Seguridad, la improvisación

domingo, 22 de agosto de 2010

MÉXICO, D.F., 20 de agosto (apro).- Los constantes cambios del presidente Felipe Calderón en el Consejo de Seguridad Nacional (CSN) muestran que su “estrategia” contra el narcotráfico no ha sido más que un cúmulo de improvisaciones, en la que la que lo único definido es la utilización de los militares como arietes.

          El pasado jueves, Calderón cambió por tercera vez al secretario técnico del CSN, figura encargada de poner en práctica los acuerdos tomados por las dependencias encargadas de la seguridad nacional.

           La designación en la secretaría técnica del Consejo recae directamente en el presidente de la República. Como presidente del CSN, el titular del Ejecutivo decide quién será el operador de los acuerdos a los que llegue el órgano encargado de definir las políticas en seguridad nacional.

          Al inicio de su mandato, Calderón designó como secretaria técnica del CSN a la hasta entonces académica Sigrit Arzt. Permaneció en el cargo hasta septiembre de 2009, cuando Calderón la promovió como comisionada del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI).

           La sustituyó por el exdirector del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), Jorge Tello Peón, a quien en realidad ha tenido como asesor desde el inicio de su sexenio.

          En octubre de 2008, Calderón lo designó formalmente como asesor de la presidencia, a pesar de que sobre Tello recayó la responsabilidad de la fuga de Joaquín El Chapo Guzmán, cuando se fugó del penal de Puente Grande en enero de 2001, a un mes de la llegada de Vicente Fox a la presidencia. Tello era el encargado de las prisiones federales.

           Según informó la presidencia en ese momento, Tello se encargaría de “fortalecer las relaciones entre la Procuraduría General de la República, la Secretaría de Seguridad Pública y el Cisen. Deliberadamente, dejaba fuera de esa coordinación al Ejército y a la Marina, las otras instancias que son centrales en el CSN.

           La necesidad de esa coordinación se debía a los desencuentros entre el entonces procurador Eduardo Medina Mora y el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, quien también tuvo constantes roces con el secretario de la Defensa Nacional, el general Guillermo Galván.

          En ese momento, Tello no sólo ocupó la secretaría técnica del CSN, sino que tuvo el mismo cargo en el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), instancia adscrita a la Secretaría de Gobernación, encargada de manejar, entre otras atribuciones, toda la información de seguridad pública en el país.

          Luego, en marzo de marzo de 2009, Calderón nombró a Tello como secretario ejecutivo del SNSP y vocero de su gobierno en materia de seguridad. Apenas y duró unos meses en el cargo, pues en diciembre de ese año lo sustituyó por el exprocurador guanajuatense Juan Miguel Alcántara Soria.

          El pasado jueves, Calderón hizo un nuevo cambio. Designó al politólogo y exsubsecretario de Gobernación, Alejandro Poiré, como nuevo secretario técnico del CSN y “estratega en comunicación” en asuntos de seguridad.

         Central en las decisiones del CSN y del SNSP es la secretaría de Gobernación, donde Calderón ha tenido cuatro titulares: Francisco Ramírez Acuña, Juan Camilio Mouriño, Fernando Gómez Mont y Francisco Blake Mora, quien por cierto fue señalado por el exjefe militar en Baja California, el general retirado Sergio Aponte Polito, de proteger a la delincuencia en ese estado.

          Calderón, además, ha tenido dos procuradores: Eduardo Medina Mora y Arturo Chávez Chávez.  

           Ante tantos cambios, lo único estable es el uso de las fuerzas armadas como punta de lanza en el combate al narcotráfico. Y así será, dijo Calderón el pasado jueves, hasta el último día de su administración.

 

jcarrasco@proceso.com.mx

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