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Minera rechaza daño ecológico en Canoas, Manzanillo, por extracción de hierro

En julio pasado, la minera de capital canadiense entregó a la Semarnat el Documento Técnico Unificado y la solicitud de autorización ambiental para la explotación minera, que se encuentra en proceso de evaluación y en los próximos meses se espera la emisión del resolutivo.
miércoles, 28 de octubre de 2020

COLIMA, Col. (apro).- El representante legal de la minera Hematite S.A. de C.V., John William Brennan Bourdon, rechazó los señalamientos contra el proyecto de extracción de hierro Rufus 5, en el sentido de que causará daños irreversibles a la biodiversidad y los manantiales de la comunidad de Canoas, Manzanillo, pues a su juicio la empresa “está haciendo mucho más de lo que la ley exige respecto de la situación ecológica”.

En julio pasado, la minera de capital canadiense entregó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) el Documento Técnico Unificado y la solicitud de autorización ambiental para la explotación minera, que se encuentra en proceso de evaluación y en los próximos meses se espera la emisión del resolutivo.

Según el documento, el proyecto Rufus 5 se desarrollaría en una superficie de 28.6 hectáreas, de donde se pretenden extraer más de dos millones de metros cúbicos de mineral de hierro en un periodo de 16 años, con una inversión programada de alrededor de 400 millones de pesos.

Esto provocó la inconformidad de los habitantes de la comunidad indígena de Canoas —cuyos terrenos colindan con el sitio del yacimiento—, que mediante una asamblea ejidal a finales de agosto se opusieron a la actividad minera en la región, además de que han realizado movilizaciones en la ciudad de Colima, por considerar que se afectarán los ecosistemas y la calidad del agua del río “El Cacao”, que abastece el consumo de varios poblados del área.

En entrevista, Brennan Bourdon reconoció que el asunto de la minería es “un giro delicado”, pero pidió que “antes de juzgar y hacer acusaciones” conozcan el proyecto minero, que desde su punto de vista es “el más sustentable y ecológico que se haya presentado en México, muy por encima no sólo de las normas mexicanas, sino de las normas internacionales”.

El representante de Hematite afirmó que “hay seis mil árboles que están muriendo en la zona donde se va a hacer la explotación, en virtud de una plaga endémica que está ahí, los cuales obviamente se van a remover, pero los árboles son un recurso renovable: se van a quitar seis mil y se van a replantar ochenta mil; la ley establece que debe haber un rango de compensación de cinco a uno, nosotros estamos en más de diez a uno”.

—Se ha mencionado que son más de 11 mil árboles los que resultarían afectados por la explotación minera —se le planteó.

—Son seis mil… y se van a replantar más de 80 mil nuevos árboles —sostuvo.

Conagua evalúa daños

Cuestionado sobre las denuncias de la comunidad de Canoas por los posibles daños al río “El Cacao”, dijo que es un asunto que se está estudiando con la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

“Es un proceso en el que se están llenando los requisitos, es algo que se está consultando, se le da la respuesta adecuada y en su momento se resolverá, ahorita estamos en eso; a final de cuentas la Conagua no respalda las acusaciones de Canoas; su voto en la sesión del Consejo Estatal Forestal fue a favor del proyecto en virtud de que ellos vieron que no había problema”.

En relación con la oposición de la comunidad de Canoas, dijo, “la entendemos, pero te soy sincero: nuestro vecino más inmediato y con el que tenemos más cercanía es el ejido Fernando Moreno Peña (El Arrayanal), no Canoas; no quiero hablar mal de Canoas, respeto su posición, igual es la postura de ellos y lo quiero entender, pero estamos tratando de hacer todo lo más ecológicamente posible respecto a los impactos y nos gustaría que tanto Canoas, como quien quiera hacerlo, conozcan el proyecto”.

Añadió que no es una situación que se esté ocultando, “somos respetuosos para que el proceso se lleve a cabo conforme a la ley; la empresa se está desviviendo, invirtiendo mucho más de lo que legalmente está requerida para ser una empresa ecológicamente responsable; no vemos dónde está el fundamento de los temores que tienen, no creemos que tengan sustento, es desconocimiento más que otra cosa; si no conocen el proyecto, los invito a que lo hagan”.

—Entre otras razones del rechazo de Canoas al proyecto Rufus 5 se encuentra la experiencia de los daños sufridos por comunidades vecinas a causa de la actividad minera a cielo abierto, y los habitantes no quieren eso para ellos —se le comentó.

—Es un temor totalmente entendible, pero solicitamos que entiendan que en ninguna de esas experiencias hemos participado nosotros. Ha habido programas de exploración anteriores de otras empresas con permiso de Semarnat, que se ha visto que no son viables y no se ha llevado a cabo. Éste es un proyecto viable y esperamos que no nos juzguen por acciones de otras empresas, entendemos que ha habido muchos abusos, pero ninguno de esos los hemos cometido nosotros ni estamos involucrados. Los invitamos a que vean lo sustentable y ecológicamente amigable que es nuestro proyecto, muy diferente a lo que se está acostumbrado.

Sobre el intento de la Semarnat de realizar una consulta en Canoas por su carácter de comunidad indígena y el rechazo de ésta a ser consultada, Brennan consideró “prudente y correcta” la decisión de la Semarnat, a la que expresó su respeto, igual que a la postura de Canoas.

—¿Qué piensa de las movilizaciones de los habitantes de Canoas contra el proyecto minero?

—No puedo decir si las veo bien o si las veo mal. Estamos enfrascados en nuestro proceso de cumplir con las normativas y a final de cuentas somos respetuosos de la legalidad y de los procesos. Entendemos las situaciones que se pueden estar presentando, pero con quienes siempre hemos estado en contacto, son nuestros vecinos directos, que pudieran resultar beneficiados o afectados directamente, el ejido Moreno Peña, y con ellos no tenemos ningún problema.