El Bronco

Entrevista con Proceso: “Me equivoqué”, dice El Bronco por su fallida campaña presidencial

Con baja popularidad, este domingo 3 de octubre El Bronco dejará de ser gobernador de Nuevo León y, entrevista, acepta que se equivocó al lanzarse como candidato presidencial.
viernes, 1 de octubre de 2021

MONTERREY, N.L. (apro).- Cuando está por terminar su mandato como gobernador, Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón hace un acto de expiación y reconoce que se equivocó al irse a la campaña para la Presidencia de la República, en el 2018.

Lo que lamenta es la oportunidad, dice en entrevista con proceso.com.mx, pues ahora ve que no fue el tiempo preciso para buscar que México volteara a ver la figura independiente y se emanciparan los partidos. Asegura que lo volvería a hacer, pero elegiría un tiempo mejor.

“Como decimos en el rancho: me equivoqué, sí. El momento a lo mejor no era el adecuado, pero lo hice. Cargo la cruz, esa, y debo sostenerla. Fue una equivocación, pero por el momento. Pero no me arrepiento. Soy atrevido y seré temerario siempre”, dice.

El domingo 3 de octubre dejará el cargo y sabe que se va con baja popularidad, aunque él dice que todavía en calles de Monterrey la gente lo busca para saludarlo. Incluso, cuando sale del país asegura que la gente lo ve como “rock star” y se quiere sacar la selfie con él, porque aún cuenta con una robusta cuota de simpatías.

Y enfatiza que si su mandato termina sin lustre es porque no le pagó dinero a los medios de comunicación para que resaltaran su imagen.

Cifras encontradas

El lunes 27 de septiembre, El Bronco presentó su sexto y último informe de gobierno a los diputados locales. Desde la tribuna hizo una exposición de logros con un largo video de más de una hora, en la que sus funcionarios enumeraron avances en el estado.

Por acuerdo de las bancadas, únicamente la presidenta del Congreso, la priista Ivonne Álvarez, contestaría al mandatario el reporte que presentó sobre el estado que guarda la entidad. Ella, como candidata tricolor fue derrotada por El Bronco en las elecciones gubernamentales del 2015 y, simbólicamente, en esta exposición ante los legisladores, se encargó de saldar algunas cuentas que le quedaron pendientes.

Los cuestionamientos de Álvarez fueron duros. Al presentar estadísticas adversas le mencionó que, como el primer gobernador sin partido en la historia moderna de México, su mandato fue un fracaso. Y, además, le echó en cara que fue un enemigo del Congreso local al emitir la cifra récord de 79 vetos a leyes promulgadas.

“En general, hay esperanza en que los problemas comunes se resuelvan de manera integral, consensuada y con miras de largo plazo. Tenemos claro que Nuevo León ya no aguanta otros seis años de estancamiento, improvisación y retrocesos”, le dijo.

La priista le cargó la mano en el tema de seguridad: recordó que al inició su gestión hubo 452 homicidios dolosos y, en este año, hasta agosto, la cifra es 797, por lo que la tendencia indica que cerrará en 2021 con más de mil.

En robos de auto, inició el mandato con 552 al año, y hasta agosto de este van 537, por lo que se anticipa un mal cierre en ese rubro. En violencia familiar Nuevo León está reprobado, pues siete de cada 10 delitos son contra mujeres, con 35 feminicidios en este año. En agosto hubo mil 981 denuncias de violencia familiar, equivalentes a 64 por día o 2.6 por hora.

En delitos sexuales, de enero a septiembre del año pasado, se registraron 957 y, en este año, en el mismo lapso, en el 2021, hay mil 110.

En su mandato, olvidó de nombrar a titular de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de Nuevo León, responsabilidad que le correspondía directamente.

Prometió que la policía estatal Fuerza Civil, al final de su mandato, tendría 7 mil 500 elementos. Pero inició con 3 mil 500 y tiene 5 mil 600, por lo que se quedó corto por mil 900.

En movilidad también falló. El Bronco arrancó con 5 mil 500 unidades de transporte público en la calle y hoy circulan alrededor de 2 mil 750 camiones, un 50% menos. Y tardó cinco años en concluir la Línea 3 del Metro que opera con vagones de segunda mano. El sistema es inseguro, sentenció la diputada, a nombre de toda la legislatura.

Y siguió atizando al gobernador. No hubo salto de calidad en educación. En tiempos de covid-19 ha fallado el regreso a clases híbrido y el estado fue omiso para preparar las aulas.

Falló también la atención al medio ambiente, pues Nuevo León es la ciudad más contaminada de América Latina. Y no se concertó el prometido internet para todo el estado. Y así siguió toda la exposición en la que le dieron al mandatario una repasada de lo peor de su gestión.

Deuda y Topo Chico

Entrevistado antes del informe, Rodríguez Calderón señala que dejó el estado mejor que como lo recibió pues, por ejemplo, la deuda se redujo y que el tesorero Carlos Garza, que inició con él y seguirá con el mandatario sucesor, Samuel García, tendrá mayor margen para maniobrar.

Su antecesor, el priista Rodrigo Medina (2009-2015) le legó una deuda cercana a los 80 mil millones de pesos y un déficit financiero de 10 mil millones, lo que le dio un margen reducido para hacer crecer la infraestructura. Afirma que él dejará una deuda mayor, de 89 mil millones, a causa de necesarios compromisos adquiridos, aunque bajó el déficit a 2 mil millones de pesos.

En pobreza extrema, dice que Nuevo León es el estado que más disminuyó en ese rubro durante su sexenio. En una entidad con casi 5 millones de habitantes, entró con un 5% de gente pobre y se irá con 1.5%, según sus cuentas.

Reconoce que desde que inició la pandemia de covid-19, en marzo del 2020, hasta ahora, la pobreza tuvo un aumento de un 4%, aunque confía en que volverá a bajar porque ya fueron recuperados los 85 mil empleos que se perdieron en este año y medio, a causa de los cierres orillados por la cuarentena.

Afirma que mejoró el Sistema de Salud, con la construcción de 13 hospitales nuevos y la renovación de los que ya había. La inversión en el sexenio fue de 5 mil millones de pesos en este sector.

En la zona rural, dice que le faltó llevar más industria para emplear a la gente que reside en esos municipios, pero señala que las empresas encontraban que no había suficiente mano de obra allá, porque la metrópoli creció.

Construyó 11 preparatorias militarizadas y mil 600 salones de clases, para que ya no sean empleadas aulas móviles.

Al hacer un recuento de sus logros, dice que la ciudadanía no se enteró en su justa medida de lo que hizo debido a que no realizó convenios publicitarios con los medios de comunicación.

“No brilló porque no le pagué a los medios. No puse un panorámicos, no puse un spot de radio. Hicimos campañas por la pandemia, por el uso del agua. No hubo (para que el gobernador luciera), nada de eso, no me gusta. Prefiero Facebook, que es gratis”, dice en referencia a los ahorros que, afirma, obtuvo al quitarle dádivas a la prensa.

Rodríguez Calderón menciona que el punto más difícil de su mandato fue el asesinato de 49 internos en el Penal del Topo Chico, ocurrida entre la noche del 10 de febrero y la madrugada del 11 del 2016. La pugna interna entre bandas leales a capos de Los Zetas dio pie a la desaparición de la penitenciaría, para convertirla en un parque público.

Después de eso fue inaugurado el nuevo Penal de Apodaca 2, que dice que es de primer mundo y que tuvo un costo de mil 200 millones de pesos.

Se le recuerda a Jaime que inició muy enjundioso en el combate contra la corrupción. En la espectacular Operación Tornado del 2016, imputó a más de 20 integrantes de la pasada administración estatal. Incluso metió a la cárcel a Rodrigo Medina durante unas horas, aunque salió libre por un amparo. Al final, todo el tinglado se vino abajo y el maxiproceso también se diluyó. El Bronco culpa del fracaso de la operación a los jueces.

“Parece (fracaso) porque no actuaron los jueces. Rodrigo todavía tiene orden de aprehensión y está amparado. En este país compras un amparo en un Oxxo. El sistema judicial manipulado es increíble. Nosotros probamos, y un juez local giró orden de aprehensión y lo llevamos a juicio”, dice.

Señala que el combate a la deshonestidad en la función de gobierno fue duramente afectado debido a que los diputados locales crearon el Sistema Estatal Anticorrupción mediante el cual ellos, y no el gobernador, elegirían al encargado de combatir estos delitos, lo que terminó convirtiéndose en una designación partidista.

La candidatura presidencial

Aunque se ve cansado por el ejercicio del gobierno que, asegura, que pasó veloz, Rodríguez Calderón se dice satisfecho. Sabe que otro de los momentos que más recuerda la ciudadanía de su sexenio es su partida a la candidatura presidencial.

El Bronco tuvo una campaña fallida y quedó en último lugar en la contienda en 2018. Lo que más se recuerda de su participación en ese proceso fue su propuesta de mocharle la mano, literalmente, a los ladrones. Al regresar enfrentó el repudio popular. La gente que lo vitoreaba, lo abucheó en sus primeras apariciones públicas después de la elección.

Pero, además, regresó con un enorme embrollo legal que lo puso al borde del desafuero. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación lo encontró culpable de haber desviado recursos estatales como trabajadores, para que recolectaran firmas de respaldo. En el entramado estaba involucrado quien fuera su secretario general de Gobierno, Manuel González, mandatario interino, que habría participado en la organización del ilícito.

El órgano jurisdiccional encomendó al Congreso local que impusiera la sanción, pero el PAN y el PRI determinaron salvar a El Bronco, pues eligieron un camino equivocado para sancionarlo, lo que provocó que, mediante amparo, se ordenara la reposición del proceso, que los diputados, que ya se fueron en la pasada legislatura, dejaron en la congeladora.

Ahora, Rodríguez dice que de ese caso ya todo está dicho, y que no le probaron nada. Pero insiste en señalar que su aventura electoral por la Presidencia de México no fue animada por la soberbia, pues el poder como mandatario ni la popularidad que obtuvo al llegar, lo hicieron perder el piso.

“Fui a intentarlo. Perdí y no se cayó Nuevo León. Regresé y aquí estoy parado en el piso. En la campaña presidencial lo dije: gracias a que me le enfrenté a Andrés Manuel y los otros, hoy Nuevo león es diferente. Tomé el riesgo. Estoy pagando las consecuencias. Los gobernantes tomamos decisiones. Yo tomé una decisión, equivocada, si quieres, no desde mi punto de vista, que me quitó simpatías, pero salgo a la calle y la gente me saluda todavía”, dice.

En la elección Rodríguez Calderón terminó en cuarto y último lugar. Tuvo 2 millones 961 mil votos, contra 30 millones 113 mil del ganador, Andrés Manuel López Obrador.

Terminada la campaña, ahora dice que respeta a López Obrador aunque siente que el centralismo que lleva como presidente daña al país, pues desdeña a los demás estados. En el caso de Nuevo León, antes de rendir protesta, López Obrador dijo que daría recursos para la Línea 3 del Metro, de la Presa Libertad y el Parque del Topo Chico. “Amor con amor se paga”, dijo en una visita a Nuevo León. Pero luego, los recursos comprometidos se esfumaron.

“Después de que dijo amor con amor se paga, le fue bajando y luego fue amorcito con amorcito se paga. Y al final quedamos como el novio ilusionado, pero no comprometido. El Centro siempre es así y Andrés Manuel privilegia el sur y sureste del país y la Ciudad de México. A lo mejor cree que a Nuevo León no le falta nada, cuando el estado sostiene mucho la Federación”, dice.

Niega que su desempeño en el gobierno, bueno o malo, haya afectado las candidaturas independientes. Y, al ir más allá, dice que el independentismo de la política que impulsó fue, en verdad, cuestión de individualidad para que el ciudadano se emancipe de los partidos.

“No era un movimiento, era independencia. Si no hay un atrevido como yo, no vuelve a pasar esto. La gente vota por quien lo convence, votaron por Andrés Manuel, no por Morena, y te aseguro que él va a bajar su simpatía en un 50%, le va a pasar lo mismo que a mí, aún siendo presidente (…) No es un movimiento, es el individualismo puro que yo quiero, que tú ciudadano, tomes decisiones por ti mismo”, explica.

Dice que al terminar el mandato recorrerá el país y llevará su mensaje independiente. Mientras descansa en el viaje, intercambiará experiencias en otros estados. Insiste que no buscará protagonismo, para no generarle problemas al nuevo gobernador de Movimiento Ciudadano, Samuel García.

Luego de presentar su sexto y último informe, en el exterior del Congreso, El Bronco se reunió con reporteros. Le preguntaron ahí si su gobierno fue un éxito o un fracaso y respondió: “No sé, no soy yo quien lo va a calificar”.

 

Comentarios