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El presidente cambia su postura sobre testigos colaboradores, pero insiste en que no se abuse

López Obrador cuestionó que la Fiscalía General de la República "se está tardando" en el desahogo de diferentes casos de corrupción.
miércoles, 11 de noviembre de 2020

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente Andrés Manuel López Obrador cambió hoy su postura respecto al ofrecimiento de testigos colaboradores, particularmente en el caso de Emilio Zebadúa, el presunto operador del desfalco millonario en el gabinete social del sexenio pasado.

La semana pasada descalificó la oferta de Zebadúa por considerar que ya estaba todo muy bien investigado, pero hoy pidió confiar en la Fiscalía General de la República (FGR) y abundó en sus expresiones de reconocimiento al fiscal Alejandro Gertz Manero, aunque sí, criticó, “se está tardando” en el desahogo de los diferentes casos.

“Quisiera yo, pero entiendo que no es posible a veces, que se avanzara más rápido. Ahora sí que justicia pronta y expedita. Porque se están tardando, pero le tengo confianza al fiscal”, dijo.

El presidente expuso que la elaboración de averiguaciones previas es lenta por los recursos que se presentan ante los jueces; ha pasado el tiempo pero se dijo confiado en que, así sea tarde, la justicia llegue.

En su conferencia de prensa matutina, López Obrador repasó diferentes casos de procesos abiertos contra expresidentes y presidentes en funciones, aludiendo en particular el caso del Perú, que en días pasados destituyó por la vía parlamentaria a Martín Vizcarra, mientras que en México no pasaba nada.

Ejemplificó con el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, al que atribuyó el peor saqueo del país y también la simulación en procesos anticorrupción, asegurando que metía a la cárcel a un dirigente sindical o a un banquero, pero el propio Salinas podía ser más corrupto.

Una vez más garantizó y llamó a no hacer juicios sumarios, a evitar las venganzas, los delitos y pruebas fabricadas, y a actuar siempre conforme a la ley.

Agregó:

“Lo que se está produciendo es algo, por un lado, normal. Porque hay libertades como nunca, y se están dando estas facilidades para aminorar las penas, pero al mismo tiempo es un espectáculo desagradable y hasta canallesco, es acusación de unos contra otros, se está cumpliendo aquello de que si se reparte mal el botín hay motín.

“Entonces hay acusaciones entre la misma banda, pero bueno, ni modo, así es esto. Confiemos nada más en que la FGR haga bien su trabajo, que no se detenga, no se limite y que se aplique la ley”.

Finalmente, el mandatario consideró que es bueno el criterio de oportunidad, aunque dijo que no debe abusarse de su empleo, porque así es posible contar con más información sobre las órdenes, las complicidades y componendas, destacando esta vez el caso de Emilio Zebadúa:

“En el caso de la Estafa Maestra, uno de los declarantes era el oficial mayor de la secretaría que dirigía la licenciada Rosario Robles ¡Imagínense! su secretario de finanzas, o el oficial mayor…”.

La referencia es a que Zebadúa fue oficial mayor de la Secretaría de Desarrollo Social, y luego de la de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, cuando Rosario Robles ocupó la titularidad de esas dependencias y en el periodo en el que se realizaron las triangulaciones de fondos por el orden de 4 mil millones de pesos.

“Y que también no se abuse del mecanismo de testigos protegidos. No es que: ‘A ver, yo declaro, ya hablé y quedo libre, limpio’, como si me hubiese yo bañado con jabón del maestro… No es jabón, ¿qué es el Maestro Limpio? Desinfectante. Ya quedé limpio, limpio, limpio, y además con bienes.

“A ver, hay una disminución de las penas, o no vas a ir a la cárcel, vas a ser enjuiciado en tu casa, ahí vas a estar y vas a tener que ir a firmar, vas a tener que presentarte cada semana o cada 15 días, pero lo que te robaste o lo que tú recibiste eso tiene que regresar al erario”, insistió.

El mandatario se refirió también a la oferta de información que hizo Javier Duarte, el exgobernador de Veracruz, por el caso de la planta Etileno XXI, un negocio del gobierno de esa entidad, Pemex y la trasnacional brasileña Odebrecht con su socio mexicano, Idesa.

Ese otro caso fue referido por el mandatario como la posibilidad de conocer lo que ocurrió por el exgobernador de Veracruz, que ahora acusa a “sus compañeros de partido”.