gobierno estatal Mario Moreno Arcos. A través de un comunicado, las víctimas pidieron ayuda al presidente Andrés Manuel López Obrador y señalaron que estas amenazas se dieron luego de documentar hechos de violencia registrados en los municipios de Iguala, Huitzuco y Tepecoacuilco, así como denuncias públicas contra el secretario de Seguridad Pública estatal (SSP), David Portillo Menchaca, y el comandante de la Fiscalía General del estado (FGE), en la Zona Norte de la entidad, Víctor Cuenca Helguera. “La noche del lunes 5 de octubre, hubo una amenaza generalizada contra el gremio periodístico de Iguala, por parte de personas que se identificaron como miembros de un grupo criminal. Varios de nosotros recibimos llamadas telefónicas por medio de WhatsApp, en el contexto de una cobertura a la que asistieron horas antes algunos de nuestros compañeros, sobre una protesta en la Fiscalía Regional con sede en esta misma ciudad”, señalaron. “Con palabras agresivas y ofensivas, a varios nos amenazaron de muerte y nos exigieron ‘no meternos’ en la disputa que mantienen dos grupos del crimen organizado, acusando que la información que publicamos es tendenciosa. Ante esto, aclaramos que nosotros nos dedicamos estrictamente a informar”, expresa la postura de los reporteros igualtecos, que por temor a represalias omitieron sus nombres. Nota relacionada: El grupo Los Tlacos amenaza de muerte a periodistas de Iguala Los comunicadores dijeron que los agresores les advirtieron que en los próximos días van a matar a otro reportero y mencionaron el caso del comunicador ejecutado el pasado dos de agosto, Pablo Morrugares. “A algunos nos llegaron a decir que nos harían pedacitos y enseguida nos enviaron mensajes que contenían algunas fotografías en las que aparecemos, indicando que todos estamos ubicados”, indicaron. En su misiva, recordaron que el pasado miércoles 7, se realizó una marcha por La Paz, organizada por ciudadanos, comerciantes y transportistas, pero los reporteros decidieron no cubrir el hecho por temor a represalias del grupo armado que previamente los había amenazado. “El silencio que se apoderó de Iguala ese día representa una mordaza para los medios de comunicación, lo cual consideramos, es un hecho gravísimo sobre todo en una ciudad en la que hace apenas seis años, fueron desaparecidos 43 estudiantes, y donde las autoridades prometieron regresar la paz y la tranquilidad”, expresaron. Por ello, los comunicadores lanzaron un llamado al gobierno federal para que intervenga y revierta los efectos de la inseguridad y violencia que se vive en la ciudad de Iguala, donde consideran que está en riesgo la libertad de expresión y la libertad de prensa. Luego, responsabilizaron al Estado mexicano de cualquier agresión que sufran los reporteros amenazados por el grupo delictivo de Los Tlacos que mantiene una disputa con el remanente de Guerreros Unidos, denominado La Bandera. Nota relacionada: Asesinan a periodista en Iguala; había denunciado abusos del grupo “Los Tlacos” La Marcha En respuesta, un grupo de reporteros marcharon y se manifestaron públicamente este día en la sede del gobierno estatal y la delegación de la Fiscalía General de la República (FGR), en la ciudad de Chilpancingo para exigir a las autoridades que garanticen la seguridad de los periodistas de la ciudad de Iguala. Durante el mitin, los manifestantes recordaron que, durante los cinco años del gobierno de Héctor Astudillo Flores, han sido asesinados ocho periodistas y todos estos crímenes que investiga la Fiscalía estatal, siguen impunes. Por eso, calificaron como grave el hecho de que las bandas delictivas ahora amenacen a todo el gremio periodístico de la ciudad de Iguala que se ha convertido en otra región silenciada por el narco en la entidad.