Nacional

Vecinos de Tlalnepantla exigen al gobierno mexiquense concluir hospital "Caracoles"

Las labores de edificación de este nosocomio, oficialmente denominado Hospital de Zona Oriente, iniciaron hace ocho años con un presupuesto inicial de 382 millones de pesos.
lunes, 16 de noviembre de 2020

TOLUCA, Edomex. (apro).- Decenas de vecinos de varias colonias del oriente de Tlalnepantla se apostaron afuera de la obra inconclusa del Hospital “Los Caracoles” para exigir al gobierno del Estado de México termine su construcción, pues la falta de un nosocomio tras el cierre del Valle Ceylán en 2017 se complica para al menos 300 mil usuarios que se ven obligados a atenderse en la Ciudad de México durante la pandemia de covid-19.

La petición, advirtió la señora María Dolores Burgos, no es un capricho “sino una necesidad muy grande porque estamos en un momento de pandemia, y si este hospital estuviera funcionando no tendríamos que correr a la Ciudad de México a solicitar servicios médicos”.

Tal es el caso de Kenia, una niña que padece mal formación de venas y arterias en la cabeza, quien debe trasladarse periódicamente al hospital del IMSS de Legaria, lo que a decir de su madre aumenta los riesgos de contagio durante el trayecto, además de implicar una erogación extra.

Las labores de edificación de este nosocomio, oficialmente denominado Hospital de Zona Oriente, ubicado en la colonia Jorge Jiménez Cantú, iniciaron hace ocho años con un presupuesto inicial de 382 millones de pesos. En su último informe como gobernador, Enrique Peña reportó su conclusión, sin que hubiera ocurrido.

Por ello, en 2015 César Gómez Monge, secretario de Salud de Eruviel Ávila, comprometió terminarlo en el primer trimestre de 2017. Para noviembre de ese mismo año, su sucesor, Gabriel O´Shea, ofreció tenerlo listo en un plazo de cinco meses; tampoco ocurrió con el argumento de la falta de recursos.

En su exigencia, los colonos fueron acompañados y respaldados por presidentes de Consejos de Participación Ciudadana (Copacis) y por el diputado morenista Max Correa, quien propuso terminar el inmueble y ponerlo en funcionamiento con recursos del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, si es que no alcanza para ello el presupuesto federal 2021.

Correa Hernández señaló que los 700 millones de pesos que hacen falta no sólo pueden salir de los impuestos que la gente paga, “también de lo que se ha confiscado a los corruptos que gobernaron México”.

“La corrupción de los gobiernos federales del PRI y PAN impidieron que este hospital fuera concluido. Ahora que es parte del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) estamos seguros que el presidente Andrés Manuel López Obrador va a voltear a escuchar la voz de los vecinos y, seguramente, presupuestará lo necesario para que en el 2021 entre en funcionamiento y atienda a más de 300 mil personas de la zona oriente de Tlalnepantla y de todo el estado de México”, confió.

El legislador se comprometió a proponer que el Congreso mexiquense realice un recordatorio al Insabi para que retome la construcción de este hospital.

Por el cierre del Valle Ceylán que dejó sin servicio a medio millón de habitantes de Tlalnepantla y Tultitlán, el gobernador Alfredo del Mazo fue denunciado por el exregidor José Luis Cortés Trejo ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos, y O´shea Cuevas ante la Secretaría de la Contraloría; el segundo resultó absuelto.