Dan 3 años de cárcel a Harlem, maestra que provocó parálisis facial a su alumna de 11 años

miércoles, 30 de septiembre de 2020
CUAUTLA, Mor. (apro).- Harlem “N”, maestra de una secundaria en Morelos, fue condenada a tres años de prisión por provocarle parálisis facial a una de sus alumnas, de 11 años de edad, a la que constantemente humillaba. Uriel Carmona Gándara, fiscal general del Estado, informó que un Tribunal de Enjuiciamiento encontró culpable a la profesora tras conocer todas las pruebas presentadas por el agente del Ministerio Público en su contra. “El Ministerio Público presentó el acervo probatorio suficiente para lograr una sentencia condenatoria en contra de una profesora a la que el Tribunal de Enjuiciamiento encontró responsable en primera instancia, responsable de este delito de discriminación en contra de una de sus alumnas”, dijo. La maestra también fue condenada al pago de 60 mil 500 pesos para la reparación de los daños moral y sicológico que provocó a la estudiante. “Tenemos una condena donde también se acreditó un daño sicológico y se logró una sanción de 30 mil 500 pesos por ese concepto y de 30 mil pesos por el daño moral que se acreditó se le causó a la víctima”, añadió el fiscal. Nota destacada: Video de ejecución de Nayeli de la Cruz es real, confirma Barbosa En entrevista la madre de la menor, quien pidió el anonimato por temor a represalias, narró cómo desde agosto 2017 cuando ingresó a la Secundaria Federal número 2 Cuitlahuac, en el municipio de Cuautla, su hija comenzó a ser víctima de la maestra Harlem desde su primer encuentro. “Ella tenía 11 años cuando empezó, cuando entró a la secundaria y entonces desde el primer momento que se encuentra con una maestra, ella me la empieza a agredir y la empieza, sin siquiera conocerla, sin siquiera tratarla, la empieza a molestar y a humillar y a decirle que no servía para nada, siendo que mi niña tenía un buen nivel en promedio, y ella, mi hija, decía que no sabía por qué la maestra la maltrataba o la trataba mal”, contó la mamá. Los abusos y humillaciones fueron constantes, hasta que un día, cuando la estudiante practicaba en la escolta de su escuela, la profesora se paró frente a ella y le gritó que le bajaría su calificación para que la sacaran de la escolta mientras le tocaba el hombro. Nota destacada: Detienen a Diego Urik, presunto feminicida de Jessica González Villaseñor “Están ensayando la escolta y la maestra llega y me la toca del hombro, le toca el hombro porque le dice ‘¿tú qué haces aquí? Tú no deberías estar aquí, tú no sirves para estar aquí y le voy a decir a tu tutor que te saque de la escolta’ y mi hija le dice ‘¿por qué?’ y le dice ‘porque tú tienes seis en mi clase y tú aquí no puedes estar, tú eres de muy bajo nivel’ y le toca el hombro y le dice ‘disfruta tu seis, mijita’ y se empieza a reír, eso hizo que mi hija explotara en emociones, no sabía, ella cuando yo la fui a traer, ella estaba muy mal”, relató su mamá. Esa situación, además de la discriminación permanente que sufría, provocó una crisis en la salud de la menor que incluyó la parálisis facial. “Ella no podía respirar, la cara se le contracturó, no podía hablar, bueno, con decirles que hasta yo me puse a llorar con ella porque yo no sabía, yo no sabía qué tan intenso había sido el momento, pero ella llegó y me dijo ‘mamá, ya no puedo, ya no puedo y me espantó porque le dio una parálisis facial, enseguida yo la llevé al médico y ella estaba con mucho estrés, ella definía sus emociones como que no sabía, tenía tanto dolor, enojo también y no sabía qué estaba sucediendo, por qué le estaba sucediendo esto”, explicó. Los abusos en contra de su hija fueron informados a las autoridades de la escuela. Al no encontrar respuesta positiva, la madre de la estudiante acudió al Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), organismo del Gobierno del Estado del que dependen las escuelas de la entidad. Como tampoco intervinieron, la familia de la niña decidió interponer una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos, la cual tampoco avanzó. Como la discriminación continuaba, a pesar de que Harlem ya no era era maestra de la niña, su mamá decidió buscar un abogado e interponer una denuncia penal. “En el momento en el que yo buqué a la directora, fui con el supervisor de zona, fui al IEBEM, metí oficio de todo lo que le estaba sucediendo a mi hija y el IEBEM no me hizo caso, no me hizo caso, después la denuncié en Derechos Humanos y la licenciada de Derechos Humanos me dijo que no, tampoco me hizo caso, entonces busco a la abogada América Hernández”, dijo. Además de iniciar el proceso judicial por discriminación, la mamá de la menor la llevó a terapia sicológica. Ahí la psicóloga Alicia Sofía Martínez Solórzano determinó las condiciones en las que se encontraba la estudiante por los abusos. “Llega en un estado de crisis, completamente de ansiedad, de zozobra, de temor, de estrés, con una vulnerabilidad emocional bastante marcada, bastante severa y obviamente el motivo de las terapias era poder atender qué era lo que había detonado esas crisis emocionales y todo ese estrés que ella tenía, donde sí sentía como malestares físicos derivados, como las crisis de ansiedad, sudoraciones, palpitaciones, dolores de cabeza, temblor muscular y entonces se empezaron a abordar todos esos temas derivados de las agresiones que había por parte de la maestra”, expresó. María Esther Nájera, abogada de la menor, dijo que el agente del Ministerio Público, adscrito a la Fiscalía Regional Oriente de Morelos, fue quien finalmente tomó el caso y decidió presentarlo ante un juez al considerar que la menor sí había sido víctima de abusos por parte de su profesora. “Se llegó hasta la Fiscalía, en donde al presentar la denuncia escuchamos una respuesta ya desde ahí, se comenzó a integrar la carpeta de investigación con las fiscales especialistas en tratar a adolescentes, a niñas, hasta llegar a una formulación de imputación, vinculación a proceso y llegamos primeramente ante un juez de control para posteriormente llegar a un tribunal de juicio oral, en donde en ese tribunal de juicio oral se aportaron de verdad todas las pruebas, que fueron bastantes y suficientes”, indicó. La Fiscalía, en coadyuvancia con las abogadas de la menor, presentaron como pruebas en contra de la maestra testimoniales, periciales y declaraciones que finalmente llevaron a los jueces integrantes del Tribunal de Enjuiciamiento a condenar a la profesora a los tres años de prisión. Tanto para la Fiscalía como para la defensa de la menor, la resolución es histórica, pues es la primera vez que se condena a una docente por el delito de discriminación en contra de una alumna. Además, como parte de la decisión tomada por los jueces, la sentencia le será explicada en una audiencia privada a la menor. “Es el primer (caso), es un precedente y es el primer enjuiciamiento por este delito, la primera sentencia, la primera resolución y el Tribunal de Juicio Oral, yo quiero decirles que se ha visto robustecido por proteger el interés superior del menor”, dijo la abogada. “Cabe apuntar que también por parte del Tribunal porque está ordenándose en esta sentencia que se informe a la víctima en una audiencia privada de los alcances de la sentencia incluyendo a los compañeros de su colegio para que conozcan sus derechos, cosa que sí estimo que es inédita, creo que ninguna otra entidad del país ha ocurrido algo así y ahí debe de reconocerse la labor del Poder Judicial en este sentido”, agregó el fiscal General. La sentencia se ha dictado en Primera Instancia judicial, por lo que la maestra tiene derecho de apelar e incluso de buscar el amparo de la justicia federal, sin embargo, tanto la fiscalía como las abogadas de la adolescente, prevén que la condena sea ratificada.