Veracruz

Solecito protesta en FGE: ¿dónde están los 60 cuerpos que la fiscalía ya entregó?

Lucía Díaz, vocera del Solecito, fustigó que las desapariciones continúan a lo largo y ancho de la entidad
miércoles, 13 de enero de 2021

XALAPA, Ver. (apro).- Familiares de desaparecidos de los municipios de Veracruz, Boca del Río, Cardel y Xalapa se plantaron afuera de la Fiscalía General del Estado para reprochar que la fiscal Verónica Hernández no los quiso recibir ni hacer mesas de trabajo en todo el 2020.

Los manifestantes aseguraron que sus carpetas de investigación, diligencias para la búsqueda de sus seres queridos, así como la identificación de cuerpos en fosas clandestinas, continúa completamente parada.

“La última vez que vimos a la fiscal fue cuando entró (septiembre del 2019). De ahí, no nos ha podido o querido recibir. Siempre nos manda a sus segundos y terceros de a bordo, los cuales no saben nada; tenemos cientos de carpetas paradas, búsqueda de desaparecidos, cuya hoja base no trae ni el ADN de los padres del joven que se está buscando. El año que se fue no hicieron nada”, reprochó Rosalía Castro, quien busca a su hijo Roberto Carlos Casso, desaparecido junto con su novia en diciembre del 2011.

En las Mesas de Coordinación para la Construcción de la Paz realizadas por el gobernador Cuitláhuac García, autoridades de la Fiscalía, Secretaría de Seguridad Pública, alcaldes y en donde participan de invitados mandos militares y de la Marina, se ha informado que 60 cuerpos hallados en fosas fueron identificados y entregados a sus seres queridos, como parte de los avances de la Fiscalía Especializada para la Búsqueda de Personas No Localizadas.

“¿No sabemos dónde estén esos 60 cuerpos que dice la Fiscalía que ya entregó? Nos apelan que la secrecía y todo, pero que no nos digan a todas, con que notifiquen a las distintas líderes de colectivos y ya, se puede evaluar si están avanzando o no. Al menos en el Colectivo Solecito no hemos visto avances”, comentó Castro.

Con cartulinas de “urge revisión de carpetas”, “queremos respuestas, no excusas”, “la lucha por un hijo no termina nunca”, “los desaparecidos nos faltan a todos”, madres, hermanos y cónyuges agremiados al Colectivo Solecito reprocharon que la actual administración de Cuitláhuac García Jiménez ya empieza a dar preferencia a otros colectivos de desaparecidos o solo a casos de desaparición reciente, del 2019 en adelante.

Lucía Díaz, vocera del Solecito y quien desde el 28 de julio del 2013 busca a su hijo, Guillermo Lagunes Díaz, secuestrado en su domicilio del fraccionamiento Reforma del Puerto de Veracruz, fustigó que las desapariciones continúan a lo largo y ancho de la entidad, con una falsa depuración de los cuerpos policíacos, quienes solo son rotados de región en región, cuando se ven involucrados en desapariciones.

Una funcionaria de la Fiscalía, traje sastre color verde, cubrebocas guinda, sale a recibir a los manifestantes a la puerta del inmueble que procura justicia: “¿Gusta pasar una comisión de cinco personas representativas de cada región?, pero la titular de la fiscalía, híjole (sic), no está.

Lucia Díaz reprocha: “Nunca está esa señora, la fiscal; yo vine la semana pasada, no estaba. El año pasado tampoco estuvo para nosotras. Venimos hoy medio centenar de víctimas y tampoco está”.

La funcionaria de FGE se sonroja, el color de la mitad de sus pómulos descubiertos y la frente se ponen en el mismo tono que su cubrebocas: “La fiscal se reunió con algunos colectivos al cierre de fin de año, se les hizo extensiva la invitación”.

Entre Rosalía Castro y Lucía Díaz vuelven a poner en aprietos a la servidora pública: “Con nosotros no fue, solo se reunió con algunos colectivos. Tenemos desaparecidos en fosas de Arbolillo, La Guapota (Ursulo Galván) y ni se diga Colinas de Santa Fe y no se nos requirió.

Dialogo tenso entre activistas y funcionaria. Mientras tanto, policías ministeriales con rifle de asalto descansando en el torso se ponen en la entrada principal de la Fiscalía: “Mira a estos cabrones, nos tienen miedo, no vayamos a pegar un portazo”, suelta una señora, quien ríe divertida por la peculiar escena: Casi diez policías estatales y ministeriales cuidando el inmueble fiscal de una improbable agresión de medio centenar de mujeres.

Corriendo por las escalinatas baja apresurado el vocero de la fiscalía, Jair García, con impecable traje de color gris que combina a la perfección con sus canas. Toma media docena de fotografías de las activistas con su celular e inmediatamente las reenvía por WhatsApp a sus superiores. Cumplida su labor, regresa a su oficina a guarecerse del frente frio número 26, cuyo termostato marca 12 grados en la gélida capital del estado.

“No pedimos mucho, solo un plan de trabajo para este 2021. Queremos que se haga una base de datos y que todas las carpetas de investigación tengan como mínimo el ADN de padres o hijos de los desaparecidos. Pero no se les ve ganas de avanzar, hay cuerpos ya identificados desde el 2017 que no se han podido entregar a sus deudos, en algunos casos es necedad del familiar que exigen el 100 por ciento del cuerpo. Cosa que tenemos que entender que en muchos casos no va a poder ser; pero en otra es traba burocrática de la Fiscalía”, indicó Rosalía Castro.

Presente en la manifestación se encuentra Griselda Barradas, madre del Agente del Ministerio Público, Pedro Huesca Barradas, “levantado” en abril del 2013 por policías estatales de Veracruz y custodiados por sicarios del Cártel de Jalisco Nueva Generación.

El cuerpo -casi completo- de Huesca Barradas fue identificado en enero del 2017 en el cementerio clandestino de Colinas de Santa Fe en el Puerto de Veracruz, un camposanto utilizado por Zetas, sicarios del CJNG, pero también por policías estatales para “desaparecer a sus víctimas”. En ese holocausto veracruzano fueron hallados más de 300 cráneos y 27 mil fragmentos de restos óseos.     

Lucía Díaz lamenta que el catálogo de falsas promesas del gobierno federal y local -ambos gobiernos de la Cuarta Transformación- se quedó esperando la llamada del subsecretario de Gobernación y Derechos Humanos, Alejandro Encinas, quien fue instruido -en una mañanera llevada a cabo en marzo del 2019- por el presidente Andrés Manuel López Obrador, a atender de forma personal la desaparición de Guillermo Lagunes -hijo de Díaz-.

Esa petición especial de López Obrador llegó por una pregunta desarrollada por un periodista extranjero de la BBC: “Vamos para dos años ya. Y aún sigo esperando la llamada de Encinas”, señala la vocera del Solecito.

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