Javier Corral: gobierno federal abandonó coordinación de seguridad con Chihuahua

miércoles, 23 de septiembre de 2020
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, anunció el rompimiento entre el Gobierno federal y el estatal en materia de seguridad por el tema del agua, luego que el 20 de septiembre los agricultores tomaron la presa La Boquilla, para impedir que se cumpla el Tratado sobre Distribución de las Aguas Internacionales, firmado en 1944 para restablecer la paz después de la disputa por el territorio de Texas. En el contexto del conflicto por el agua, Corral Jurado comparó al actual gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador con su antecesor, el de Enrique Peña Nieto, por el mismo tema, el agua. En Twitter, el gobernador publicó: “Les informo de un asunto que me parece bastante delicado, y que asoma ya, otra dimensión en la relación del Gobierno Federal con el Gobierno del Estado de Chihuahua, derivado de nuestra posición por el tema del Agua. Comparto hilo: “Ayer me fue comunicado por el Srio. De Seguridad Pública @AlfonsoDurazo que ‘en el Gabinete de Seguridad se acordó que los responsables de las fuerzas federales en el estado sesiones diariamente, por su lado, en la zona militar, atendiendo los temas de su ámbito de competencia. “El motivo expreso: ‘Las críticas del gobierno del estado a su participación en la custodia de diversas instalaciones cuya custodia es su responsabilidad constitucional, dado su carácter estratégico, generan un ambiente de confrontación que queremos evitar hasta donde sea posible. “De esta manera se me comunica oficialmente, después de haber dejado de asistir por dos semanas consecutivas, los representantes de las fuerzas federales, que abandonan la coordinación en materia de seguridad pública con el Gobierno Estatal. “Una decisión que muestra un talante autoritario y vengativo contra el pueblo de Chihuahua, a quien finalmente se perjudica. Se incumple así el compromiso de hacer de la seguridad un campo de neutralidad política y se usa como mecanismo de represalia. “El pacto federal se sostiene como acuerdo de colaboración recíproca, y cobra mayor relevancia en la materia más importante del Estado que es la salvaguarda de vidas y la integridad de las personas: lo que constituye ni más ni menos que la Seguridad Pública. “Al romperse el pacto básico la Federación pierde su sentido. Y eso es lo que cada vez más va envileciendo el Pte. @lopezobrador_, no solo en una concentración muy peligrosa de poder y recursos, sino del uso de los instrumentos del Estado para vulnerar a quienes nos le oponemos. “Bajo este escenario, ¿cómo pueden decir que son diferentes? Que no son iguales a los anteriores. Porque esto exactamente es lo que nos hizo Peña Nieto; en represalia por nuestra lucha vs la corrupción, nos retiró el apoyo del Ejército y la Policía Federal. Ccp. @Luis_C_Sandoval”. De inmediato, el presidente Nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos Walther, le respondió: “Los resultados en materia de seguridad pública del @GobiernoMX son pésimos. Y ahora, por si fuera poco, abandona la coordinación con el @GobiernoEdoChih. Una decisión absurda que solo puede explicarse en el ámbito de la intolerancia del régimen neocentrista de @lopezobrador_”. También la Asociación de Gobernadores de Acción Nacional respondió: “Absolutamente inadmisible que el gobierno federal rompa la coordinación en la mesa de seguridad en #Chihuahua. Demandamos el respeto a la soberanía estatal y respaldamos a nuestro compañero @Javier_Corral”. Te recomendamos: El gobernador Corral y sus plataformas políticas El conflicto México le debe agua a Estados Unidos, países que tienen derecho a hacer uso de las aguas de los ríos Colorado y Bravo. México debe dar, al año, 431 millones de milímetros cúbicos de agua al país del norte por el Río Colorado y, a su vez, EU entregaría a México mil 850 millones de metros cúbicos por el Río Bravo. México puede saldar la deuda en ciclos de cinco años, pero el pasado, número 34, se tuvo un déficit de 3378.3 milímetros cuadrados que deberán ser entregados el 24 de octubre. Chihuahua y Estados Unidos comparten 3 mil 170 kilómetros de frontera y se surten de agua mutuamente, pero los agricultores han denunciado desde el 8 de septiembre que este acuerdo, el cual tiene como fecha límite para su cumplimiento el 24 de octubre próximo, amenaza con secar sus cosechas. Los agricultores se han enfrentado a la Guardia Nacional en la presa La Boquilla. Una mujer falleció y otro resultó gravemente herido. Nota relacionada: Corral acusa a AMLO de sobrepolitizar el problema del agua en Chihuahua El subsecretario de Seguridad Pública ha acusado a grupos políticos de hacer mal uso del agua e impulsar la violencia. Los campesinos respaldados por el gobierno de Chihuahua protestan porque no quieren desfogar las presas ante el temor a que no les alcance para sus cultivos, aunado a la sequía atípica de la cual ha hablado el gobernador Corral Jurado, quien pidió a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) usar recursos del Fondo Nacional de Desastres (Fonden), pero le respondió que solo se usa para garantizar el derecho humano al agua, no para cultivo. La Conagua reconoció la sequía en regiones de Chihuahua, pero consideró que no afectaría a la agricultura, pues se sustentaría con el agua almacenada en las presas, volúmenes aprobados por el Comité Nacional de Grandes Presas. Luego, Conagua intensificó el desfogue de la presa La Boquilla lo cual provocó protestas de los campesinos que exigen el cierre de válvulas, como en Ojinaga y Delicias, donde se han reportado actos vandálicos. Los agricultores lograron retirar a la Guardia Nacional, tomaron las instalaciones y cerraron las válvulas de desfogue. El subsecretario de la Secretaría de Protección Ciudadana, Ricardo Mejía Berdeja, acusó a grupos políticos de estar detrás de las protestas en la presa La Boquilla, que ya identificaron a los integrantes y son los mismos que se oponen al cumplimiento del Tratado de Aguas y el trasfondo es que no quieren que la Federación defina la política de aguas. “Hay una especie de huachicol de agua, es decir, se ha aprovechado este recurso hidráulico para usufructuarla, no como si fuera una propiedad de la Federación, sino como la propiedad de un conjunto de políticos y de un conjunto de gente que ha medrado ilegalmente con el uso patrimonial del agua, cuando México debe cumplir con una obligación de carácter internacional”, indicó en videoconferencia con Conagua y la SRE. La titular de la Conagua, Blanca Jiménez Cisneros, aseguró que se han entablado alrededor de 15 mesas de diálogo y muchas han terminado por la respuesta violenta de los campesinos, pues no aceptaban las propuestas unilaterales que hacían los agricultores.