El juego perverso de la elección de consejeros

viernes, 5 de noviembre de 2010

MÉXICO, D.F., 5 de noviembre (apro).- ¿Cuál es el juego de Josefina Vázquez Mota, coordinadora del PAN y presidenta de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, en el proceso para elegir a tres nuevos consejeros del IFE?
    La diputada panista se ha dedicado a promover reuniones “bilaterales”, en lugar de buscar acuerdos de consenso con el PRI y el PRD o, incluso, con las demás fuerzas políticas que permitan encontrar una salida a lo que ya se anuncia como la próxima crisis política del 2012 por la conformación del IFE.
    Vázquez Mota ¿actúa como precandidata de su partido a la elección presidencial? o ¿cómo verdadera cabeza de Cámara que busca consensos en bien del país o en bien de su partido?
    El PRI pretende dos de las tres posiciones que quedaron vacantes en el IFE. Los nuevos consejeros serán parte de lo nueve funcionarios electorales que organizarán la elección presidencial de 2012.
    Si resulta crucial para la vida democrática del país la elección de los consejeros; si de la forma en que se designen recobrará o cavará su tumba la credibilidad del IFE, ¿por qué el PRI se empecina en tratar de imponer dos lugares en lugar de uno? ¿Por qué se quiere agandallar, ¿por qué al PAN le ofrece su respaldo incondicional a su candidato, a cambio de su apoyo a dos posiciones; ¿por qué? el PRI da la media vuelta y ofrece lo mismo al PRD a cambio de traicionar al PAN.
    En 2003, el PRD fue excluido de las negociaciones por su inamovible actitud de imponer al exconsejero Jesús Cantú. Incluso, el entonces coordinador del PRD, Pablo Gómez estuvo a cuatro votos de ser destituido por sus compañeros. Dee ese gran error del PRD, se abrió la puerta a la “transacción” PRI y PAN para imponer sus consejeros que, por cierto, no estuvieron a la altura de una elección presidencial, que no se atrevieron a transparentar los resultados electorales de 2006.
    Si ya se vivió esa amarga experiencia ¿por qué? el PRD,  encabezado entonces por Javier González Garza,  permitió en la Legislatura 2006-2009 que entrara al IFE Leonardo Valdez Zurita, de quien hoy reniegan.
    Si tan importante es la elección de los nueve consejeros que habrán de organizar la elección presidencial de 2012, ¿por qué? el PRD “negoció” esa posición, por lo menos así lo denunció en su momento la entonces diputada Valentina Batres?
    Hoy que el PRD es tercera fuerza en la Cámara ¿por qué?’ confía en el PAN, en que éste no cederá a los encantos del PRI. ¿Por qué? lucha por una posición en el IFE, con base en su alianza con el PAN.
    Acaso el PRD desconoce que Felipe Calderón Hinojosa “vetó” al candidato de los diputados panistas, que éstos no se atreven a sostener su posición ante “el Presidente de la República” y se achican con las primeras llamadas por teléfono; acaso no saben que Calderón “vetó” a la propuesta que hizo el ala moderada de ese partido, a Ciro Murayama, para querer imponer a Jacinto Silva, un magistrado electoral proclive al PAN, filopanista que ha incluso protegido corruptelas de gobiernos panistas en Jalisco.
    Cómo es que el PRD confía en el PAN, si Vázquez Mota, la de la sonrisa permanente, tampoco es clara ni siquiera en sus declaraciones ante la prensa, y no es capaz de defender las propuestas de sus legisladores.
    Vázquez Mota dice a los perredistas: “esta bien Emilio Alvarez Icaza como consejero, en principio el PAN no lo vería mal pero el único problema es que estuvo a favor del aborto”. ¿Creen acaso los perredistas que en el PAN los criterios moralinos no pesan?
    Pero, además, permitiría el PAN que Álvarez Icaza transite cuando sabe, como muchos políticos, que la ascendencia y vínculo de éste con los consejeros Alfredo Figueroa y Leonardo Valdez es tal que podrían llegar a hacer alianzas en el IFE. ¿Esto le conviene al PAN?, ¿le conviene al PRI? Por supuesto que no, entonces, porqué la confianza del PRD en la panista.
    Y por si algo falta a la enmarañada elección de los nuevos consejeros, Calderón introdujo otro elemento que a todos  hace reflexionar: la participación de Roberto Gil Zuarth en la negociación, el diputado que también busca la dirigencia presidencial de su partido y quien es considerado “el candidato oficial”, “el candidato de Calderón”.
    El problema que hoy se enfrenta en la elección tiene un origen: el reparto de cuotas entre partidos, los pleitos internos de los propios partidos, las diferencias entre los distintos grupos políticos, las actitudes aliancistas de una corriente del PRD con el grupo en el poder. A lo largo de cuatro años se eligieron a seis nuevos consejeros. El PRD descuidó esos nombramientos debido a la ambición de la corriente que hoy encabeza la dirigencia nacional.
    Hoy eso ya no se puede revertir pero…se podría recomponer con Emlio Álvarez Icaza como nuevo consejero. Pero si al gobierno federal le ha costado cuatro años minar la fuerza del PRD, ¿cree el resto de los perredistas que lo dejará pasar para perder todo en una votación? La respuesta es no, de ahí el interés de Calderón por llamar a un nuevo negociador, Gil Zuarth, de ahí el veto de Calderón a Ciro Murayama, de ahí su deseo de imponer a Jacinto Silva.
    Del lado del PRI este ya perdió dos espacios en el IFE, por eso pretende imponer a dos candidatos. La diputación mexiquense, que respalda a Enrique Peña Nieto como su candidato presidencial, sostiene, que esta elección es para ellos “de vida o muerte”. Quieren dominar el IFE, el Registro Federal Electoral y también el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
    La diferencia entre el PRI y el PAN, entre el PRI y el PRD, es que los tricolores, aunque sean de grupos políticos distintos, aunque diferentes políticos, como Peña Nieto y Beltrones Rivera o Beatriz Paredes, busquen cada uno ser el candidato presidencial, se pueden poner de acuerdo.
    Saben aliarse porque saben que ahí radica su fuerza. Lo importante para ellos es recuperar la presidencia de la república, mientras que en el PRD y en el PAN, los desencuentros entre las distintas fuerzas políticas hace que se den zancadillas entre ellos mismos.
    Por eso es difícil pensar que PAN y PRD se impondrán al PRI y lograrán que cada uno de los tres elija a un consejero. El PRI tiene todos los elementos para imponerse, la elección esta contaminada por otros elementos que el PRI sabrá usar a su favor.
    El problema serán las consecuencias: de nuevo un IFE sin legitimidad, débil, sin respeto. Y con ello, un proceso electoral presidencial del 2012 que se antoja complicado, incluso, que puede llevar a una nueva crisis política institucional. Y como dice Jesús Zambrano: de mayores dimensiones de la crisis de 2006. Y todo por una silla presidencial, y todo por el poder tras el poder en donde lo que menos importa es el país y sus ciudadanos.
    Por el bien de todos es mejor que se logren nombramientos por consenso, futuros consejeros sin filias ni fobias y en donde cada uno de los tres partidos mayoritarios proponga uno, por lo menos se podría intentar un nuevo camino por la vía del equilibrio político.


mjcervantes@proceso.com.mx

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