Exigen intervención del INAH para cancelar obra en el Parque Juárez de San Miguel de Allende

martes, 19 de mayo de 2020
SAN MIGUEL DE ALLENDE, Gto. (apro).- El Observatorio Ciudadano de San Miguel de Allende y vecinos del Parque Juárez demandaron la intervención del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), para cancelar la construcción de un inmueble anunciado por el alcalde Luis Alberto Villarreal como “Cafetería del primer mundo”, dentro de esa área verde. El Parque Juárez, inaugurado hace casi 120 años, se ubica en el perímetro de amortiguamiento de la zona Patrimonio en esta ciudad; ahora una de sus áreas se encuentra “invadida” debido a los trabajos que se realizan para levantar un negocio que funcionarios de la administración sanmiguelense anunciaron públicamente, aunque admiten no tener algún tipo de permiso, expediente o trámite. En enero pasado, el titular de la Dirección del Centro Histórico y Patrimonio del municipio, Francisco García Chávez, declaró que la administración “determinó” que en el parque --uno de los más antiguos y emblemáticos paseos para los habitantes de la ciudad-- habría “una cafetería del primer mundo” y que “se estaban tramitando los permisos del INAH para que se pueda empezar a hacer”. De hecho, desde el 9 de enero se registraron las primeras intervenciones en el área. Incluso en esa ocasión, Francisco García habló claramente de una concesión para que “unas señoras que se juntaron de parte de los artistas del jardín del arte” pusieran la cafetería “ahí en un rinconcito”, palabras que quedaron registradas en audios y notas periodísticas de medios locales como News San Miguel. A principios de marzo, como integrante del Comité para la Restauración del Parque Juárez, Ricardo Vidargas preguntó a la propia Dirección del Centro Histórico y Patrimonio sobre lo que se hacía en el parque, y la respuesta fue que se contaba con toda la documentación correspondiente para la obra y que en la zona no había vestigios virreinales. [embed]https://www.proceso.com.mx/623158/estados-ante-covid-19-golpe-sin-precedente-al-turismo-protesta-y-nueva-app[/embed] A mediados de abril, el mismo funcionario municipal, Francisco García, negó estar enterado de la construcción o contar con documentación o expediente de la misma, en respuesta a una solicitud de acceso a la información. “La información solicitada no forma parte de los expedientes que integran el archivo de esta Dirección de Centro Histórico y Patrimonio, por lo cual me veo imposibilitado para entregar dicha información”, apuntó. También de forma negativa respondió, mediante el oficio 00727/03/2020, que la Dirección de Infraestructura y Obras Públicas “no cuenta con dicha información” y “no se han recibido proyectos para la realización dicha cafetería”. Pero el INAH tenía otros datos y, a través del delegado en Guanajuato, David Jiménez, suspendió los trabajos el 26 de marzo. La obra, que continuó aun con la declaratoria de la contingencia sanitaria, ahora está suspendida, pero es incierto para los vecinos lo que ocurrirá con la misma. Las solicitudes para conocer el origen y trámite de la construcción fueron realizadas por el Observatorio Ciudadano de San Miguel de Allende (OCSMA), organización de la sociedad civil que intervino a petición de vecinos del Parque Juárez que se percataron de la obra y se inquietaron. El propio OCSMA solicitó un dictamen técnico a especialistas en arqueología y arquitectura, donde se concluyó que los trabajadores destruyeron parte de un muro anterior al siglo XIX y que se encontraron algunos vestigios, incluidos algunos huesos que podrían ser de humanos, lo que ameritaría un rescate arqueológico en el lugar. El dictamen, elaborado por la arqueóloga Rossana Quiroz, del Museo de Astronomía Prehispánica, y la arquitecta Olga Adriana Hernández, del Colegio de Arquitectos de San Miguel, fue entregado al propio director de Centro Histórico y Patrimonio Municipal, Francisco García, y también al delegado del Centro INAH, David Jiménez Guillén. Presumen en público… y niegan por oficio Sara Hernández, integrante del OCSMA, explicó en entrevista que les llegaron comentarios donde se expresaban muchas inquietudes porque se construía una cafetería en un espacio público, que además es un área verde y monumento. “Así que apoyamos conduciendo las quejas y solicitando la información a las autoridades”. Uno de los vecinos que solicitó la intervención es Ricardo Vidargas, quien a través de diversas iniciativas ha participado en el activismo civil por la preservación y protección del patrimonio y el cumplimiento de la normativa de ordenamiento de la ciudad. “Pedimos al observatorio ayuda porque vimos (la construcción) peligrosa para el parque”, dice Vidargas, quien como integrante de la Contraloría Social para la Obra Pública intentó conocer los detalles y permisos para el café, sobre todo después de la inversión de 15 millones de pesos que se destinó a obras de restauración en el Parque Juárez. Esta restauración, por cierto, fue inaugurada en un evento público a principios de año por el alcalde Luis Alberto Villarreal, aunque la obra ni siquiera ha sido entregada hasta la fecha, afirma Vidargas. “Me dijeron en la Contraloría que el director de Centro Histórico y Patrimonio no daría información sobre la cafetería, porque eso no era ámbito de nuestra competencia. Así ha sido todo sobre este tema, nadar río arriba”, añade. En la colocación de los castillos fue destruido parte de un muro de aproximadamente un metro de ancho, lo que quedó asentado en el dictamen técnico de las especialistas que lo elaboraron para el Observatorio Ciudadano. “La arqueología es muy parecida a la criminalística: no hace juicios de valor, sino un análisis de la evidencia. No se trataba en este caso de decir si está bien o mal que construyan la cafetería, pero sí de analizar el sistema constructivo, evaluar la antigüedad de la construcción, identificar los espacios y cómo han sido impactados”, sostiene en entrevista la arqueóloga Rossana Quiroz. Éste, agrega, es sólo un ejemplo de la falta de planeación y de perfiles profesionales en las intervenciones en inmuebles y sitios en San Miguel de Allende. “No estamos en contra de los negocios, de que se intervengan inmuebles como ha ocurrido en varias casas del Centro Histórico, pero eso debe hacerse responsablemente, acatando las normas y preservando el entorno”, finaliza.

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