En Jalisco, denuncian a empresa transnacional por homicidio culposo

miércoles, 25 de marzo de 2020
GUADALAJARA, Jal. (apro).- La familia de Álvaro Gurubel García, quien perdió la vida en uno de los campos de cultivo de Berrymex, filial de Reiter Affiliated Companies, denunció a la empresa transnacional por homicidio culposo. Según los parientes de la víctima, la compañía -- productor mundial de frutos rojos, con sede en Estados Unidos-- falsificó documentos y declaraciones para evadir su responsabilidad por la muerte del trabajador, ocurrida el pasado 7 de enero. En consecuencia, el 29 del mismo mes presentaron una denuncia ante la delegación regional de la Fiscalía General del estado (FGE) en Ciudad Guzmán en contra de Moramex, S. de R.L. --cuyo nombre comercial es Berrymex-- y del médico que firmó el acta de defunción, Antonio de la Rosa Hernández, quien nunca especificó las circunstancias del fallecimiento. La familia acusó a la empresa de "homicidio culposo, falsedad de declaración, falsedad de documentos, responsabilidad médica y lo que resulte", y al galeno de "responsabilidad médica", en virtud de que en el documento estipuló que Álvaro falleció a las 16:30, cuando el cadáver le fue presentado antes de las 16 horas, entre otras irregularidades, según se lee en la querella. Álvaro Gurubel, originario del municipio de Balancán, Tabasco, emigró a Jalisco para dar una mejor vida a su hija de un año, y el 6 de marzo de 2019 empezó a laborar como auxiliar en el departamento de Servicios Agrícolas en Berrymex. Su actividad consistía en dar mantenimiento en el rancho "Los Agustínes", en Ciudad Guzmán, así como cargar piedras y troncos de madera "sin equipo de trabajo y protección alguna", puntualiza la denuncia. El pasado 7 de enero una abeja lo picó mientras laboraba en el campo de cultivo. La picadura le habría producido una alergia que ya no le permitió respirar. Media hora después fue trasladado a la Cruz Roja de Ciudad Guzmán, en una camioneta de la empresa, pero cuando llegó a urgencias ya había muerto, de acuerdo con testimonios de compañeros laborales de Álvaro. El cadáver fue entregado el 9 de enero en la casa de los padres de Álvaro, en Tabasco, por dos empleados de la funeraria, uno de ellos identificado como Guillermo Alamilla Náhuatl, quien reveló a la familia que ante Berrymex y el médico que expidió el certificado de defunción se identificó indebidamente como cuñado de la víctima. Marina, hermana del trabajador que perdió la vida, señaló que Guillermo Alamilla es hermano de Estephania, madre de la hija de Álvaro, pero nunca vivieron juntos. Al día siguiente de la muerte del joven, Berrymex entregó a Guillermo un cheque de poco más de 83 mil pesos por la “terminación voluntaria de la relación laboral” con la empresa. El documento, donde se estipula que se trató de una liquidación, fue firmado por Guillermo y a un lado aparece el nombre del hoy difunto. La familia consideró que el patrón debió comunicarse con los padres de Álvaro para avisarles de su defunción y no dejar en manos de Guillermo Alamilla los trámites para disponer del cuerpo. También reclamó que no se le practicó la autopsia --en el acta se menciona que fue un infarto agudo al miocardio-, ni se informó al Ministerio Público del deceso, "como lo estipula la ley, por lo tanto, se presume que los partícipes en el trámite de defunción y traslado del cadáver fueron manipulados" por Berrymex. Tales acciones, subrayaron, fueron para "evadir responsabilidades en el pago de prestaciones al trabajador, así como para no asumir su responsabilidad por la negligencia de dotar de equipo de trabajo necesario al trabajador". La Fiscalía del Estado ya abrió una investigación por el caso. El pasado 12 de febrero, los padres de Álvaro presentaron una denuncia contra Berrymex en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, con residencia en Tabasco, para reclamar la indemnización que les corresponde por la muerte de su familiar.