Calderón, violador impune

lunes, 26 de julio de 2010

MÉXICO, D.F., 26 de julio (apro).- Poco después del 2 de julio de 2006, cuando estaban en curso las gestiones de Carlos Salinas y Diego Fernández de Cevallos para impedir el recuento de votos del total de las casillas y evitar la nulidad de la sucia elección, le pregunté a Felipe Calderón si, en caso de ser declarado ganador, procedería desde el cargo de manera facciosa a favor del Partido Acción Nacional (PAN), como lo hizo Vicente Fox.

         Con el rostro endurecido por la pregunta, respondió con enfado no estar de acuerdo en que Fox intervino a su favor en el proceso electoral, pese a las vastas evidencias, y sobre su futuro proceder en el cargo, en esos días aún hipotético, recurrió a la ambigüedad: “Ya veremos”, gruñó.

         La intervención facciosa de Calderón en la vida interna del PAN ha sido ampliamente documentada, de manera particular en Proceso, y ha procedido de manera análoga en los procesos constitucionales, si bien en beneficio del priismo que le cobró así asumir el cargo que, a instancias de los dos personajes aludidos, le confirió el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

         Después de la contundente derrota en las elecciones de 2009, cuando el arreglo con el priismo terminó, Calderón exhibió sin inhibiciones su condición de jefe máximo del PAN y, junto con Manuel Camacho, condujo personalmente las alianzas con los perredistas, que experimentan una acelerada asimilación a la derecha.

         Pero Calderón se quiso pasar de listo y, habida cuenta de que ha entregado casi 17 mil millones de pesos a las televisoras, hizo transmitir varios mensajes de propaganda de su gobierno justo cuando estaban en curso campañas electorales en 14 estados, lo que contraviene no sólo la ley electoral, sino la misma Constitución que se comprometió a cumplir y hacer respetar.

         Al Instituto Federal Electoral (IFE), que a través de su Comisión de Quejas ya había dispuesto como medidas cautelares la suspensión de una campaña de promocionales triunfalistas del gobierno de Calderón en los estados con elecciones, no le quedó de otra a riesgo de seguir minando su credibilidad: Acreditó que Calderón violó el artículo 41 constitucional.

         Tan relevante es esta determinación del IFE, que por primera vez la aplica desde la reforma 2007-2007, que concitó la furia de Calderón y de su gobierno que, de inmediato, a través del PAN y del subsecretario Roberto Gil anunció que será combatida ante el TEPJF, porque implica –dijeron-- un ataque a la libertad de expresión y una “censura” a quien en realidad está violentando la ley suprema de la nación.

         En este episodio nadie actúa con inocencia, pero se pudo acreditar, desde la propia secretaría ejecutiva del IFE, la conducta violatoria de Calderón, a quien sin embargo no se le escamotea su derecho y obligación a informar a los ciudadanos y para ello hacer uso inclusive de la cadena nacional, pero no para hacer propaganda con el fin de influir en los procesos electorales.

         Hay que recordar lo que dispone el artículo 41 constitucional: “Durante el tiempo que comprendan las campañas electorales federales y locales y hasta la conclusión de la respectiva jornada comicial, deberá suspenderse la difusión en los medios de comunicación social de toda propaganda gubernamental, tanto de los poderes federales y estatales como de los municipios, órganos de gobierno del Distrito Federal, sus delegaciones y cualquier otro ente público.”

         Calderón lo que hizo, sólo en el caso de su mensaje en cadena nacional del 15 de junio, fue hacer propaganda de su “guerra” contra la delincuencia en el contexto de la matanza de 12 policías federales en Michoacán y, ante ello, el PRI, promovió una queja que, tras el análisis jurídico de la Secretaría Ejecutiva y la deliberación de los consejeros  del IFE, se concluyó en que Calderón violó la Constitución.

         Lo lamentable es que, pese a esa conducta, Calderón quedará impune porque la propia Constitución, en su artículo 108, establece que el titular del Ejecutivo sólo puede ser acusado durante su encargo por delitos graves de orden común y por traición a la patria.

         No puede descartarse que, en el mercadeo tan habitual de la justicia en el TEPJF, los magistrados decidan proteger, no sólo a Calderón, sino al presidencialismo más rancio, pero esta decisión del IFE demuestra que, si los consejeros del IFE tienen agallas, pueden ir contrarrestando su descrédito y evitar que, como todo parece indicar, la elección de 2012, sea un caos…

 

Apuntes

 

A más de dos meses de su secuestro, en su finca de Querétaro, circuló desde hoy lunes 26 una segunda fotografía de Fernández de Cevallos con el semanario Proceso en las manos, cuya portada de la edición 1751 del 23 de mayo está dedicada a él. En carta a su hijo Diego fechada el 10 de junio --de cuya autenticidad no hay duda, porque esa es su caligrafía--, el político y litigante dice que, en un mes de cautiverio, vive “un infierno” y apura a su familia a una negociación con sus captores: “No se trata de desmentir el monto que se atribuye a mi patrimonio. Eso es irrelevante.” Los secuestradores, hasta donde se sabe, mantienen su demanda de 50 millones de dólares. Calderón calla… Felicidades al individuo que despacha en Los Pinos: Seis millones más de pobres en su gestión…

 

delgado@proceso.com.mx