Colima

Vapulean a Peralta Sánchez en su último informe de gobierno; él presume "logros"

Según Peralta, ser gobernador del estado es “el más grande honor que cualquier hijo o hija de estas tierras pueda tener”, y cree que todo gobernador o gobernadora desearía cumplir todos sus proyectos y concluir con satisfacción la obra comprometida.
viernes, 1 de octubre de 2021

COLIMA, Col. (apro).- Vapuleado por la mayoría de representantes populares, quienes le reprocharon los altos niveles de inseguridad y el desastre financiero en el que deja hundido al estado, el gobernador José Ignacio Peralta Sánchez optó por no responder de manera directa a los señalamientos y dedicó la mayor parte del tiempo a hablar de sus “logros”, durante su sexto y último informe de Gobierno rendido esta noche ante la recién instalada LX Legislatura local. 

En la sesión, integrantes de la bancada de Morena mostraron pancartas con frases como “Nos entregan un informe de un gobierno en quiebra”, “Servirse de un cargo para enriquecerse es criminal y abominable” y “No vivimos ni felices ni seguros”, esta última en alusión a la principal promesa de campaña realizada hace seis años por Peralta.

En representación de Nueva Alianza Colima, Myriam Gudiño Espíndola destacó la inestabilidad social, ingobernabilidad, incertidumbre financiera e inseguridad que ha caracterizado los últimos meses del gobierno del priista.

Lo anterior, dijo, derivó de malas decisiones de la administración estatal que concluirá el próximo 31 de octubre, cuyas consecuencias son padecidas por los trabajadores a quienes se les ha afectado en el pago de sus salarios, los sectores vulnerables y la sociedad en general.

La legisladora Glenda Yazmín Ochoa, de Movimiento Ciudadano, dijo al mandatario que en la percepción de los colimenses sobre su gobierno se encuentran la violencia apoderada de las calles, el incremento de ésta y el desempleo, la deserción escolar y el colapso del sistema de salud.

A su vez, la diputada Kathia Zared Castillo Hernández, del Partido Encuentro Social, expresó a Peralta que habrá de ser recordado como “el peor gobernador que haya tenido Colima” y calificó su gestión como “mediocre, gris e insensible”, a la vez que le advirtió que a los legisladores “no nos temblará la mano para fincarle las responsabilidades correspondientes”.

Esto último también fue refrendado por el diputado panista Crispín Guerra Cárdenas, quien aseguró: “vamos a ser muy duros” en la fiscalización de todos los aspectos en los que existan dudas, tanto con el gobierno saliente como con el entrante.

Guerra dijo al gobernador que, aunque hayan disminuido los recursos federales, “eso no lo libra ni lo exime de su responsabilidad al frente del gobierno estatal”.

El coordinador de la fracción del PRI, Héctor Magaña Lara, justificó la labor del gobierno de José Ignacio Peralta, al reivindicar las inversiones en seguridad, la atención de la emergencia sanitaria y las acciones de impulso a la economía, pero aclaró que la legislatura no será comparsa ni solapará las acciones de nadie.

Expresó su solidaridad con los trabajadores que durante los últimos dos meses han vivido en la incertidumbre salarial y con la Universidad de Colima a la que el gobierno estatal le adeuda 264 millones pesos, por lo que el priista pidió al mandatario que en el último mes que le queda en el cargo agote las instancias para pagar los adeudos a trabajadores y a la casa de estudios.

En su intervención, la coordinadora de la fracción de Morena, Viridiana Valencia Vargas, reprochó a Peralta que a él “nunca le importaron los colimenses, fue indolente”, pues “la mayor parte de su gobierno no estuvo en Colima”, y soltó: “por fortuna, ya se va”.

Recordó que cuando llegó al puesto, Peralta culpó a su antecesor, Mario Anguiano Moreno, de haberle heredado un desastre financiero, pero seis años después “vemos que superó a su maestro y generó la peor crisis que se recuerde en el estado”.

De acuerdo con Valencia, son falsos los argumentos que ha expresado el gobernador en el sentido de que disminuyeron los recursos federales, pues según las propias cuentas públicas y los presupuestos, “los ingresos nunca fueron inferiores a lo proyectado”, pero mientras Peralta recibió un estado con una deuda de 3 mil 830 millones de pesos, lo entregará con pasivos por 6 mil 049 millones de pesos.

En su breve mensaje de menos de media hora, después de entregar su informe, José Ignacio Peralta hizo un recuento de logros durante su administración, así como la recuperación de empleos en Colima después de la pandemia, la disminución de la pobreza extrema y la manera como se atendió la emergencia sanitaria de covid-19.

Destinó la última parte para exponer sus argumentos sobre la situación económica en la que deja al estado, e insistió que inició su gobierno en “la peor crisis financiera de la historia, una crisis que aún no hemos logrado superar, a pesar de los esfuerzos”.

Expuso que en su gobierno no se crearon nuevos impuestos ni aumentaron los existentes, además de que se mantuvo el subsidio a la tenencia vehicular.

Justificó: “La disminución de los recursos del estado en 2019 y la contingencia por la pandemia en 2020 profundizaron la adversidad financiera; lo anterior se conjunta con la reducción de recursos extraordinarios por la modificación de las reglas aplicables al Ramo 23 y la aplicación de la Ley de Disciplina Financiera principalmente en lo que se refiere a la liquidación de los créditos de corto plazo”.

Peralta añadió: “Aun con este escenario tan negativo, hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance para hacer frente a la situación, se tocaron todas las puertas y fueron exploradas todas las opciones”.

Asimismo, reconoció que hasta la fecha se siguen enfrentando “retos considerables, expresados en la falta de liquidez para satisfacer los ingresos de los trabajadores y cubrir nuestras obligaciones esenciales, como las aportaciones correspondientes a la Universidad de Colima”.

No obstante, aceptó que “con el respaldo del gobierno federal, por instrucciones del presidente de México, en coordinación con la gobernadora electa, nos ha permitido avanzar en la resolución de las obligaciones más apremiantes, principalmente el pago de la nómina”.

De igual manera, refirió que el gobierno se encuentra “frente a un problema sistémico y estructural que requiere una profunda reflexión nacional para adecuar el modelo de distribución de los recursos públicos, lo que es necesario para evitar mayores afectaciones en las finanzas públicas en los tres órdenes de gobierno”.

Según Peralta, ser gobernador del estado es “el más grande honor que cualquier hijo o hija de estas tierras pueda tener”, y cree que todo gobernador o gobernadora desearía cumplir todos sus proyectos y concluir con satisfacción la obra comprometida.

Sin embargo, precisó, “los resultados deben ser juzgados de acuerdo con las circunstancias”, pues “en mi gobierno enfrenté una combinación de factores adversos: recibí finanzas quebradas que debieron ser reconstituidas; enfrentamos la peor crisis de inseguridad de la historia moderna con profundos efectos en la vida colimense; brotó la pandemia, con efectos adversos no sólo hacia la esperanza de vida, sino hacia el desarrollo económico y estabilidad financiera”.

Subrayó que aun frente a todas las dificultades, trabajó sin descanso para obtener resultados satisfactorios manteniendo la gobernabilidad y la estabilidad.

“Por supuesto, nadie hubiera querido caer en una grave crisis de liquidez que afectara los ingresos de burócratas, personal de confianza, maestros, jubilados y pensionados y funcionarios en general; si ocurrió así fue por razones estructurales superiores a los mejores esfuerzos sin que mediara voluntad personal al respecto; sepan ustedes que no descansé ni un solo día por tener un mejor Colima… los retos no terminan y la próxima administración los seguirá enfrentando”.


 

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